Cada vez menos represas. Patrick McCully y su libro "Ríos silenciados"

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Disminuye el índice de construcción de nuevas obras hidroeléctricas en el mundo

PERJUICIOS. Las represas han impactado masiva y negativamente sobre la naturaleza y la sociedad. El financiamiento para estos grandes emprendimientos es cada vez más escaso. El Banco Mundial, que por años fue el mayor patrocinador de la industria de las represas, intenta ahora alejarse de las críticas y ya casi no otorga préstamos para nuevas obras.

Que las represas han impactado masiva y negativamente sobre la naturaleza y la sociedad, y que sus beneficios se han exagerado y podrían haberse alcanzado por otros medios menos destructivos y más equitativos, es el tema central del libro Ríos silenciados: ecología y política de las grandes represas, de Patrick McCully, presentado recientemente en Buenos Aires, en el marco de la conferencia internacional de la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

McCully nació en Irlanda del Norte y es licenciado en Arqueología y Antropología, Universidad de Nottingham. Está considerado la principal autoridad internacional del pensamiento alternativo a las grandes represas. La traducción al español y publicación de la edición actualizada y aumentada de Ríos silenciados es de Proteger Ediciones.

Según consignó en una nota el diario santafesino El Litoral, el autor ?cuyo libro se publicó por primera vez en 1996? señala que sus cuestionamientos a las grandes represas se entienden mejor ahora a la luz de la nueva información y los análisis disponibles, muchos de ellos provenientes de informes de la Comisión Mundial de Represas, organismo creado en 1997 por iniciativa del Banco Mundial y la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

NO HAY SITIOS FAVORABLES. ?La buena noticia es que los opositores están teniendo una influencia cada vez mayor. Gracias a sus esfuerzos, y debido al pésimo rendimiento de las represas y al simple hecho del agotamiento de los lugares de represamiento (los mejores sitios se están terminando), el índice de construcción de nuevas represas cae rápidamente en todo el mundo?. McCully observa también que cada vez es más difícil conseguir dinero. El financiamiento para estos grandes emprendimientos está disminuyendo. ?El Banco Mundial, que por años fue el único y mayor patrocinador para la industria internacional de las represas, intenta alejarse de las críticas y actualmente subsidia menos de la mitad de las represas que en el momento de mayor auge?, explica el escritor. Sin embargo, la industria sigue buscando justificativos para obtener subsidios públicos. El calentamiento global es uno de ellos. ?Creen que la energía hidroeléctrica será reconocida como una tecnología amigable con el ambiente y recibirá créditos de carbono como parte de los mecanismos internacionales para el comercio de los derechos de emisión contemplados bajo el Protocolo de Kioto?, dice McCully.

NUEVOS DATOS. Pero aclara que la ciencia no los favorece: nuevos estudios demuestran que las represas pueden emitir gases de efecto invernadero a niveles aún superiores a los de las plantas que utilizan combustibles fósiles. Por otra parte, en los últimos años se han registrado importantes avances en energías alternativas como la solar, la eólica y en las celdas de combustible, con precios mucho más bajos y con mayor confiabilidad y eficiencia. También se están reevaluando otros supuestos beneficios de las grandes represas, como el riego, el suministro de agua a áreas urbanas y el control de inundaciones. Estos cuestionamientos se fueron reforzando a partir de nuevos datos difundidos por la CMR, que ha considerado también los impactos sociales negativos de las grandes represas, a las que señala como provocadoras de gran pobreza y sufrimiento económico de la gente que vive en los valles represados, la desintegración de sus comunidades y el aumento de los problemas mentales y físicos. Las represas obligan a grandes desplazamientos de estas poblaciones y en general las políticas de reasentamiento y los planes para restituir el sustento de la gente desplazada han fracasado.

INUNDACIONES. La CMR también señala que el cambio climático está haciendo que se vuelva obsoleta una de las afirmaciones claves utilizadas en el planeamiento y en el diseño de las represas: que el pasado hidrológico constituye una guía confiable para el futuro hidrológico. Las represas existentes fueron construidas teniendo en cuenta un máximo de crecida que podría ocurrir en una cuenca, pero ahora los promedios máximos están variando y pueden exceder la capacidad de los aliviadores, advierte. Luego de revisar la historia y de sugerir alternativas, la Comisión Mundial de Represas realizó recomendaciones para el futuro, que establecen un marco progresivo para la toma de decisiones, no sólo acerca de las represas sino también del planeamiento del agua y de la energía en general. Esas recomendaciones se basan en cinco valores esenciales: equidad en la distribución de los recursos y de los beneficios; sustentabilidad en el uso de los recursos básicos que se están agotando; apertura y participación en los procesos de toma de decisiones; eficiencia en la administración del desarrollo de infraestructuras, y consideración hacia las generaciones presentes y futuras. La CMR aconseja asimismo que los procesos de planeamiento deben tener en cuenta los derechos de todos aquellos afectados por los proyectos hídricos y energéticos, y considerar quiénes y hasta qué punto corren riesgos. Para ello promueve la participación activa de todos los sectores involucrados en la toma de decisiones y sostiene que ésta debe ir más allá de la mera consulta, poniendo énfasis en el concepto de negociación.

El Diario, Entre Ríos, Argentina, 26-12-04

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