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Autor Danny Hakim Idioma Español Pais Internacional Publicado 3 julio 2018 09:31

Comemos una sobredosis de antibióticos ¿Qué usaremos para curarnos?

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"Entre el 70 y el 80 por ciento de las ventas de antibióticos en Estados Unidos es destinado al ganado. Además del surgimiento de cepas resistentes de enfermedades, a algunos microbiólogos les preocupa que la proliferación de antibióticos está teniendo un impacto caótico en los microbios en la flora intestinal humana".

Ben Holland sostiene un bote de vidrio, inclinándolo para mostrar los 90 miligramos en polvo del antibiótico tilosina en su interior.

“Esta es más o menos la cantidad que recibe al día un animal”, explica, en una pequeña fábrica que produce alimento para 48 mil cabezas de ganado encerradas en corrales en Tulia, Texas.

Holland es el director de investigación en Cactus Feeders, una enorme unidad de engorda. Todos los días se les da antibióticos en su alimento al ganado aquí, esté enfermo o sano. Es una práctica cada vez más polémica en las granjas industriales.

Aparecen bacterias resistentes a los antibióticos en pavo, carne molida y chuletas de puerco en Estados Unidos; en pollos de supermercados en Gran Bretaña y en las granjas avícolas en China. Residuos de antibióticos están presentes en el manto freático, el agua potable y los arroyos.

Entre el 70 y el 80 por ciento de las ventas de antibióticos en Estados Unidos es destinado al ganado. Además del surgimiento de cepas resistentes de enfermedades, a algunos microbiólogos les preocupa que la proliferación de antibióticos está teniendo un impacto caótico en los microbios en la flora intestinal humana.

“Nos hemos vuelto adictos a los antibióticos, tanto en la granja como en la medicina humana”, dijo Martin J. Blaser, cuyo laboratorio en un hospital de Manhattan está investigando microbios que están desapareciendo en la flora intestinal. “Los utilizamos como si hacerlo no cobrara un precio biológico. Y sí lo hace”.

El uso habitual de tilosina en las granjas “es una idea verdaderamente mala debido a la resistencia cruzada, involucrando medicamentos importantes utilizados en la medicina humana”, añadió. La tilosina es parte de una clase de antibióticos usados por los humanos, incluyendo Z-Pack.

EE.UU. se ha resistido a restricciones más agresivas a los antibióticos para el ganado tomadas por países como los Países Bajos. Sin embargo, la demanda por carne libre de antibióticos está eclipsando la regulación. Las ventas anuales de antibióticos para animales de granja cayeron un 10 por ciento en el 2016.

Por ahora, la opinión en la unidad de engorda, donde se alimenta y engorda al ganado, es que los riesgos no son lo suficientemente evidentes como para dejar de utilizar fármacos como tilosina.

Sin embargo, para Mike Callicrate, que cría ganado en Kansas y Colorado, los antibióticos son “drogas para mejorar el desempeño” y las clasifica con otros aditivos industriales como las hormonas esteroides.

No con eso se quiere decir que da la espalda a todos los antibióticos. Los emplea para tratar al ganado enfermo.

“Necesitamos la herramienta cuando es necesario, pero el hecho es que hemos abusado de la herramienta para compensar los aspectos negativos de la producción industrial”, dijo.

La carne de res libre de antibióticos tiene un precio más alto para los consumidores, pero grupos como la Unión de Consumidores son de la opinión de que “vale el precio adicional”.

Callicrate tiene una operación pequeña que abarca todos los pasos del negocio, desde nacimiento hasta matanza hasta el exhibidor de carnes.

Para Callicrate, mantener a su ganado fuera de la unidad de engorda cambió su perspectiva.

“He decidido tomar un camino diferente, reducir un poco el ritmo”, dijo. “Si tengo que ser responsable del bistec en el plato, entonces voy a cambiar la forma de producirlo”, dijo.

- Foto por Herman Jean-Noel/The New York Times.

Fuente: Clarín


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