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Autor Vía Campesina Idioma Español Pais Asia Publicado 24 noviembre 2015 10:45

Tailandia: Mujeres campesinas en lucha por los derechos a la tierra y el bienestar

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Kao Bart es una comunidad forestal que vive en el bosque de Dong Yai, en Buriram, una provincia cercana a la frontera con Camboya, en Tailandia. Continúa leyendo para descubrir la compleja relación que existe entre el estado, el ejército, los intereses empresariales en la agricultura y la determinación de las mujeres campesinas para alcanzar autonomía y seguridad en Kao Bart. Esta historia es un aporte de la Assembly of the Poor, Tailandia.

En 1970, el ejército tailandés incitó a los aldeanos de Kao Bart a que viviesen y cultivasen en los bosques como parte de las estrategias militares anticomunistas. En 1976, una vez finalizada la guerra contra el comunismo, el estado tailandés decidió expulsar a los aldeanos de los bosques, pues sus tierras de cultivo se daban a corporativas para franquicias de plantaciones de eucaliptos.

En 2009 prescribió la franquicia de la zona más amplia de sus antiguos campos de cultivo, por lo que los aldeanos de Kao Bart decidieron retomar sus tierras. Se unieron a Assembly of the Poor (Asamblea de los pobres) para luchar por el derecho a la tierra, un recurso agrario esencial. La mayoría de la comunidad de Kao Bart son mujeres, pues muchos de los hombres emigraron a la ciudad para trabajar. Así, las mujeres se convirtieron en la fuerza principal de la lucha y emprendieron una lucha política, además de recaer sobre ellas la carga económica y familiar y tener que trabajar por dos en las tierras en ausencia de sus compañeros.

Los organismos estatales a nivel local no podían asegurar los derechos a la tierra y no podía devolverlas a los aldeanos. Así, las mujeres de Kao Bart fueron a Bangkok para reclamar sus derechos, pero la protesta en la capital no fue fácil. Tuvieron que hacer frente a amenazas y acosos por parte de los oficiales del estado. La astucia, la calma y la paciencia se convirtieron en sus mayores armas. Con dichas cualidades, las mujeres lidiaron con los enfrentamientos violentos y apaciguaron repetidas veces las situaciones tensas. Incluso al negociar con el estado, mostraron al mundo que las mujeres podían ganar sus derechos, a pesar de todos los contratiempos sociales y económicos. Finalmente, el gobierno del Sr. Abhisit Vejajiva aceptó resolver el problema y permitió a los aldeanos cultivar sus antiguas tierras hasta que se lograse alcanzar una solución.

Sin embargo, desde el primer momento en el que los aldeanos de Kao Bart volvieron a sus tierras, recibieron amenazas y acosos por parte de las autoridades de los organismos estatales a nivel local, como los oficiales forestales y los oficiales de los parques nacionales. Las autoridades locales intentaron expulsar a los aldeanos de sus tierras, a pesar de que estos contaban con el apoyo de una decisión del Gabinete que les permitía cultivar las tierras. A pesar del miedo, las mujeres decidieron seguir ocupando la tierra y luchar para mantener las tierras de cultivo para sus familias e hijos.

Los aldeanos de Kao Bart, en especial las mujeres, recibían muchas formas de amenazas. En ocasiones, un pequeño escuadrón de oficiales armados se inmiscuía en la aldea. A veces hacían fotos de los aldeanos y la aldea y había helicópteros que la sobrevolaban. Aunque los oficiales del estado atemorizaban constantemente a los aldeanos, no hubo ningún ataque físico directo. Es un elemento a destacar porque las mujeres de Kao Bart están comprometidas a permanecer pacientes, en calma e intentar hablar con los soldados, que normalmente son menos agresivos en presencia de mujeres.

Las mujeres de Kao Bart se enfrentaban a otra amenaza, el acoso verbal. Los soldados siempre se reían de ellas, las ridiculizaban y las insultaban. “Las mujeres tienen que ceñirse a las tareas de mujeres en la cocina, nada de política ni lucha”, decían. Algunas jóvenes fueron víctimas de acosos verbales sexuales que desembocaron en difamaciones y calumnias. Los soldados forzaban a las familias de las jóvenes a que las obligasen a dejar la lucha por la tierra. Se usa la “seguridad y bienestar de la mujer” para asustar a los hombres con la implicación de sus mujeres, hermanas y madres en la vida política. Sin embargo, los aldeanos de Kao Bart continuaron utilizando mecanismos legales y políticos para pedir al estado una solución al problema.

La situación se deterioró considerablemente cuando Tailandia pasó por una larga crisis política que detuvo las negociaciones y el proceso de solución. La situación fue a peor cuando el ejército dio un golpe de estado, se declaró la ley marcial y se instaló finalmente el régimen militar en mayo de 2014. Unos meses después, se dictaminaron órdenes y un gran plan de preservación de bosques que afecta a millones de agricultores a pequeña escala que viven en comunidades forestales y cuya principal víctima es Kao Bart. La junta militar está dispuesta a expulsar a todo coste fuera de las tierras que ocupan a los aldeanos. El ejército aumentó la presión en los aldeanos, cuya mayoría son mujeres. Por la noche, las fuerzas armadas asediaban muchas de las casas de la aldea y los militares vigilaban de cerca a muchas mujeres, lo que las hacía sentirse en peligro. Con la ley marcial no podían quejarse, negociar ni protestar. La junta militar tenía en sus manos toda la autoridad para convocar, detener e investigar a cualquier persona de forma injusta y utilizar el tribunal militar para juicios. Tan solo dos meses después de resistencia tras el golpe de estado, los aldeanos de Kao Bart tuvieron que abandonar sus tierras y la junta militar no les proporcionó el apoyo adecuado tras la reubicación forzosa.

Actualmente (septiembre de 2015), las mujeres de Kao Bart pasan por dificultades extremas. Los aldeanos se dispersan por muchos lugares para intentar sobrevivir. No cuentan en absoluto con seguridad y comprar o alquilar tierras es muy complicado. La economía tailandesa está en declive constante debido al régimen militar, los precios del arroz y otros cultivos caen de forma drástica, incluso agricultores de otros lugares se están empobreciendo y huelga decir que lo mismo ocurre con las mujeres de Kao Bart.

Las líderes de Kao Bart trabajan mano a mano con Assembly of the Poor para mantener el grupo y el espíritu con actividades como los arrozales colectivos, huertos, etc., pero aún así es muy complicado, ya que resulta imposible mantener la lucha por los derechos a la tierra y el bienestar de las mujeres de Kao Bart dentro del régimen militar. El futuro no es prometedor.

Durante la ocupación de la tierra y la batalla por los derechos a la tierra, antes del golpe de estado de 2014, las agricultoras de Kao Bart aprendieron con tesón a cultivar de forma ecológica.

Las mujeres de Kao Bart pedían a la deidad local con rituales tradicionales que protegiese las simientes para la reforestación anual. El ejército forzó a los aldeanos a abandonar las tierras pocos meses después del golpe de estado en mayo de 2014. La foto se tomó en junio-julio en la comunidad de Kao Bart.

Fuente: Vía Campesina


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