Transnacionales del salmón. La Patagonia chilena tomada por asalto

La expansión del monocultivo industrial de salmónidos ha provocado un profundo impacto ambiental, productivo, demográfico, cultural y social sobre las comunidades costeras del sur de Chile.

La progresiva declinación de las principales pesquerías del planeta es la causa de la acelerada expansión de la acuicultura industrial. En la actualidad, sobre un 80% de las poblaciones mundiales de peces de las cuales se dispone de información se encuentran sobreexplotadas, agotadas, en recuperación están en sus límites máximos de explotación, por lo que un 46 % del suministro de productos pesqueros destinados al consumo humano directo provienen de centros de cultivos ubicados mayoritariamente en países en desarrollo (1).

En Chile, el monocultivo industrial intensivo de truchas y salmones destinados a la exportación comenzó en 1979 al alero de las políticas neoliberales de apertura, incentivo y protección de las inversiones impuesta por la dictadura militar. A partir de 1990, dichas políticas son ampliadas y profundizadas por los sucesivos gobiernos civiles, dando inicio a una espectacular expansión productiva y geográfica de esta industria, que orienta un 98% de sus producciones a los mercados internacionales, principalmente Japón, EEUU, Brasil y la Unión Europea.

Para acceder al documento (formato PDF) haga clic en el enlace a continuación y descargue el archivo:

Temas: Pesca

Notas relacionadas:

El salmón Chinook puede superar el metro y medio de longitud.

En los años 70, Chile introdujo salmones para crear una industria: hoy el gigante del Pacífico invade los ríos de la Patagonia argentina

Sibongokuhle Gumede, coordinadora de proyectos de Masifundise Sudáfrica; Marcela Ramos, integrante de la Asamblea de Mujeres Insulares por las Aguas de Chiloé, miembro de NAFSO y secretaria general del Foro Mundial de Pueblos Pescadores (WFFP); Herman Kumara, secretario general del WFFP, representante del Comité Internacional de Nyéléni y dirigente del National Fisheries Solidarity Movement de Sri Lanka; y Carmen Mannarino, directora de Masifundise Sudáfrica. Los cuatro participaron en Naciones Unidas, en Ginebra, en el marco de la campaña internacional por un tratado vinculante sobre empresas transnacionales y derechos humanos.

Tratado vinculante en la ONU: la ofensiva global de los pueblos pescadores contra la impunidad de las transnacionales

Turismo de lujo y carbono azul frente al desplazamiento de la pesca artesanal – Voces de la bahía de Ao Kung ante el avance del capital

Turismo de lujo y carbono azul frente al desplazamiento de la pesca artesanal – Voces de la bahía de Ao Kung ante el avance del capital

El protocolo pesquero cuatrienal entre la UE y Marruecos

Sáhara Occidental: los recursos de un pueblo sin control sobre su territorio

Comentarios