Wiñoy Xipantu: el día que la luz del sol comienza a avanzar contra la oscuridad

Idioma Español
País Argentina

El solsticio de invierno marca el inicio del año para la cosmovisión mapuche. La ceremonia del Wiñoy Xipantu reúne a la comunidad para celebrar la continuidad de la vida y reafirmar la lucha.

El 24 de junio, el pueblo Mapuche celebra su Wiñoy Xipantu (We: nuevo, Xipa: salida, Antü: Sol, es decir “La nueva salida del sol”), el año nuevo. En este día, la noche llega a su tope final, y hace su regreso paulatino, haciendo que cada día se alargue “una pata de gallo”.

De acuerdo a la cosmovisión Mapuche, el Wiñoy Xipantu (se pronuncia hueñoy tripantu) corresponde al fin de la etapa de Rimungen (el otoño) o el tiempo de la caída de las hojas de los árboles, y marca el inicio de las temporadas o estaciones en que se divide el año.

Jorge Nawel, werken de la Confederación Mapuche de Neuquén, en diálogo con Canal Abierto, describe el significado de la fecha: “Es el día nacional mapuche, tiene una profunda significación filosófica y cosmogónica, porque indica la renovación de las fuerzas de la naturaleza. En este momento se producen todos los cambios naturales que permiten renovar el conjunto de la vida del wallmapu. Es un motivo de celebración y de alegría para el pueblo mapuche que se reúne y hace sus ceremonias comunitarias y a su vez invita a toda la sociedad a hacerla propia, a celebrar la fiesta de la naturaleza. Pretendemos que vaya tomando relevancia y que sea reconocido y venerado como un día que tiene una profunda significación para la vida humana y natural”. En algunos municipios de la provincia, los trabajadores del pueblo mapuche tienen los días correspondientes a la festividad como feriado, pero la comunidad aspira a que se designe por ley el feriado provincial, para que toda la sociedad neuquina se sume a los festejos.

El día se alarga una pata de gallo

El investigador mapuche Armando Marileo, relata que sus antepasados decían que justo el día del Wiñoy Xipantu, la noche llega a su tope final, y hace su regreso paulatino, haciendo que cada día se alargue «una pata de gallo». El Año Nuevo estaba determinado por el ciclo lunar y por el Pukem (invierno) cuya acción sobre la tierra permite la producción y purificación de la naturaleza, la tierra, el hombre y los animales.

Según los antepasados, “este es el único día del año en que las aguas de las vertientes y ríos experimentan un proceso de cambio de temperaturas, debido a ello, en el alba, con el canto de los gallos, la comunidad se dirige al mallín (bañado), río o vertiente más cercano para beber y bañarse en las aguas, que ese día están purificadas y fortalecidas y de esta forma esperar la salida del sol con el cuerpo y espíritu limpios”.

Es un rito de renovación. En la ceremonia se danza al son de instrumentos típicos, tales como el kull-kull, la trutruka, la pifilka, cultrún. Cada comunidad realiza distintas actividades: algunas realizan el Nguillatun, que es una ceremonia religiosa; otras juegan al palin (juego de chueca). En otras se produce una suerte de bautismo por el cual los abuelos paternos pasan su nombre a los nietos.

Un pueblo en defensa de la tierra

Mientras los cantos de sirena de los gobiernos y grupos económicos no paran de celebrar las supuestas bondades de Vaca Muerta, el pueblo mapuche, que habita ese suelo, no para de advertir los peligros y el avasallamiento de sus derechos ancestrales. Nawel señala: “Hay un elemento común que unifica la lucha del pueblo mapuche que es el enfrentamiento a un Estado que es cada vez más depredador y dañino; con un sistema capitalista neoliberal que lo único que busca es explotar la tierra y sacar la mayor ganancia posible en el menor tiempo necesario, y eso está generando una crisis ambiental y humana de proporciones enormes. Nosotros estamos preocupados por el estado de amenaza en que vivimos, no es sólo el pueblo mapuche el afectado, es el sistema planetario entero el que se ve afectado debido al enorme desequilibrio que se genera. El pueblo mapuche está en el centro de este conflicto, porque es en nuestro territorio donde están esos recursos que el capitalismo necesita”… el agua, el petróleo, el gas, la tierra.

Jorge Nawel junto a otras autoridades de la confederación fueron judicializados en 2018. “Una de las formas que tienen para seguir explotando la tierra es judicializar, perseguir penalmente a todo aquel que reclama o se para ante toda esta destrucción. Eso es lo que están haciendo hoy con la Confederación Mapuche de Neuquén que tiene numerosos procesamientos e incluso a sus autoridades acusadas de instigar para cometer delitos. Eso aquí en Neuquén, pero en toda la región vas a encontrar a numerosas organizaciones perseguidas judicialmente”, afirma Nawel.

Pese a ello, el vocero de la Confederación señala “nosotros tratamos de defender el territorio, frente a la industria extractiva en Vaca Muerta. Las comunidades se movilizan frente a la especulación inmobiliaria en el sur, donde los ricos y famosos se quieren apropiar de las tierras comunitarias para explotarlas. Hay enfrentamientos contra numerosos terratenientes. Los frentes son múltiples y luego están los frentes ideológicos y culturales. Por eso el wiñoy xipantu es un momento especial porque ahí nos fortalecemos contra la embestida de este modelo depredador que tiene muy buenos representantes en el gobierno actual”, concluye Nawel.

Video: el video que acompaña esta nota es un registro de la ceremonia
del Wiñoy Xipantu del 2012, en la zonal Xawvnko de la Confederación Mapuche
del Neuquén, realizado por Matías Estevez.

Fuente: Canal Abierto

Temas: Pueblos indígenas

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