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Autor RALLT Idioma Español Pais Internacional Publicado 23 junio 2015 15:34

Monsanto, su intención de absorber Syngenta. Boletín 613 de la RALLT

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Syngenta es la empresa líder a nivel mundial en la venta de plaguicidas, mientras que Monsanto lo es en semillas. La combinación de las dos empresas crearía un líder mundial del agronegocio sin precedentes en la historia de la agricultura industrial.

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BOLETÍN 613

Monsanto, su intención de absorber Syngenta

Syngenta es la empresa líder a nivel mundial en la venta de plaguicidas, mientras que Monsanto lo es en semillas. La combinación de las dos empresas crearía un líder mundial del agronegocio sin precedentes en la historia de la agricultura industrial.

Monsanto se comprometió a vender la sección de semillas de Syngenta para evitar problemas con regulaciones antimonopolio.

Contenido

  • MONSANTO PLANEA MOVER LA SEDE DE ESTADOS UNIDOS AL REINO UNIDO
  • LA FUSIÓN DE MONSANTO Y SYNGENTA ASUSTA A LOS AGRICULTORES DE EE.UU.
  • MONSANTO FACTURA: UN ACOPIO CHAQUEÑO DEBERÁ PAGAR POR EL USO DE LA NUEVA TECNOLOGÍA APLICADA A LA SOJA

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MONSANTO PLANEA MOVER LA SEDE DE ESTADOS UNIDOS AL REINO UNIDO

Monsanto, el grupo estadounidense de semillas y agroquímicos, quiere cambiar su sede de los EE.UU. para el Reino Unido como parte de un complejo acuerdo de fusión diseñado para desbloquear ahorro fiscal para los accionistas.

El grupo, que fue fundada en St. Louis, Missouri en 1901, está dando vueltas a su rival suiza Syngenta con una propuesta llamada "inversión corporativa" que implicaría el establecimiento de una nueva empresa del Reino Unido.

Tales inversiones han estado estrechamente asociadas con una planificación fiscal agresiva, aunque fuentes cercanas a Monsanto afirman que los impuesto no son la motivación principal de la empresa.

Syngenta rechazó la propuesta - que se valora en 45 mil millones de dólares, alegando que Monsanto estaba ofreciendo "el mismo precio inadecuado" que ya lo había hecho en abril.

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Bajo los términos propuestos por Monsanto, en la nueva empresa, los inversionistas de la empresa suiza tendrían una participación de alrededor del 30% y los accionistas de la firma estadounidense tendría el resto. Los accionistas de Syngenta también recibirían algo de dinero.

Monsanto ha estado hablando de un acuerdo con Syngenta desde abril, pero una correspondencia que salió de la compañía suiza el lunes, expone los detalles de la propuesta de la firma estadounidense para crear una nueva empresa, registrada en el Reino Unido.

EL presidente ejecutivo de Monsanto, Hugh Grant escribió que “Una nueva compañía matriz, con domicilio en el Reino Unido, mostraría que nuestra fusión crearía una nueva empresa global ... [y] proporcionaría sinergias adicionales”. Y añadió que "También queremos proponer un nuevo nombre para la empresa combinada, para reflejar su naturaleza global única”.

El Reino Unido ha visto una afluencia de multinacionales - entre ellos Aon, Fiat Industrial, y las operaciones europeas de Starbuck – quienes buscan ventajas fiscales a través de una localización óptima, con un pequeño número de personal de la sede.

La ola de empresas que han establecido sus oficinas generales en el Reino Unido siguen la jugada de George Osborne , con el fin de reducir la tasa de impuesto en un 20%.

Una oleada de ofertas de inversión en 2014, motivadas por una reducción de impuestos, hizo que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, establezca el septiembre pasado, medidas para acabar con lo que él ha llamado “tendencia antipatriotas”. Monsanto confía que sus propuestas para unir fuerzas con
Syngenta no serán afectadas por las nuevas reglas de Obama.

El año pasado, hubo una avalancha de ofertas de inversión en discusión en las industria farmacéutica. Pfizer de Estados Unidos se focalizó en la empresa británica AstraZeneca y su rival estadounidense Abbvie estuvo explorando un acuerdo con Shire de Irlanda. Ninguna de ellas se materializó. Pero otras ofertas de fusión (motivadas en la reducción de impuestos) si tuvieron éxito. Por ejemplo, la adquisición de Covidien por parte de la empresa fabricante de dispositivos médica, Medtronic por una suma de 43 mil millones de dólares.

La diferencia comercial entre la última propuesta de Monsanto a Syngenta y el
plan presentado en abril, consiste en una promesa de pagar 2 mil millones de dólares a la firma suiza. El acuerdo puede ser bloqueado por los reguladores anti- competencia.

Fuente: The Guardian
10.JUN.2015

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LA FUSIÓN DE MONSANTO Y SYNGENTA ASUSTA A LOS AGRICULTORES DE EE.UU.

JACOB BUNGE – The Wall Street Journal
Lunes, 8 de junio de 2015

El intento de Monsanto Co. de comprar Syngenta, está sembrando temores en el cinturón agrícola de Estados Unidos de que otra ronda de consolidación en la industria elimine un importante competidor y eleve los precios de las semillas y los pesticidas.

Las inquietudes de los agricultores podrían jugar un importante papel en la aprobación de la fusión. Se prevé que los reguladores antimonopolio de EE.UU. y otros países examinen con cuidado si una combinación concentraría demasiado poder en manos de Monsanto, que ya es el mayor fabricante de semillas del mundo por ventas y un importante proveedor de químicos para cultivos.

La oferta de US$45.000 millones por Syngenta, divulgada en mayo, pone de relieve la a veces tensa relación del gigante estadounidense con agricultores que dependen de sus semillas para cultivar desde maíz y soya hasta espinaca y brócoli.

El lunes Syngenta AG rechazó una segunda oferta de Monsanto Co y que incluye una cláusula de penalización por ruptura del pacto de US$2.000 millones, ya que considera que el grupo estadounidense sigue infravalorando los obstáculos regulatorios que la operación.

Los avances de Monsanto —con sede en St. Louis, Missouri— en la ingeniería genética los ha ayudado a producir mayores cosechas y evitar el uso de fuertes químicos que solían ser necesarios para controlar malezas y pestes. No obstante, los agricultores dicen que esas herramientas vienen con un alto precio y reglas estrictas que Monsanto aplica rigurosamente, a menudo con demandas judiciales contra sus clientes, lo que ha dañado la reputación de la empresa en partes de la región agrícola central de EE.UU.

La suiza Syngenta, la mayor vendedora de pesticidas para cultivos, ha rechazado la propuesta de Monsanto con el argumento de que subvalora la empresa y pasa por alto considerables obstáculos antimonopolio y políticos a una fusión, pese a la promesa de Monsanto de vender el negocio de semillas de Syngenta y algunos productos químicos que se superponen.

El gigante estadounidense ha indicado que sigue interesado en un acuerdo, lo que aumenta las expectativas de que mejore su oferta. Monsanto planea hablar de la posible adquisición con accionistas de ambas empresas esta semana en Europa, según personas al tanto.

Grupos agrícolas están siguiendo de cerca la posible operación, que sería la mayor compra en la historia del sector. “Cuando tienes tanto poder de mercado, hay demasiado dinero para ganar usando tu poder para avanzar los intereses de la compañía”, sostiene John Hansen, presidente de la Unión de Agricultores de Nebraska y miembro de la junta de la Unión Nacional de Agricultores de EE.UU.

Una fusión también enfrentaría la oposición de detractores de la agricultura a gran escala y los cultivos genéticamente modificados. Algunos grupos activistas sostienen que tales cultivos han aumentado la dependencia de los agricultores en pesticidas y fertilizantes sintéticos que podrían dañar el medio ambiente.

Los legisladores estadounidenses también podrían resistirse a cualquier operación que implique una mudanza de la sede de Monsanto a Suiza con fines impositivos, conforme han aumentado las críticas a estos acuerdos conocidos como “inversión tributaria”. Algunos analistas creen que Monsanto intentará trasladar su domicilio fiscal como parte de la operación, si bien la empresa ha señalado que ese no es el principal motivo de la propuesta de compra.

Es probable que haya evaluaciones antimonopolio en EE.UU., la Unión Europea y Brasil, que es un importante mercado agrícola para ambas empresas, según expertos legales.

Combinadas, Monsanto y Syngenta tendrían 42% del mercado de pesticidas en Norteamérica, 28% en América Latina y 25% en Europa y Medio Oriente, estima J.P. Morgan Chase JPM +1.61% & Co. Las dos venden cerca de 26% de los pesticidas del mundo. Monsanto vende 46% de todas las semillas de maíz en América Latina y 35% en América del Norte, según J.P. Morgan.

Un interrogante crucial es qué opinan los reguladores sobre la creciente concentración en el mercado de semillas y químicos —que suelen usarse en conjunto— y si una fusión podría perjudicar significativamente a los competidores, muchos de los cuales pagan para usar las semillas modificadas genéticamente de Monsanto.

Pocas veces las autoridades antimonopolio de EE.UU. han buscado bloquear un acuerdo sólo porque pudiese dar lugar al tipo de integración vertical que ocurriría con una fusión entre Monsanto y Syngenta, explica George Hay, profesor de derecho de la Universidad de Cornell y ex economista de la división antimonopolio del Departamento de Justicia de EE.UU. “Podría poner en desventaja a ciertos competidores, pero no subir los precios para los consumidores”.

Los ejecutivos de Monsanto han dicho que la venta del negocio de semillas de Syngenta y los agroquímicos que se superponen con los de Monsanto resolvería cualquier preocupación competitiva.

Monsanto, que desde hace mucho produce herbicidas y otros químicos, incursionó en el segmento de semillas cuando adquirió una empresa de soya en 1982. Sus científicos se concentraron en genes que podrían permitir a las plantas sobrevivir la fumigación con herbicidas como Roundup.

En los años 90, salió de compras y se quedó con cerca de dos docenas de compañías de EE.UU., Europa y Sudamérica que proveen semillas y productos genéticos de una amplia variedad de cultivos. Las primeras semillas biotecnológicas de Monsanto empezaron a venderse en 1996.

Monsanto y Syngenta combinadas consumirían una mayor parte del presupuesto de los agricultores. En EE.UU., por ejemplo, las semillas y los pesticidas representan alrededor de un quinto de los gastos anuales de los agricultores de maíz, soya y algodón, según datos del Departamento de Agricultura.

Desde 1995, el costo promedio de las semillas se ha más que triplicado, mientras que el de los químicos aumentó cerca de 11% en ese lapso, de acuerdo con datos del Departamento de Agricultura. Los ingresos netos del sector agrícola más que se duplicaron en ese período, a US$108.000 millones el año pasado.

Monsanto ha afirmado que su influencia en los agricultores ayudaría a que su adquisición sea rentable para la empresa y sus clientes. Su presidente, Brett Begemann, dijo en una conferencia de inversionistas en mayo que la empresa podrá aprovechar sus relaciones con clientes de semillas para venderles químicos de Syngenta, pero que no planeaba combinar productos. “Ayudamos a los agricultores a hacer simples las decisiones realmente complejas”, afirmó.

Monsanto planea abordar el tema de la posible compra de Syngenta con más agricultores en las próximas semanas, según personas al tanto.

Rob Bouic, un agricultor de Ohio, dice que casi todo el maíz que cultivará este año fue desarrollado por Monsanto, pero que ha dedicado más hectáreas de soya a variedades no biotecnológicas vendidas por otras empresas, en parte porque cuestan menos.

“Monsanto ha sobrevaluado su tecnología”, afirma Bouic, a quien le preocupa la posible fusión. “La única forma de frenar esa actitud es un competidor o competidores que puedan vender un producto de la misma calidad”.

Monsanto ha sostenido que debido a que las semillas diseñadas permiten a los agricultores ahorrar dinero en pesticidas y mejorar los rendimientos, es justo que se quede con parte del valor adicional que producen esos cultivos y recupere el costo de llevarlos al mercado.

Algunos agricultores esperan obtener beneficios de una fusión, al imaginar nuevos pesticidas y semillas, así como el potencial de mayores descuentos por compras en altos volúmenes a una sola empresa.

“Puedo entender el argumento de que la competencia es buena, y uno quiere que haya la mayor competencia posible, pero la otra cara es que para que las compañías sean competitivas, tienen que ser tan eficientes como sea posible”, apunta Danny Murphy, un agricultor de Mississippi y ex presidente de la Asociación Estadounidense de Soya.

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MONSANTO FACTURA: UN ACOPIO CHAQUEÑO DEBERÁ PAGAR POR EL USO DE LA NUEVA TECNOLOGÍA APLICADA A LA SOJA

Pese a las indefiniciones del gobierno nacional acerca del pago por la propiedad intelectual de una tecnología, la multinacional Monsanto avanza con la estrategia de cobro de un canon por el uso de una variedad de soja desarrollada especialmente para Sudamérica.

Diario Norte

6 de Junio, 2015

Así lo indica el diario La Nación, que menciona a una empresa chaqueña entre las que recibieron las facturas en las que se exige el pago de US$15 por tonelada comercializada.

Según el informe firmado por Fernando Bertello, Monsanto comenzó a enviar facturas para exigir el pago de un canon por el uso de una tecnología propia en soja, resistente a insectos, a quienes comercializaron el grano y no habían abonado la regalía durante la compra de la semilla.
Monsanto comenzó a cobrar por su tecnología aplicada a soja. Un acopio chaqueño está entre los que recibieron facturas de la multinacional reclamando un canon.

Fue así como un reconocido acopio de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el Chaco, que además tiene concesionarios de camionetas, recibió facturas en las que la multinacional le exigía el pago de un canon de US$15 por tonelada por haber comercializado soja con su tecnología. Según trascendió, a la empresa chaqueña le llegaron cuatro facturas con el reclamo de cerca de $20.000 por la presencia de productos de Monsanto en unas 120 toneladas de soja vendidas. El acopiador había operado con el exportador Noble, una de las firmas que aceptaron la cláusula de Monsanto.

La Nación se comunicó con la firma chaqueña. Una persona que atendió confirmó el recibo de las facturas, pero se excusó de dar más precisiones hasta hablar con el directorio. Sólo añadió: “Eso fue por soja que nos entregaron productores. Nosotros hicimos los contratos de granos sin la cláusula”.

En Monsanto, una fuente dijo que la empresa chaqueña en realidad “firmó la licencia de uso de la tecnología ante escribano público”, con lo cual había comprometido su pago. Agregó que “hay otros casos” a los que también se enviaron facturas para exigir el cobro, pero que “son aislados”, ya que “el 70% pagó por anticipado”.
Sistema de control

De esta manera, la empresa sigue adelante con un sistema de control de su tecnología en puertos y acopios pese al anuncio del gobierno, hace tres semanas, de frenarlo mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU).

En rigor, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dio marcha atrás con la advertencia oficial: ahora, según el funcionario, lo que fue una promesa de DNU “lo más probable es que se termine mandando como una ley al Congreso”.

A través de un DNU, el gobierno se proponía establecer que cualquier pago por la propiedad intelectual de una tecnología debía hacerse en el momento de la compra de la semilla. Así, buscaba dejar abstracta una cláusula que impulsó Monsanto en los contratos de compraventa de granos, que habilitaba el control con un test en la entrega del grano.

El proyecto de ley que se enviará al Congreso conservaría ese espíritu: toda la tecnología se deberá pagar sólo en la compra de la semilla. Además, se creará un registro de usuarios de uso propio -modalidad por la cual un productor se guarda semilla de una cosecha para volver a sembrarla- para evitar el mercado informal y habrá un fideicomiso al que aportarán productores grandes para incentivar la inversión en semillas. El riesgo que corre el proyecto es que llegue tarde si se profundiza el conflicto.

El jueves, el jefe de Gabinete, sin nombrar a Monsanto y la cláusula que impulsó la empresa, señaló que “no está bien que manu militari uno le imponga a un chacarero un contrato a firmar”.

En este contexto, la Sociedad Rural Argentina (SRA) envió una requisitoria a la Administración Nacional de Patentes para que le informe si Monsanto tiene patentada la tecnología por la cual reclama el canon. “En el sector hay dudas sobre la existencia de la patente”, dijo Carlos Vila Moret, director de la entidad rural. En la multinacional sostienen que desde 2007 hay más de una patente protegiendo sus derechos.

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Fuente: RALLT


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