La Vía Campesina sale a las calles contra el Banco Mundial y el FMI en Bangkok, Tailandia
El 16 de octubre de 2026, cientos de militantes de La Vía Campesina, nuestra organización miembro en Tailandia, la Asamblea de los Pobres (AOP), y organizaciones aliadas salieron a las calles de Bangkok para denunciar al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional (FMI) durante sus Reuniones Anuales en Tailandia.
Su mensaje fue claro: el campesinado está harto del Banco Mundial y del FMI y de sus políticas destructivas. Al corear «¡Abajo, abajo, el Banco Mundial! ¡Abajo, abajo, el FMI! ¡Alimentemos al pueblo, no al Banco!», las personas manifestantes denunciaron décadas de políticas que han perjudicado a las comunidades, socavado los medios de vida y amenazado su futuro.
Lxs campesinxs y pescadorxs de la AOP cantaron una poderosa canción que denunciaba la connivencia entre el Estado y las empresas que buscan obtener beneficios, la cual está en el centro del despojo y la represión que sufren las comunidades.
«Se apoderan de los bosques, del agua y de la tierra. El país se lo entrega todo a los capitalistas. En 1997, la crisis financiera del Tom Yum Kung golpeó a Tailandia. El gobierno tailandés aprueba leyes que venden la nación. La electricidad y el agua se entregan a empresas privadas. Estas las utilizan para generar créditos de carbono».
La amarga ironía de la canción dejó al descubierto el núcleo de esta injusticia y constituye una poderosa denuncia de un sistema en el que el Estado protege los intereses empresariales a expensas de la población.
«Nuestras luchas están conectadas. Tienen que ver con la autodeterminación de los pueblos en todas partes. El Banco Mundial y el FMI han fracasado en su apoyo a este derecho. Exigimos el fin del imperialismo y de las políticas económicas que perjudican a las personas en lugar de satisfacer sus necesidades», afirmó Hakech Mohamed, de Marruecos.
Las pancartas contaban la historia de cómo los proyectos de inversión promovidos por estas instituciones de Bretton Woods afectan la vida cotidiana de las personas. El campesinado exigió: «Los bosques comunitarios son vida, no mercados corporativos de carbono», «Detengan el lavado verde del carbono azul», «Detengan los centros de datos», «¡El futuro que no elegimos! Nuestro futuro, no la elección del Banco Mundial», «El turismo de alto gasto significa una expansión de la pobreza» y «¡Detengan el acaparamiento de tierras!».
Durante décadas, las inversiones en infraestructuras a gran escala y las reformas económicas, principalmente en los países de ingresos bajos y de ingresos medianos bajos de África, Asia y América Latina, respaldadas por el Banco Mundial y el FMI, han contribuido a la alteración de los medios de vida campesinos y al despojo de las comunidades.
Anuka, de Sri Lanka, se hizo eco de llamamientos similares para resistir la toma de control corporativa de nuestros países.
«No estamos aquí para negociar. Exigimos que nuestro gobierno nos escuche, que escuche al pueblo. Los mandatos provienen de nosotros, del pueblo, y no del Banco Mundial. ¡Anulen la deuda! ¡No queremos pagar la deuda!»
Crédito de la foto: @eggcatcheese
«Hemos venido aquí para entregar nuestra declaración de solidaridad porque personas de todo el mundo están muriendo de hambre, y esta hambre está vinculada a la crisis de la deuda. Nuestros gobiernos no pueden cuidar de sus pueblos. Al mismo tiempo, se está arrebatando el poder a quienes producen alimentos y se está transfiriendo a las empresas multinacionales que producen alimentos, pero esos alimentos no necesariamente llegan a las personas que los necesitan», afirmó Themba Chauke, de Sudáfrica.
El campesinado no se limitó a denunciar al Banco Mundial y al FMI; reivindicó su derecho a determinar su propio desarrollo, su futuro y su relación con la tierra y los territorios. Sus demandas incluyeron «Nuestra tierra, nuestra voz, nuestro futuro», «Semillas libres, UNDROP ahora», «La agroecología campesina es la solución» y «Bienestar de los agricultores: restablecer el apoyo a precios justos para los cultivos».
«Hoy es un día de resistencia. Para nosotros, los Pueblos Indígenas y el campesinado, mujeres y hombres de América Latina, decimos no a la deuda y no al Banco. Las políticas del Banco Mundial son políticas de deuda, pobreza y destrucción de nuestros pueblos y territorios. Tenemos una propuesta para la vida. Queremos construir un contrato social en el que se dé prioridad a la soberanía de los pueblos y a la soberanía alimentaria», afirmó Maria Macz, de Guatemala.
En este día, La Vía Campesina conmemoró el Día Internacional de Acción por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos contra las Transnacionales, denunciando las políticas neoliberales del Banco Mundial y del FMI y exigiendo una alternativa basada en la soberanía alimentaria y la soberanía financiera.
El movimiento presentó seis demandas clave:
- Anular la deuda.
- Realizar auditorías ciudadanas de la deuda externa.
- Eliminar los subsidios corporativos y redirigir los recursos públicos hacia la agroecología.
- Aumentar los ingresos públicos mediante impuestos a las empresas y a la riqueza.
- Democratizar los bancos centrales.
- Situar a las personas y al planeta en el centro de la política económica.
Fuente: La Vía Campesina
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