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Biodiversidad en América Latina y El Caribe

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Autor Suplemento Ojarasca, La Jornada Idioma Español Pais América Latina y El Caribe Publicado 15 noviembre 2017 10:19

Suplemento Ojarasca N° 246

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"Sólo la organización sustentable, la autonomía comunitaria y el gobierno propio a escala local y regional resisten el embate de huracanes, temblores, partidos políticos y buldózeres que hacen gordo el caldo a la guerra que fuerzas oscuras sostienen de muchas maneras contra el pueblo mexicano".

UMBRAL | DÍAS DE SEPTIEMBRE: La tierra se movió y dejó huellas de derrumbe, desplazamiento, daños y muerte en una porción significativa del centro y el sur del país. Golpeó con fuerza lo mismo la capital mexicana que ciudades y pueblos de las tierras bajas de Oaxaca y Chiapas, en decenas, tal vez cientos de localidades en Morelos, Puebla, Estado de México y Guerrero (los damnificados de siempre, dicho sea sin ironía). Los brutales movimientos telúricos de septiembre resquebrajaron condominios nuevos, casas modestas y unas no tanto, comercios, escuelas, hospitales, maquilas, vecindades y otras estructuras. Decenas de templos coloniales patrimonio de la Nación se desmoronaron. A ojos de todos se resquebrajaron, además, las estructuras políticas y su pobre legitimidad.

Los gobernantes fallaron gacho (demostraron que venían fallando). Se espantaron y sacaron (más) a la fuerza pública. Los partidos se pusieron de payasos insoportables en busca de rating. Los monopolios televisivos la regaron. Nada logró ocultar la corrupción que recorre el país en el rubro específico de la construcción pública y privada, ese negocio en el que participan todos ellos.

La población en general se sacudió. Entre el 7 y el 19 de septiembre de 2017 hubo devastaciones en las ciudades, sus clases medias y el proletariado precario (“la gente de a pie”, como les gusta decir a los columnistas porque han de ir en carro), así como en pueblos y comunidades indígenas y campesinas del macizo central y el sur hasta la costa pacífica. La vida cambió, los que no dan muestra de haber cambiado son los poderes (seguir leyendo)

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Por María de Jesús Patricio.

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Por Gloria Muñoz Ramírez.

CÓMO SER UN BUEN SALVAJE

Por Mikeas Sánchez.

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¿POR QUÉ SISTEMATIZAR EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS?

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CALENDA POR LA VIDA Y LA MILPA

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LOS ZOPILOTES Y EL MERCADO DE HUEHUETLA UNA CRÓNICA

Por Martín Tonalmeyotl.

CUANDO EL VIRUS MUERDE EL CORAZÓN DE LA PALABRA

Por Simón Cojito Villanueva.

MARICHUY EN EL INE

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EL BARROCO ERA COSA DEL IMPERIO

Por Daniel Montáñez Rico.

DICAMBA, EL HERBICIDA INCONTROLABLE (CUANDO LAS BARBAS DE TU VECINO VEAS CORTAR)

Por Ojarasca.

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Fuente: La Jornada - Ojarasca


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