Todos somos haitianos
¡Ay que dolor por ti, Haití!Espero que nuestras manos no sirvan sólo para abrazarte, sino para alzarte de nuevo; expresen no sólo el amparo que necesitas, sino el compromiso para que vuelvas a ser lo que siempre has sido, lo que fuiste Haití, cuna y faro de la libertad.
Solidaridad campesina con el pueblo de Haití
A través de este escrito, queremos mostrar nuestro más profundo pesar y nuestra solidaridad con el pueblo haitiano, que hace unos días fue sorprendido por un devastador seísmo; terremoto que ha causado miles de víctimas mortales, heridos y desaparecidos.
Ay ti! ay ti!
Los seísmos y otras catástrofes naturales no son selectivos ni discriminatorios. Se presentan sin previo aviso y aleatoriamente. Sus consecuencias, en cambio, son claramente mucho más dramáticas allá donde la pobreza ya es causante de muchas desdichas.