Avances y retrocesos
La pobreza multidimensional mundial aumenta por primera vez desde la implementación del Índice en 2010.
Aunque el mundo ha logrado un enorme éxito en la reducción de la pobreza en los últimos años, los nuevos datos del PNUD y Oxford Poverty and Human Development Initiative muestran que los avances no pueden darse por sentados.
El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) de 2026 revela que el número de personas que viven en situación de pobreza multidimensional ha aumentado por primera vez desde su implementación en 2010.
Al mismo tiempo, muchos países siguen avanzando en la lucha contra la pobreza, señal de que es posible poner fin a la pobreza en todas sus formas, conforme al Objetivo de Desarrollo Sostenible.
Redefinir la pobreza
La pobreza no se reduce únicamente a la falta de dinero. Hace 16 años, el IPM estableció un nuevo enfoque para analizar la pobreza más allá de los ingresos para revelar la forma en que las numerosas dificultades que conlleva la pobreza se alimentan entre sí, creando así un panorama más matizado.
Se considera que las personas se encuentran en situación de pobreza multidimensional si presentan carencias en un tercio o más de los diez indicadores del IPM en materia de salud, educación y nivel de vida. El Índice incluye 108 países y el 78 % de la población mundial.
Se estima que toda una familia se encuentra en situación de privación si ningún miembro ha completado seis años de escolarización, si algún niño presenta retraso en el crecimiento, si la familia carece de electricidad o si se ve obligada a recorrer grandes distancias para recoger agua.
El IPM de 2026 utiliza los datos de las encuestas más recientes disponibles de 108 países y muestra qué personas están en situación de pobreza multidimensional, dónde viven y qué privaciones les impiden llevar la vida que merecen.
Panorama general de 2026
De los 6.300 millones de personas incluidas en el informe sobre el IPM de 2026, casi 1.200 millones viven en situación de pobreza aguda. Esta cifra supone un aumento de la pobreza multidimensional a nivel mundial respecto del informe de 2025, que reveló que había 1.150 millones de personas pobres. Al mismo tiempo, casi 952 millones de personas se encuentran en situación de vulnerabilidad frente a la pobreza.
¿Cómo se calcula el IPM?
El IPM de 2026 mide la pobreza aguda en 108 países. Analiza tres dimensiones en la vida de las personas—salud, educación y nivel de vida—a través de 10 indicadores. Cada dimensión representa un tercio del Índice.
Aumento del número de personas en situación de pobreza
En 2026 el número total de personas que viven en situación de pobreza multidimensional ha aumentado en 51,5 millones en 108 países, respecto de las cifras del informe de 2025.
En los 95 países en que no se registraron nuevos datos, aumentó el número total de personas consideradas pobres en 15,8 millones, si bien las tasas de pobreza se mantuvieron constantes.
El resto del aumento procede de los 13 países que disponen de nuevas encuestas. Este cambio refleja tanto la evolución real de la incidencia de la pobreza, sumada a los cambios demográficos, como las diferencias en la cobertura de los indicadores entre las distintas rondas de encuestas.
“El aumento de la pobreza debería ser una alerta para el mundo. Detrás de estas cifras hay 1.200 millones de personas que enfrentan privaciones que se refuerzan entre sí: hambre, falta de acceso a la educación y carencia de agua potable o electricidad. Esto es inaceptable. Pero no tiene por qué ser así. Sabemos que el progreso es posible. Los países que han abordado estos desafíos de manera conjunta, en lugar de hacerlo de forma aislada, han demostrado lo que puede lograr una acción decidida”.
—Alexander De Croo, Administrador del PNUD
1.200 millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional
¿Dónde se encuentran?
Además de la distribución geográfica, en el informe se revela una diferencia considerable entre las áreas urbanas y las rurales, y según la edad. Un 83 % de las personas en situación de pobreza multidimensional viven en zonas rurales.
Un panorama desigual
Las estimaciones actualizadas del IPM confirman un panorama desigual y ponen de relieve los efectos que el crecimiento demográfico tiene sobre las tasas de pobreza.
En Egipto, Nepal y Tayikistán, tanto la tasa de pobreza como el número de personas que viven en situación de pobreza multidimensional se redujeron considerablemente. En Angola y Zambia, la proporción de personas en situación de pobreza disminuyó, pero estos avances se vieron superados por el crecimiento demográfico, por lo que el número total de personas pobres siguió aumentando.
Los importantes avances logrados en la lucha contra la pobreza en Nigeria durante la década de 2010 se han invertido en la década de 2020, con un aumento tanto de la tasa de pobreza como del número de personas que viven en situación de pobreza.
El corazón de los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible insta a los países a reducir, de aquí a 2030, al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones.
Este objetivo es ambicioso, pero alcanzable, y se han realizado progresos reales.
De los 89 países que cuentan con datos armonizados del IPM, 33 han reducido a la mitad el valor de su Índice en menos de 15 años, entre ellos seis países de África Subsahariana. En un período de 15 años, Eswatini registró una disminución de la tasa de pobreza multidimensional del 38,7 % al 8,0 %.
China redujo a la mitad el valor de su IPM en tan solo cuatro años, y la proporción de personas que vivían en situación de pobreza multidimensional descendió del 9,5 % al 4,2 % entre 2010 y 2014.
Viet Nam también logró avances rápidos, reduciendo a la mitad el valor de su IPM en siete años.
Pobreza y progreso
Los programas del PNUD están a la vanguardia de la lucha contra la pobreza en lo que se refiere a la forma en que se mide y se define, y a la búsqueda de las maneras más eficaces de combatirla.
Las amenazas que plantean el cambio climático, los conflictos y la inseguridad alimentaria requieren aún más esfuerzos.
El IPM de 2026 constituye una seria advertencia de que no se puede dar por sentado el progreso. Pero también demuestra que, mediante una acción renovada y urgente, la comunidad internacional puede garantizar que todas las personas vivan una vida digna y segura.