Costa Rica: solidaridad con los pescadores del Golfo de Nicoya

Por FECON
Idioma Español

Red solidaria con las comunidades de pescadores artesanales de las Islas del Golfo de Nicoya, cuyo sustento diario y el de sus familias ha dependido directamente de la pesca

La Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON), la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA), conjuntamente con personas y organizaciones amigas, constituimos en el año 2005 la Red de Solidaridad con las Comunidades de las Islas del Golfo de Nicoya.

Desde siglos atrás, el Golfo de Nicoya ha estado poblado por comunidades de pescadores artesanales cuyo sustento diario y el de sus familias ha dependido directamente de la pesca, y ha sido en virtud de esta interrelación de los habitantes de las islas con su entorno marino que las consecuencias negativas que hoy se experimentan en la zona, no han llegado a ser desastrosas.

En los últimos años, la pesca ha mermado debido entre otras causas, a la sobrepesca y al empleo por parte de algunas empresas y personas inescrupulosas de artes de pesca y métodos abusivos que depredan los recursos pesqueros, y debido también a la contaminación del Golfo generada por las actividades poco sostenibles que se dan en las costas circundantes de Guanacaste y Puntarenas, pero principalmente en la Región Central, donde hemos convertido al río Tárcoles en una inmensa cloaca.

Con el propósito de permitir que las poblaciones de peces del Golfo se puedan reproducir y recuperar, se han establecido períodos de veda anuales, durante los cuales se restringe la pesca, permitiéndose únicamente pescar para autoconsumo con línea o cuerda. Estas vedas han sido no solo respetadas, sino propiciadas por las personas que integran las comunidades de las islas, ya que estas han desarrollado a través de la historia un conocimiento asociado a los recursos marinos, tal y como lo han hecho con los recursos de la biodiversidad existentes en esas islas.

El presente año, el 1 de mayo dio inicio un nuevo período de veda que se extenderá por tres meses, hasta el 31 de julio.

Si bien las economías de las familias se verán obviamente afectadas, los pescadores artesanales en su gran mayoría aceptan esta restricción como algo sostenible, pues reconocen que representa una medida necesaria para poder conservar la vida marina del Golfo que constituye su principal medio de subsistencia.

El IMAS y el INCOPESCA han sido los entes encargados por parte del gobierno de coordinar acciones para que los pescadores reciban un subsidio que les permita hacerle frente a sus necesidades económicas. Este apoyo económico no es una gracia injustificada, sino que visto desde el punto de vista ambiental, representa una retribución a las comunidades isleñas por parte de la sociedad costarricense, por su acción de conservación del hábitat marino, pero especialmente por el cuido que esos pobladores hacen de esas zonas a favor de las futuras generaciones.

Para tener acceso a estos subsidios (montos inferiores al salario mínimo), los pescadores están en la obligación de realizar trabajos comunales, sin seguro de ningún tipo y sin reconocimientos laborales. Además, los trámites están plagados de trabas al grado de que en los últimos años el pago de estos subsidios se ha venido dando muy tardíamente, casi al final del período de veda.

En tiempos de veda, es frecuente que a los vecinos de las islas les suspendan los servicios públicos de que disfrutan por falta de pago; aumenta la incidencia de enfermedades psicosomáticas por el estrés debido a las presiones económicas; recrudecen los casos de violencia doméstica; aumenta la deserción escolar y se dan cada vez con más frecuencia las separaciones familiares debido a que sus miembros deben trasladarse a lugares lejanos en busca de empleo.

No debemos permitir que algo así esté ocurriendo en nuestro país de Paz y Democracia, y menos que esté afectando a honradas familias que como hemos dicho son sostenedores de una parte vital de la riqueza ambiental de la zona del Golfo de Nicoya. Por lo tanto, exigimos a las autoridades de gobierno dar prioridad al pago de subsidios de las familias de pescadores del Golfo de Nicoya, por tratarse de un verdadero asunto de interés público.

Debemos aprovechar del mismo modo esta instancia para hacer conciencia a la ciudadanía respecto del drama que sufren las personas que trabajan en la pesca, ya que respecto de ellas se ha montado una tendenciosa campaña mediática de desprestigio, pues algunas de estas personas han caído en manos de los capos de la droga, en un acto desesperado por sacar a flote a sus humildes familias. Los periodistas a cargo deberían honrar su profesión y realizar un esfuerzo de objetividad, enfocando también el drama humano que les toca vivir.

Damos fe de que la inmensa mayoría de pescadores y sus familias son gente buena, gente de trabajo que merece todo nuestro respeto, consideración y solidaridad. Pero especialmente, la definición de políticas públicas que apoyen sus actividades y proporcionen medios para su pleno desarrollo de manera sostenible y equitativa.

Con base en lo anterior, los miembros de la Red requerimos de las autoridades un trámite diligente en el proceso de reconocimiento de los subsidios y en tal sentido, por solidaridad con las comunidades isleñas, llevaremos a cabo un proceso de fiscalización ciudadana con el fin de advertir las deficiencias y atrasos en el mismo, y nos comprometemos denunciar por cualquier vía legítima, cualquier acto que atente contra el objetivo de llevar apoyo económico de manera inmediata a estas familias.

Las entidades que integramos la Red hemos venido acompañando a las personas habitantes de las islas del Golfo de Nicoya en la consolidación de acciones institucionales y jurídicas que les aseguren la permanencia en los territorios que ocupan - muchos de ellos desde hace decenas de años - y colaboramos con ellos en la búsqueda de nuevas opciones y alternativas de empleo dignas, acordes con su entorno natural y su cultura, con el fin de que continúen en su esfuerzo diario por mantener el equilibro de estas ricas zonas del país a favor de la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras de pescadores y pescadoras del Golfo de Nicoya.

Costa Rica, mayo del 2007

Para más información:

moc.liamg@ognojiuq, FECON, Tel. 283-7193,

rc.ca.rcu.vniv@maresor, UCR, Tel. 207-5840, 207-5006,

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