Aroa de la Fuente López

fracking

Pese a la evidencia existente en Estados Unidos y otros países sobre los impactos negativos e inevitables del uso de fractura hidráulica (fracking) para la extracción de hidrocarburos no convencionales (como aquellos que se encuentran en rocas de lutitas bituminosas o en arenas compactas), el gobierno sigue promoviéndola en México.

Que no te confundan: el fracking no se puede regular

Extractivismo

América Latina se encuentra en una encrucijada. O se ponen medidas para transitar el modelo extractivista del que ha venido haciéndose cada vez más dependiente en las últimas décadas, o la situación de la región se volverá completamente insostenible en términos sociales, ambientales, climáticos e, incluso, fiscales y económicos.

Extractivismo en América Latina: el despojo de los derechos

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"La reforma viene acompañada de voces que se alzan cada vez más fuertes en contra del fracking, y de la multiplicación de poblaciones en lucha, que no sólo buscan detener esta actividad sino también plantear alternativas sustentables de vida comunitaria. No hay que olvidar que México es un país de resistencias, de construcción de alternativas y de luchas por una realidad diferente, que sigue en pie por un mundo en que quepan muchos mundos."

México: el fracking y las profundas raíces de la violencia