Walter A. Pengue

Desas­tres na­tu­ra­les, no tan na­tu­ra­les…

La cues­tión emer­gen­te es que, a lo lar­go de toda nues­tra exis­ten­cia como es­pe­cie, he­mos es­ta­do so­me­ti­dos a fe­nó­me­nos na­tu­ra­les que pue­den lle­var­se pues­tos a nues­tras vi­das y obras. No obs­tan­te, a poco que se mi­ren los da­tos, hoy en día, no­so­tros como es­pe­cie, te­ne­mos una enor­me ca­pa­ci­dad de trans­for­ma­ción pla­ne­ta­ria – pe­río­do que he­mos lla­ma­do An­tro­po­ceno – jus­ta­men­te no para bien de la tie­rra y sus via­je­ros.

Desas­tres na­tu­ra­les, no tan na­tu­ra­les…

No mi­res arri­ba, mira a tu cos­ta­do…

Una película que está circulando actualmente ha llamado la atención, a través del grotesco, so­bre los re­le­van­tes im­pac­tos que la es­pe­cie hu­ma­na en­fren­ta en esta mis­ma ge­ne­ra­ción. Es decir, la nuestra. Pero que parece no darse por aludida. El referido meteorito del tamaño del Everest puede existir, no así su trayectoria actual inmediata. Pero la tierra tiene su historia.

No mi­res arri­ba, mira a tu cos­ta­do…

La vida en un hilo

El cam­bio cli­má­ti­co es una de las más se­rias pro­ble­má­ti­cas que en­fren­ta tan­to la ge­ne­ra­ción ac­tual como las fu­tu­ras. Una situación que claramente está instalada tanto socialmente como en la agenda política, multilateral y hasta en la agenda económica de grupos corporativos globales y regionales. 

La vida en un hilo

El suelo: la canasta de alimentos de la humanidad

El sue­lo es la base fun­da­cio­nal y fun­cio­nal de nues­tra ci­vi­li­za­ción. Al­gu­na vez, fren­te a la opor­tu­ni­dad y en una char­la en el Re­sour­ce Pa­nel, me per­mi­tí des­ta­car que “El sue­lo es la ca­nas­ta de ali­men­tos de la hu­ma­ni­dad”. Un sue­lo es mu­cho más que un sus­tra­to des­de dón­de – con me­jo­res o peo­res téc­ni­cas – se pro­du­cen y ex­traen los ali­men­tos, las fi­bras, la bio­ma­sa o la ener­gía con los que la es­pe­cie hu­ma­na ha avan­za­do a tra­vés de su­ce­si­vas ci­vi­li­za­cio­nes. Prác­ti­ca­men­te el 95 por cien­to de los ali­men­tos que con­su­mi­mos pro­vie­nen o se vin­cu­lan di­rec­ta­men­te con los sue­los del pla­ne­ta.

El suelo: la canasta de alimentos de la humanidad

La tie­rra tie­ne fie­bre

La tie­rra tie­ne fie­bre. Y esto que pa­re­ce de pe­ro­gru­llo, no lo es, cuan­do la es­pe­cie que más ne­ce­si­ta de ella y de sus ser­vi­cios, ape­nas lo está per­ci­bien­do.  Las ca­tás­tro­fes “na­tu­ra­les” no son ta­les en mu­chos ca­sos. A pe­sar de las ad­ver­ten­cias cien­tí­fi­cas, la ci­vi­li­za­ción ac­tual, ador­mi­la­da por un con­su­mis­mo exa­cer­ba­do em­pu­ja una de­man­da de re­cur­sos in­sos­te­ni­ble. Y esto, está su­ce­dien­do en todo el mun­do.

La tie­rra tie­ne fie­bre

Los Pueblos Fumigados dicen ¡No a la agricultura transgénica y claman por la agroecología!

Entre los días 16 y 17 de Marzo pasados se realizó en el corazón de las Pampas Argentinas, en la ciudad de Bolivar el 10° Encuentro de Pueblos Fumigados y 3° de Agroecología  de la Provincia de Buenos Aires.

Los Pueblos Fumigados dicen ¡No a la agricultura transgénica y claman por la agroecología!

La República Unida de la Soja. Concentración y poder basado en la monocultura de exportación

La producción sojera ha superado las fronteras nacionales para articular un distorsionado sistema productivo de exportación, anclado en el Sur del continente.

La República Unida de la Soja. Concentración y poder basado en la monocultura de exportación

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La deuda externa y la deuda ecológica (de la que no se habla) como caras de una misma moneda. La explotación humana y territorial, el consumismo, las claves para entender la época.

Deuda externa, deuda ecológica y sobreexplotación humana y natural: donde pierde la vida y gana el dinero