La hidroeléctrica El Quimbo: un desastre anunciado en Colombia

Idioma Español
País Colombia

"El proceso de resistencia adelantado durante 7 años por Asoquimbo, con el acompañamiento del Movimiento Colombiano por la Defensa del Territorio y afectados por Represas ¡Rios Vivos” ha logrado demostrar que el Estado Colombiano y sus poderes públicos están al servicio de las corporaciones transnacionales y la necesidad de articular todas las resistencias contra el modelo extractivista, financierista por despojo."

Por Miller Armín Dussan

 

Jueves 21 de enero de 2016

 

El Gobierno de Colombia, a través del Consejo Nacional de Política Económica y Social -Conpes- del 2008, definió la construcción de varias hidroeléctricas en diferentes lugares del país y al mismo tiempo determinó el sistema de financiación. Autorizó por tiempo indefinido a la empresa que antes era colombo española Emgesa, (antes filial de Endesa, ahora de la multinacional italiana Enel) para que con sus recursos propios y para su único y exclusivo beneficio, construya la central hidroeléctrica El Quimbo enmarcada por el Plan 2019 o Visión Colombia II Centenario, cuyas bases son la confianza inversionista y la seguridad democrática.

 

El proyecto está localizado en el sitio geográfico encañonado denominado "El Quimbo", a 1.300 metros, aguas arriba, de la desembocadura del Río Páez sobre el Río Magdalena, al sur del embalse de Betania, en jurisdicción de los Municipios de Gigante, Garzón, El Agrado y Altamira del Departamento del Huila, Colombia. Inundó 8.586 hectáreas (has.) de las cuales el 95% hacen parte de la Reserva Forestal Protectora de la Amazonía y del Macizo Colombiano, sin la restitución de la actividad productiva (5.300 has) la mayoría vinculadas a 8 empresas comunitarias en plena producción agropecuaria, (cacao, sorgo, maíz, arroz) por un valor de 11 millones de dólares anuales. Se destruyeron 842 hectáreas de bosque ripario y tropical seco y las epifitas, poblaciones de peces que son básicos para la seguridad alimentaria, especies de aves, de reptiles y tres especies de mamíferos en severo peligro: la pacaraná, el mono nocturno de manos grises y la nutria neotropical. Se afectó el patrimonio nacional, calculado en el 2012 por la Contraloría en 120 millones de dólares. Se inscribieron cerca de 30.000 víctimas para un nuevo censo que ordenó la Corte Constitucional, sin ser reconocidas por Emgesa, de las cuales 3.000 han sido desplazadas.

 

La obra es la primera que se vende bajo el esquema de subasta por cargo de confiabilidad, que significa que a Emgesa se le garantiza “un ingreso fijo independiente de su participación diaria en el mercado mayorista asignado por un período de 20 años, reduciendo así el riesgo de su inversión”, pago que se suma a la factura de los usuarios.

 

La Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrica El Quimbo -Asoquimbo- ha demostrado que el problema se originó en el desconocimiento por parte del Gobierno del presidente Alvaro Uribe de la declaración como no viable el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo en 1997. Sin embargo, en el año 2007 subastó el Proyecto a Emgesa y declaróque El Quimbo “No requería de la presentación de Diagnóstico Ambiental de Alternativas y otorgó Licencia Ambiental en 2009.

 

Seis años después de expedida la Licencia los hechos demuestran que los daños económicos, sociales, ambientales y culturales son irreparables como se advirtió desde un comienzo cuando se sustentó que el proyecto era inviable fundamentalmente por dos razones: La primera, porque no existía justificación técnica para “la desproporción entre el área de inundación y la poca generación de electricidad”. El proyecto El Quimbo necesita 20 hectáreas de embalse para instalar una unidad de potencia de energía (Gigawatio), mientras una hidroeléctrica en cualquier otro lugar de Colombia apenas necesitaría dos hectáreas. La segunda, por la afectación estructural del área productiva, no es conveniente que se inunden las mejores tierras con vocación agrícola de la región y sería imposible restituir la actividad productiva en la zona.

 

Lo que hoy ocurre con las afectaciones ambientales que reconocen expertos, había sido advertido desde el 2013 por el científico Kashyapa A. S. Yapa (Ph.D. en Ing. Civil – UC Berkeley) en su Informe titulado ¿Es “El Qimbo” técnicamente viable? en cuya parte introductoria señala que “Hemos analizado en detalle los documentos públicamente disponibles sobre el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo que sigue construyendo Emgesa, y encontramos varias falencias graves en el documento que sirvió de base para la aprobación de la licencia ambiental para su construcción, la evaluación de impacto ambiental (EIA). También observamos que EMGESA ha hecho cambios sustanciales a su propuesta de manejo del embalse El Quimbo, después de recibir la licencia, sin ningún pronunciamiento de las autoridades pertinentes”. Más adelante señala que “La mayor preocupación ambiental del proyecto El Quimbo es justamente eso: la falta de oxígeno y sus bajas temperaturas en el fondo del embalse no solamente destruiría su vida acuática, sino también la del río abajo y en La CHB. Y el EIA desecha estas preocupaciones, aplicando dudosamente datos de un modelo, incapaz de modelar situaciones reales”. El estudio fue entregado oportunamente a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) y a la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca.

 

El estudio contratado por Emgesa a petición de la ANLA, en 2014, sobre el Modelo Eco-hidrológico integrado del complejo Quimbo-Rio Magdalena-Betania realizado por el Grupo de Limnología Amazónica de la Universidad Nacional de Colombia coordinado por Santiago Duque, con el fin de evaluar los posibles impactos ambientales que generará el embalse de El Quimbo, una vez se inicie el proceso de llenado, señala en una de sus conclusiones que “las condiciones de aportes de nutrientes de la cuenca del Magdalena y la descomposición del área a inundar tendrán niveles de eutrofización en las aguas del futuro embalse de El Quimbo” por lo que dentro de las recomendaciones que enviaron está el hecho de que “la biomasa debe ser retirada en su totalidad del vaso del embalse para minimizar los impactos ambientales adversos y evitar la degradación en la calidad del agua y el río Magdalena”.

 

Emgesa, con el aval de la ANLA, procedió al llenado del embalse sin tener en cuenta las recomendaciones anteriores y cuando aún no había concluido el estudio que contrató. Posteriormente, el Gobierno decretó la generación de energía por encima de orden judicial que había impuesto medida cautelar de suspensión de la misma mientras se retiraba la biomasa del vaso del embalse, orden que tumbó la Corte Constitucional.

 

El gobierno logró mediante Acción de Tutela que el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado con Funciones de Conocimiento Neiva, resolviera “Autorizar a Emgesa, como medida transitoria, y hasta que el Tribunal Contencioso Administrativo del Huila decida de fondo sobre el levantamiento o no de la medida cautelar decretada, la generación inmediata de energía en el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, decisión que ha sido cuestionada por expertos y comunidades afectadas al considerar que obedeció a las presiones gubernamentales y no a criterios técnicos.

 

La Corporación Autónoma del Alto Magdalena -CAM- había conceptuado ante el Juzgado que "en el periodo comprendido entre el 16 de noviembre y el 16 de diciembre, cuando se generó energía en la hidroeléctrica, los valores del parámetro de oxígeno disuelto, criterio de calidad admisible para la preservación de la flora y fauna acuática, estuvieron por debajo del límite permisible a la salida de la represa El Quimbo y a la entrada del embalse de Betania”. Según Carlos Alberto Cuéllar, director de la CAM, tras un análisis de la operación de la hidroeléctrica se halló que los niveles de oxígeno disuelto se registraron por debajo de los 4 miligramos por litro, una cifra preocupante si se tiene en cuenta que a esa altura el río jamás había presentado indicadores inferiores: “la situación genera un riesgo potencial muy elevado a la producción piscícola. Además, el tema del turbinado no necesariamente genera una oxigenación del agua como se ha querido creer”.

 

Santiago Duque, experto en recursos hídricos de la Universidad Nacional señaló que es alarmante la incertidumbre que hay sobre los indicadores de calidad del agua de El Quimbo: “Hay un nuevo escenario y se deben conocer los datos técnicos para tomar la decisión de reactivar la hidroeléctrica”. “Por la alta eutrofización de las aguas, es decir, el enriquecimiento con nutrientes como nitrato y fósforo de este embalse, se pueden afectar las condiciones mínimas para que sobrevivan las cerca de 19.000 toneladas de peces que se alojan en el embalse multipropósito de Betania, donde llegan las aguas de El Quimbo”.

 

El Diario del Huila, en su edición del 16 de enero, titula “Juez que reactivó El Quimbo será magistrado en Bogotá”. Víctor Hugo Rubiano Macías había ordenado “la generación inmediata de energía de la represa El Quimbo, después que la Corte Constitucional anuló un decreto presidencial que le permitía la actividad a la represa y al mismo tiempo ordenó darle cumplimiento a la medida cautelar del Tribunal Contencioso Administrativo del Huila”. En el mismo fallo el togado también decidió “no acceder a las pretensiones de los pescadores artesanales de los municipios de Gigante, Hobo, Campoalegre y otros, negándoles los derechos como afectados por El Quimbo”.

 

Desde el 10 de enero, cuando Emgesa reanudó la generación de energía, se ha demostrado que la presión del presidente Santos al Juez Rubiano para que ordenara prender El Quimbo, bajo amenaza de racionamiento e incremento del precio de la energía si no se generaban los 400 Megavatios era absolutamente falsa. Hoy la represa opera con una carga mínima de 84 MGW que se traduce en 90 metros cúbicos de agua para no crear mayores afectaciones ambientales al recurso hídrico e incrementar la mortandad de peces en la Central de Betania. Para la compañía, el mayor nivel de oxígeno entregado a este embalse ha sido superior a los 4 miligramos por litro. El valor contraría las estimaciones de los piscicultores, “quienes aseguraron que tras la reanudación de la represa, estos bajaron cerca de un punto llegando aproximadamente a los 3.5, por debajo de los niveles permisibles por la legislación ambiental”.

 

Asoquimbo, concluida la movilización de pescadores artesanales el 12 de enero de 2016, solicitó mediante Memorial al Tribunal Administrativo se ratifique la medida cautelar de prohibición de generación de energía por parte de Emgesa, se ordene desocupar el embalse de El Quimbo para que se haga efectivo el retiro del material forestal y la biomasa garantizando el flujo natural del Río Magdalena y se convoque a un grupo independiente e interdisciplinario de expertos con el propósito de evaluar los daños económicos, sociales, ambientales y culturales ya causados y los que se generarían de continuar con la generación de energía y decidir cuidadosamente con fundamento en los estudios técnicos, ponderando beneficios y costos ambientales y regionales y respetando la ley y los derechos de las comunidades.

 

Cabe destacar que el proceso de resistencia adelantado durante 7 años por Asoquimbo, con el acompañamiento del Movimiento Colombiano por la Defensa del Territorio y afectados por Represas ¡Rios Vivos” ha logrado demostrar que el Estado Colombiano y sus poderes públicos están al servicio de las corporaciones transnacionales y la necesidad de articular todas las resistencias contra el modelo extractivista, financierista por despojo y trabajar en “ la perspectiva de la soberanía energética, en la que prime el bienestar general sobre el lucro individual, en el que se recupere la generación de energía como bien social y general no como un negocio particular, en el que se otorgue prioridad al desarrollo de fuentes de energía bajo gestión comunitaria que otorguen independencia y eficiencia, en el que se priorice la reducción del consumo en lugar del despilfarro, en el que no se inunden espacios de producción de vida, de agua y de comida, en el que no se deforeste y no se revictimice a una población históricamente agobiada por el conflicto armado colombiano”.

 

Ver en línea : Blog de Miller Dussan, 16 de enero de 2016.

 

Fuente: OMAL

Temas: Megaproyectos

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