Las ilusiones verdes y el arte de plantearse las preguntas equivocadas

Idioma Español

Debemos parar de pregonar el crecimiento verde, los trabajos verdes, los edificios verdes, los negocios verdes y empezar a cuestionarnos acerca de esos prejuicios que sustentan la creencia de que el crecimiento material garantizará la prosperidad a largo plazo. Entrevista de Steve Horn a Ozzie Zehner. Autor de "Las Ilusiones Verdes: Los turbios secretos de la energía limpia y el futuro del ambientalismo"

Por Steve Horn,  publicado originalmente en Ingles en el sitio  TruthOut.

Cada día, las noticias acerca del cambio climático y los daños que comporta empeoran más y más. Para muchos ambientalistas, la respuesta es simple: un cambio de energía. Es decir, pasar de los combustibles fósiles a las energías alternativas limpias, verdes y renovables. Ciudadanos involucrados bien intencionados y activistas subieron a este tren en marcha.

El problema con esta solución simplista es que : las cosas no son tan simples como parecen, y “de hecho, no existe tal cosa gratuitamente” en términos de consumo y de producción energética. Además, lo que se nos vende muy a menudo etiquetado como “verde” y “limpio” no es en realidad ninguno de los dos. Aunado a estas incomodas verdades llega un libro oportuno y provocador, del que quizá no muchos han escuchado hablar, se intitula "Green Illusions: The Dirty Secrets of Clean Energy and the Future of Environmentalism“ (“Las Ilusiones Verdes: Los turbios secretos de la energía limpia y el futuro del ambientalismo"), escrito por Ozzie Zehner.

Como escribe Zehner desde las primeras páginas, “ciertamente no es un libro a favor de las alternativas energéticas. Tampoco es un libro contra de estas. De echo, no vamos a hablar haciendo uso de términos simplistas de por o de contra, de la izquierda y la derecha, el bien y el mal … Básicamente, es un libro de contrastes”. El libro expone algunas de las “sombrías” caras del frenesí de las energías limpias, y de esta manera atenúa el frenesí entono a ellas.

Habiendo leído recientemente el libro, decidí ponerme en contacto con Ozzie y plantearle las siguientes cuestiones. A continuación mostramos una transcripción de nuestra conversación por correo electrónico, que se extendió durante los últimos meses.

Steve Horn para TruthOut: ¿Si debieras explicar brevemente a alguien acerca de lo que está mal en el movimiento ambientalista estadounidense actualmente, que dirías y por qué?

Ozzie Zehner: Yo diría que el movimiento ambientalista se relegó a sí mismo al nivel de porrista y majorette y que ya es hora de alejarse de esta farsa. Encuentro un entusiasmo sin límite con respecto a la creación de cambio positivo cuando dialogo con grupos abientalistas. Desgraciadamente, el movimiento ambientalista mainstream [NdT; “convencional” o de la “corriente dominante”] canaliza esta energía hacia prioridades cada vez más corporatistas y “productivistas”.

Ahora, lo admito, es difícil decir que jamás hemos tenido un movimiento ambientalista verdaderamente transformador, pero si vamos 50 años atrás, los activistas estaban en un camino mucho mejor. Los ambientalistas más preeminentes vivían modestamente, desafiando las suposiciones económicas dominantes, e imaginando estrategias sostenibles para la prosperidad humana que estaban más en adecuación con la parte no humana del planeta. Esta humildad ha sido ampliamente corroída.

El movimiento ambientalista moderno se reconvirtió para volverse una sucursal para empresas madereras, compañías energéticas y automovilísticas. Hoy, principalmente, es una plataforma de medios de comunicación sociales para el consumismo, el crecimiento y la producción energética – un proveedor de ilusiones verdes institucionalizado. Si buscas pruebas, solo tienes que ir a cualquier congregación climática y veras todo un montón de puestos de productos verdes, de empleos verdes y de energías verdes. Éstos no servirán para nada en la resolución de la crisis que atravesamos, que no es una crisis de energía sino más bien de consumo.

¿Podrá la energía solar/eólica reemplazar algún día a los combustibles fósiles, o es esta la forma equivocada de abordar la conversación sobre el clima/energía? ¿Si así fuera, entonces cuáles son las formas correctas de abordarla, y qué se puede hacer para salvar lo que parece ser cada vez más un horrible y desenfrenado cambio climático?

Ozzie Zehner : Existe la impresión de que tenemos elección entre combustibles fósiles y tecnologías energéticas limpias como los paneles solares y las eólicas. Esta elección es una ilusión. Las tecnologías alternativas dependen de los combustibles fósiles en todas las fases de producción. Las tecnologías alternativas dependen de los combustibles fósiles en el momento de las operaciones de extracción, en las plantas de fabricación, para la instalación, el mantenimiento y su desmantelamiento. Además, a causa de la irregularidad de producción de los paneles solares y de la energía eólica, estas tecnologías requieren al mismo tiempo de centrales operacionales que funcionan por medio de combustibles fósiles sin interrupción. Y algo aún más significativo, el financiamiento de las energías alternativas depende del tipo de crecimiento que es impulsado por los combustibles fósiles.

Por ejemplo, tomemos el nuevo Trust Fund (Energy Security Trust) (“Fondos fiduciarios para la seguridad energética”) de Obama. Este pretende extender las operaciones de perforación petrolíferas mar adentro, con el fin de proporcionar un impuesto de base para las tecnologías energéticas alternativas, que a su vez se transformará en crecimiento económico. La ironía de la propuesta presidencial, es que expone la forma en que las tecnologías alternativas dependen de los acuerdos económicos, los cuales dependen de los combustibles fósiles. Y si funcionan como previsto, estas tecnologías energéticas engendrarán el tipo de crecimiento que hará aumentar la presión sobre las extracciones y la utilización de los combustibles fósiles por mucho tiempo.

Hay un malentendido que hace pensar que en cuanto hayan despegado las tecnologías energéticas alternativas, estas podrán volar por sí mismas. Pero las tecnologías energéticas alternativas se las entiende mejor como un subproducto de los combustibles fósiles. Particularmente es más caro construir una turbina eólica hoy, que hace una década. Los biocombusibles dependen de los fertilizantes peroquímicos y de una agricultura de gran consumo energético. Y a pesar de que las subvenciones permiten una aparente baja rápida en los costes de producción de la tecnología solar, los principales gastos de un sistema de energía solar, consisten en su instalación, limpieza, reparaciones, aseguración, entre otros costes ” low-tech ” (“de baja tecnología”), según la base de datos más importante de California.

Los costes elevados aunados a las tecnologías solar y eólica, exponen a los combustibles fósiles que yacen escondidos detrás del telón. Si verdaderamente queremos abordar el cambio climático y a las numerosas consecuencias de la producción energética, nada indica que costes energéticos más bajos y el crecimiento, estén en la dirección correcta. La solución es explícita y sencilla realmente. Con el paso del tiempo, debemos reducir enormemente tanto el consumo como el número de personas que consumen.

¿Mencionas las palabras “productivista” y “corporatista” a la vez aquí y en tu libro. ¿Quiere decir “neoliberal” con eso? ¿El problema del movimiento ambientalista actual, llamémoslo así, comprende poco los fundamentos del orden socioeconómico actual?

Ozzie Zehner : El neoliberalismo, la idea que los mercados desenfrenados de recursos privatizados conduce a la prosperidad, es sólo un acuerdo humano que se concibe bajo la égida más ancha del productivismo. Es tentador concentrarse simplemente en la crítica a los mercados y de la acumulación de las riquezas.

Hay muchas injusticias en esa esfera, sin duda. Pero podríamos también hablar de la procreación humana, la ética del trabajo, la producción de energía alternativa, o multitud de otros propósitos productivistas. Dentro de estas narrativas se aborda un tema común – que aquello que es producido es bueno, y quienes lo producen deberían ser recompensados. Esto crea problemas en un planeta finito, por decirlo suavemente.

Nuestro planeta tiene recursos limitados y una capacidad limitada para asimilar los impactos de las actividades humanas. Desafiar al modelo neoliberal dominante puede ayudar a repartir justamente tales recursos y riesgos. Sin embargo, las precarias historias en torno al crecimiento y el productivismo son más grandes que el sólo neoliberalismo o el capitalismo.

Los Liberales y el Tea Party Movement (NdT: a veces traducido como Partido del Té) suscriben a la mentalidad del libre crecimiento, pero también lo hacen los Demócratas y los Republicanos. Incluso los Verdes y los Socialistas no están inmunes al seductor lenguaje del productivismo. Sé de un candidato político en los Estado Unidos que hizo campaña sobre el tema de una ralentización de la máquina solo para poder preservar la prosperidad a largo plazo: Dave Gardner, quién se postuló a la alcaldía de Colorado Springs y dirigió una película titulada Growthbusters.

Hemos visto al crecimiento material y a la prosperidad caminando de la mano por tanto tiempo, que no sabemos cómo son separadamente. Eso tendrá que cambiar. Quizá tendremos que reorientar, o al menos reorganizar, nuestras inclinaciones productivistas hoy. De lo contrario, la madre naturaleza podría forzarnos a vernoslas con nuestros insustentables sistemas de creencias, en una forma menos agradable.

Guy McPherson utiliza el termino “fossil fuel derivatives” (“derivados de los combustibles forsiles”), que encaja con tu análisis. ¿Es esa la mejor manera de enmarcar el debate: combustibles fósiles VS derivados de los combustibles fósiles? ¿Entonces no existen las “energías limpias”, cierto? ¿Hay alguna fuente de energía “milagrosa”, o la “solución milagrosa” consistiría en crear un mundo diferente?

Ozzie Zehner: La solución milagrosa sería la de imaginar un asentamiento prospero, aunque menos importante y menos consumista. En el sistema energético moderno, las energías alternativas son sólo formas alternativas para quemar combustibles fósiles, que implican efectos secundarios alternativos y sus limitaciones. Me gustaría que no fuera así, pero ahí es donde llevan las pruebas.

Dado que el aire y la luz solar son gratuitos, ¿por qué las energías eólica y la solar son tan caras? Estas deberían ser muy baratas – mucho más baratas que los combustibles fósiles.

Pero no son baratas en absoluto. Aún con subvenciones masivas, se observan firmas yéndose a la bancarrota intentando venderlas o entrar en ese mercado. Y enseguida todavía tenemos que evaluar el costo por la construcción de las baterías, de las centrales eléctricas redundantes y otras infraestructuras que surgen gracias a su producción energética intermitente y de baja calidad. Finalmente, debemos considerar el extractivismo, los problemas de salud, de contaminación y de desechos de las tecnologías “renovables”. Por ejemplo, actualmente estamos aprendiendo que la industria de paneles solares es uno de los más virulentos emisores (en crecimiento acelerado) de gases a efecto invernadero, como el hexafluoruro de azufre, que tiene un potencial de calentamiento que es 23.000 veces superior que el CO2, según el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC – Intergovernmental Panel on Climate Change).

Una energía “limpia”, no existe tal cosa, pero consumir menos energía, eso si existe. Toda técnica de generación de energía tiene efectos secundarios y limitaciones. La mejor forma de evitar tales consecuencias negativas es de utilizar menos energía globalmente. Esta estrategia también incluye efectos secundarios y limitaciones, pero al menos estos pueden ser abordados en el marco de la física sobre un planeta finito.

¿Crees más fuertemente en el punto de vista del “fin del crecimiento”, propugnado entre otros por Richard Heinberg y otros en esta escuela de pensamiento?

Ozzie Zehner: Nuestro futuro éxito dependerá de nuestra capacidad para reducir la población con el paso del tiempo, y simultáneamente reducir el consumo per-capita. ¿Cómo logramos eso manteniendo la satisfacción de la vida?

Tal es la cuestión que Richard Heinberd, Curtis White, Albert Bartlett, Paul y Anne Erhlich, Jeff Gibbs y yo, estamos planteando junto a teóricos del movimiento francés por el decrecimiento, entre otros. Desde luego que no tenemos todas las respuestas – ni mucho menos. No hay mucho espacio para discutir este tema dentro del actual movimiento progresista, pero invito a todos a unirse a nosotros y crear ese espacio. El primer paso es el de deshacernos de esas ilusiones de energías verdes y empezar a pensar de forma más critica respecto al crecimiento perpetuo. Posteriormente, creo que seremos capaces de plantear cuestiones claras y tal vez hasta imaginar a qué se parece una civilización [sic] verdaderamente avanzada [re-sic].

Y a propósito de la biomasa, o el biocarbón, este último habiendo sido pregonado por algunos ambientalistas como una suerte de “oro negro”. ¿Es una solución o sólo se trata de más pólvora mojada?

Ozzie Zehner: Recientemente visité una nueva planta de incineración de árboles en el campus de la Universidad de la Columbia Británica. La universidad se jacta de utilizar la incineración de árboles para alimentar en energía a los ineficientes edificios de su campus. La practica de la incineración de árboles en estos tiempos, está cuidadosamente designada por un cierto numero de apelaciones : biomasa, biocarbón, silvicultura sustentable, tala selectiva, generación de calor y energías combinadas, entre otras.

Los partidarios de la biomasa en Vancouver me dijeron que sus plantas son 1)neutras en emisiones de CO2 y sólo quemaban desechos – dos de los puntos clave para la industria orientada hacia la creación de ganancias, para convencer a los ciudadanos. Pero, al igual que con las otras formas de marketing, se dedican a una practica de desorientación.

Basta un minuto para incinerar un árbol en una planta de biomasa, pero se requieren décadas para hacer crecer uno. Y ¿cómo pueden renacer nuevos retoños si son removidos los supuestos materiales de “desecho” del bosque[NdT: dicho de otro modo, si son retirados los troncos de los arboles cortados y sus residuos de forma regular y masiva, se empobrece enormemente el suelo, lo que es en absoluto sustentable…]? Los investigadores demuestran que los bosques no vuelven a su estado original volviendo a crecer, evidentemente, y que las plantas de biomasa emiten mucho más CO2 que las plantas de carbón o de gas natural.

Si viviéramos en un planeta infinito y tuviéramos una máquina del tiempo, entonces quizá la biomasa podría ser sustentable. Sin embargo, en nuestro mundo finito, los bosques son un recurso que está siendo agotado, tal como los combustibles fósiles. Y también son nuestros pulmones. Es por eso que quemarlos es la vía más rápida hacia el colapso de la civilización.

¿Los automóviles eléctricos? Les dedicaste cierto espacio en tu libro, explicando porqué no eran la solución. ¿Por qué no lo son? Hay dos documentales conocidos por el gran publico concluyendo que ellos son la salvación.

Ozzie Zehner: Construir una caja metálica sobre llantas y hacerle recorrer miles de kilómetros en la autorruta requiere de mucha energía. Ningún medio físico permite de evitar este consumo. Las compañías de automóviles eléctricos no encontraron el modo de evadir las leyes de la física. Pero han logrado crear y propagar la ilusión de haberlo hecho.

Efectivamente, los autos pueden parecer limpios, si llevas puestas unas anteojeras bastante grandes. Y si has leído los informes de la industria, de los grupos políticos y de los departamentos universitarios de la UC-Davis, del MIT, Stanford o de la Universidad de Indiana, que están asociados con la industria, es lo que obtendrías – cuestiones restringidas que miden datos fácilmente accesibles que pueden ser cuantificados en un semestre. Por separado, pueden presentar un interés relativo, el problema es que los partidarios del automóvil eléctrico ponen a estos estudios, más que parciales, como el centro de atención para pintar toda la industria de color verde.

Afortunadamente, tenemos otro punto de referencia a considerar. Investigadores de la Academia Nacional de Ciencias dieron un paso atrás. Hicieron busquedas sobre el ciclo completo de un automovil electrico y compararon minuciosamente sus impactos con los datos epidemiologicos provenientes de cada provincia de los Estados Unidos. Concluyeron que estos simplemente engendraban un conjunto de efectos secundarios. Sólo que tales efectos secundarios no provienen de un tubo de escape, ahí donde estamos acostumbrados a encontrarlos.

Por arriba del mercado, una vez tomando en cuenta el conjunto más amplio de daños, los investigadores no han encontrado ningún beneficio en el automóvil eléctrico — muy especialmente aquellos resultando de su fabricación. El informe de las Academias Nacionales está envejeciendo, pero esto es lo mejor que tenemos hasta ahora porque es completo e independiente. Ellas son comisionadas por el congreso — por lo tanto pagamos por ello — y son ayudadas por 100 de los mejores consejeros científicos de la nación. Un reporte más reciente de la oficina del congreso llegó a las mismas conclusiones.

¿Porqué el movimiento ambientalista “mainstream” se dirige en la dirección que describes? ¿Es un problema de financiamiento corporativo detrás de los grupos de activistas, acompañado de un problema de activistas bien intencionados que “engullen la misma píldora”?

Ozzie Zehner: Los grupos ambientalistas mainstream están intercambiando sus principios por poder a una velocidad sospechosa. Las tecnologías de las energías alternativas no son las únicas dependientes de los combustibles fósiles. Los grupos ambientalistas también lo son. Estos dependen del financiamiento proveniente del exceso de riquezas acumuladas, como la espuma en la cima de la economía de los combustibles fósiles. Pero no se trata sólo de dinero. Existen otras influencias.

Los grupos ambientalistas mainstream parecen obsesionados por los artilugios tecnológicos y han sucumbido al pensamiento mágico que les rodea. Lo último que puedes darle a una creciente población de grandes consumidores es energía más “verde”. Incluso si sólo funcionan como publicidad o anuncio, quién sabe lo que haríamos de ello; probablemente nada bueno para las otras especies del planeta o, en este caso, para la prosperidad humana a largo plazo.

Además del dinero y la magia, encontramos “efectos silo”. O sea, el hecho de plantear preguntas limitadas, que se inscriben en un contexto bien definido y que pueden ser respondidas sólo con los métodos disponibles. Hemos observado, en la ciencias sociales y humanas, un declive de las formas de comprensión del mundo, como si el espíritu humano y el mundo natural fuesen materiales para ser titulados sobre tubos de ensayo. Tememos plantear preguntas que no pueden ser respondidas por los astutos métodos que hemos creado.

Finalmente, está la influencia de los medios de comunicacion, que analizo en un capítulo entero en mi libro “Green Illusions” (“Las Ilusiones Verdes”). Los medios de comunicación verdes se ha convertido en una guerra de notas de prensa – una concurso de modelos a medio hacer y experimentos científicos de salón glorificados. Esto no tiene porque ser así. Podemos cambiar todo eso si tenemos la voluntad de pensar indagar diferentemente, como ciudadanos involucrados.

¿A qué se asemejaría el “decrecimiento” como un movimiento? Hay ejemplos de comunidades/naciones-estado que han tomado parte de este actualmente? ¿Observas algún ejemplo en los Estados Unidos, digamos, dentro del movimiento Occupy (“Ocupa Wall Street“)?

Ozzie Zehner: No podría decir exactamente a qué se asemejaría el “decrecimiento”, pero sospecho que empezará sobre la base de un paisaje conceptual diferente. Hemos construido historias en torno a las tecnologías verdes y efectuamos comparaciones que están destinadas a satisfacer esas preconcepciones. Como consecuencia, tenemos un movimiento medioambiental que plantea las preguntas equivocadas concerniendo el crecimiento, la economía, la equidad y los riesgos globales.

Tomemos por ejemplo, la practica de los grupos ambientalistas de denigrar los automóviles que funcionan con petróleo para hacer la promoción de los automóviles eléctricos. Sin duda, los automóviles que funcionan con gasolina son caros y sucios. Estos matan a miles de personas anualmente. Pero usarlos como referente para determinar una tecnología como verde, es una expectativa extremadamente baja. Incluso si estuvieran equivocados los investigadores de la Academia Nacional – incluso si un día los automóviles eléctricos sobrepasaran esas bajas expectativas – hay otro problema. ¿Cómo soportarían los automóviles eléctricos, las comparaciones con la gama más amplia de medios de trasporte que disponemos, como los trasportes públicos, la bicicleta y la caminata?

Las subvenciones a los automóviles eléctricos al fin y al cabo son subvenciones a la cultura del automóvil (“car culture”) y a las infraestructuras que lo acompañan. La cultura del automóvil no es sustentable dentro del marco de los limites al crecimiento que enfrentamos. Las opciones más sustentables de transporte de las que disponemos son la bicicleta y la caminata. Pero el congreso de los Estados Unidos prácticamente ha eliminado las bici-sendas y los caminos peatonales — incluso mientras subvencionan cada comprador de automóvil eléctrico, por miles de dolares. Y el congreso organizó este trágico ridículo nacional con al apoyo total de las principales organizaciones ambientalistas de este país.

Estamos tan lejos de encontrar soluciones. Primeramente debemos cambiar nuestras preguntas. Debemos parar de pregonar el crecimiento verde, los trabajos verdes, los edificios verdes, los negocios verdes y empezar a cuestionarnos acerca de esos prejuicios que sustentan la creencia de que el crecimiento material garantizará la prosperidad a largo plazo. El partido por la disminución del trabajo de la Columbia Britanica, junto con movimiento frances por el decrecimiento, están cambiando a otro tipo de preguntas. Occupy, como idea política, también comienza a contruir nuevas fundamentos. A medida que las ilusiones verdes comienzen a revelarse, durante los años venideros, obtendremos oportunidades para crear una nueva ecología, o quiza una ecología redescubierta, lo que supongo podría ser tanto frustrante como excitante.

18 de enero de 2018

Traducción al español y fuente: Revista Le Partage

Temas: Ecología política, Economía verde

Comentarios

25/01/2021
Fuente erronea, por Santiago Perales Meraz
Hola,

La fuente original de esta traducción a cargo de un servidor, es la siguiente, de nuestro colectivo ubicado en Francia (Revista Le Partage - Casa editora Editions Libre): https://www.partage-le.com/2016/10/02/las-ilusiones-verdes-el-arte-de-plantearse-las-preguntas-equivocadas-steven-horn/ .

Agradeceríamos que corrigieran ese detalle ya que estamos primeramente interesados tambien de hacer conocer la perspectiva ecologista que nos caracteriza.

Santiago Perales