Ecos de vida: el mapa digital que muestra las lenguas indígenas de México que siguen vivas en EE UU

Idioma Español
Captura de pantalla de Ecos de vida, iniciativa desarrollada por CIELO.

A través de un mapa interactivo representado con estrellas, Ecos de vida, desarrollado por CIELO, muestra la presencia de lenguas indígenas en los 50 estados de EE.UU y las comunidades que las mantienen vivas.

En un mapa de Estados Unidos, decenas de estrellas iluminan el territorio. Cada una representa la presencia de una lengua indígena que ha cruzado fronteras junto con las personas que la hablan. Algunas corresponden a comunidades con miles de integrantes, mientras que otras aparecen en registros donde apenas se identifica a uno o dos hablantes. Al seleccionar ciertos elementos, también es posible escuchar cómo suenan estas lenguas y conocer los lugares de donde provienen.

Así funciona Ecos de vida (Echoes of Life), un proyecto de cartografía digital interactiva desarrollado por Comunidades Indígenas en Liderazgo (CIELO), una organización fundada por mujeres zapotecas en Los Ángeles. La herramienta busca mostrar la diversidad lingüística de las comunidades indígenas migrantes en Estados Unidos, cuya presencia muchas veces queda fuera de los registros oficiales o se agrupa bajo categorías generales como la de población latina o hispana.

El mapa fue presentado el 14 de octubre en el Centro de Cultura Digital de la Ciudad de México por Janet Martínez, cofundadora de CIELO, y Mariah Tso, cartógrafa diné encargada de su desarrollo visual. Durante el encuentro, ambas explicaron cómo reunieron la información, por qué decidieron representar las lenguas mediante estrellas y qué esperan conseguir con esta herramienta.

Un mapa donde las lenguas se convierten en estrellas

Ecos de vida permite explorar información sobre comunidades indígenas migrantes en los 50 estados de Estados Unidos, incluidos Alaska y Hawái. Al seleccionar uno, las personas pueden consultar datos sobre las lenguas registradas, mientras que otras herramientas permiten conocer sus variantes y sus municipios mexicanos de origen.

La plataforma también incorpora 24 estrellas que reproducen fragmentos de un poema en distintas lenguas indígenas. La idea es que quienes visiten el mapa puedan escucharlas y familiarizarse con algunos de sus sonidos, algo que sus creadoras consideran útil para reconocer idiomas que muchas personas desconocen.

Janet Martínez (izquierda), cofundadora de CIELO, y Mariah Tso, cartógrafa diné, durante la presentación de Ecos de vida en el Centro de Cultura Digital de Ciudad de México. Jon Endow/CIELO

Para Mariah Tso, la decisión de utilizar estrellas tiene un significado que va más allá del diseño. Durante la presentación explicó que la cartografía y la ciencia de datos suelen dar mayor importancia a las poblaciones numerosas, mientras que los grupos pequeños pueden considerarse poco relevantes desde el punto de vista estadístico.

"Nuestras lenguas son poderosas, contienen mundos enteros y formas de ser. Incluso si solo queda una persona que habla nuestra lengua, somos demasiado grandes para ser contados".

Las estrellas permiten representar esa diversidad sin reducir su importancia al número de personas que hablan cada lengua. También hacen referencia a quienes no aparecen en las bases de datos y a las generaciones anteriores que transmitieron sus conocimientos.

Esta perspectiva se refleja en otras partes del proyecto. Por ejemplo, el mapa cuenta con representaciones en forma de constelaciones que permiten explorar las variantes de cuatro lenguas indígenas. Tso mostró el caso del zapoteco, que reúne más de 60 variantes según la información presentada. Estas herramientas también permiten consultar los municipios mexicanos de origen relacionados con cada variante.

Además, algunas herramientas permiten cambiar la orientación habitual de los mapas, una decisión que busca cuestionar la idea de que existe una sola manera de representar el territorio. "Los mapas son poder", afirmó Tso y añadió que estas herramientas también reflejan decisiones sobre qué información mostrar, cuáles conocimientos reconocer y desde qué perspectiva observar el mundo.

La cartógrafa recordó que históricamente los mapas han sido utilizados para establecer fronteras y ejercer control sobre territorios indígenas. Con Ecos de vida, propone una manera distinta de representar a estas comunidades, tomando en cuenta sus historias y conocimientos.

¿Cómo se construyó Ecos de vida?

El proyecto retoma experiencias anteriores de CIELO, entre ellas un primer mapeo realizado en Los Ángeles para conocer la situación de comunidades indígenas migrantes sin documentos durante la pandemia de covid-19. Para esta nueva herramienta, la organización trabajó con información del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), recopilada a través de la red consular, y con registros de su servicio de interpretación.

Janet Martínez explicó que CIELO ofrece interpretación en lenguas indígenas en 32 estados de Estados Unidos. Las solicitudes que recibe la organización permiten identificar algunos de los idiomas que hablan las personas que necesitan comunicarse con hospitales, juzgados y otras instituciones.

Por su parte, los consulados mexicanos recopilan información sobre los municipios de donde provienen las personas que realizan trámites, como solicitar una matrícula consular. Estos datos ayudan a estimar en qué regiones de Estados Unidos viven las comunidades indígenas migrantes.

Durante la presentación, Mariah Tso señaló que el proyecto utilizó una base de más de 495.000 registros para representar la presencia de comunidades indígenas migrantes en Estados Unidos. Esta cifra no necesariamente corresponde al número total de personas que hablan lenguas indígenas en el país, ya que muchas no acuden a los consulados ni solicitan servicios de interpretación. Además, quienes nacieron en Estados Unidos pueden conservar su identidad indígena y hablar alguna de estas lenguas sin aparecer en los registros.

Martínez, quien nació en Los Ángeles y mantiene vínculos con su comunidad zapoteca en la Sierra Norte de Oaxaca, reconoció que la identidad indígena no siempre puede explicarse a partir del lugar de nacimiento. "Es una experiencia única para cada uno de nosotros y muchas veces los datos no pueden capturar eso", señaló.

Durante la presentación, un hombre del público que se identificó como hablante de mixteco explicó que había nacido en la Ciudad de México y que no podía vincularse directamente con una comunidad de Oaxaca, Guerrero o Puebla. Su experiencia lo llevó a preguntar cómo se identifican las variantes lingüísticas cuando las personas nacen fuera de sus territorios de origen.

La pregunta puso sobre la mesa uno de los desafíos del proyecto: aunque los registros permiten conocer parte de la distribución de las comunidades, no siempre reflejan las diferentes maneras en que las personas viven su identidad, nombran sus lenguas o mantienen relaciones con sus lugares de origen. Por ello, Ecos de vida debe entenderse como una aproximación a la diversidad lingüística indígena en Estados Unidos y no un registro completo de todas las personas que hablan estas lenguas.

Ser visibles también puede representar un riesgo

Mostrar dónde se encuentran las comunidades indígenas migrantes puede traer beneficios, pero también puede ponerlas en peligro. Esta preocupación estuvo presente durante el desarrollo del proyecto, especialmente ante las detenciones y deportaciones que enfrentan las personas migrantes en Estados Unidos.

Martínez contó que en Los Ángeles han identificado casos de trabajadores mayas yucatecos empleados en establecimientos de lavado de automóviles que fueron llevados a centros de detención o deportados a México. Para CIELO, experiencias como estas hicieron necesario establecer límites sobre la información geográfica que debía aparecer en el mapa.

Por eso, los datos se presentan a nivel estatal y las estrellas se colocan de manera aleatoria dentro de cada estado. Esta decisión busca evitar que la plataforma se convierta en una herramienta para localizar a poblaciones que ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad.

Al mismo tiempo, la falta de información sobre las lenguas que hablan las comunidades indígenas puede dificultar su acceso a servicios básicos. Martínez explicó que en Estados Unidos muchas instituciones asumen que las personas provenientes de México hablan español. Sin embargo, para algunas su primera lengua es el zapoteco, el mixteco, el maya u otra lengua indígena.

"Hay gente que está en las cárceles, que está en los hospitales, que está en las escuelas porque necesitan interpretación y no la reciben", señaló.

CIELO espera que el mapa sirva como una herramienta de consulta para consulados, hospitales, juzgados y centros de atención. Conocer qué lenguas se encuentran presentes en una región podría ayudar a reconocer cuándo una persona necesita interpretación y facilitar la búsqueda de ese servicio.

Por ejemplo, si una persona llega a un hospital y tiene dificultades para comunicarse en español o inglés, el personal podría consultar las lenguas registradas en ese estado y utilizar esa información para orientar la búsqueda de un intérprete. El alcance práctico de esta propuesta todavía está por conocerse. Martínez contó que Ecos de vida aún no se ha presentado públicamente en Estados Unidos, aunque esperan hacerlo pronto.

Las lenguas que se pierden cuando las familias migran

La presentación del mapa también despertó reflexiones entre las personas que asistieron al Centro de Cultura Digital. Una mujer contó que sus padres hablaban una lengua indígena y que ella también la había aprendido durante la infancia. Sin embargo, después de migrar con su familia a la Ciudad de México, dejó de utilizarla. El cambio de territorio también implicó alejarse de las costumbres y los espacios donde antes podía escucharla y hablarla.

Al observar las estrellas del mapa, pensó en las personas que continúan hablando sus lenguas, pero también en quienes han dejado de hacerlo por las condiciones que enfrentan en sus lugares de origen y en los sitios a los que migran. "Ya de adulta tengo que aprender, retomar la lengua, y eso duele", compartió.

Janet Martínez explicó que el racismo también puede influir en que las familias dejen de transmitir sus lenguas. Recordó que sus padres, hablantes de zapoteco, enfrentaron dificultades en el sistema escolar de Los Ángeles, donde recibieron enseñanza en inglés y español sin que se reconociera su lengua. Mariah Tso también contó que la migración y la búsqueda de empleo pueden alejar a las personas de los lugares donde antes hablaban sus idiomas todos los días, lo que dificulta conservarlos y transmitirlos a nuevas generaciones.

Estas experiencias también ayudan a entender por qué el trabajo de CIELO va más allá de documentar la diversidad lingüística. La organización ofrece servicios de interpretación, capacita intérpretes y apoya a familias indígenas migrantes que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, vivienda y otros servicios.

"Nosotros no podemos pedirle a la gente que revitalice su idioma si tienen hambre o no tienen dónde vivir".

Janet Martínez, cofundadora de CIELO.

Por ahora, las estrellas que aparecen sobre Estados Unidos muestran solo una parte de las lenguas que han cruzado fronteras junto con sus hablantes. "Lo que llevamos con nosotros es incuantificable", expresó Mariah Tso. Detrás de esas estrellas hay historias de familias que buscan conservar sus lenguas, personas que intentan recuperarlas y generaciones que han crecido lejos de sus comunidades de origen. Ecos de vida permite acercarse a algunas de esas historias, aunque muchas todavía quedan fuera del mapa, a la espera de ser reconocidas y escuchadas.

Fuente: Wired

Temas: Pueblos indígenas, Saberes tradicionales

Notas relacionadas:

Captura de pantalla de Ecos de vida, iniciativa desarrollada por CIELO.

Ecos de vida: el mapa digital que muestra las lenguas indígenas de México que siguen vivas en EE UU

Brasil: Povo Turiwara retoma território ancestral invadido pelo agronegócio do dendê no Pará

Brasil: Povo Turiwara retoma território ancestral invadido pelo agronegócio do dendê no Pará

Entre los reclamos aparecen recortes o ajustes en instituciones públicas, demandas de mayor inversión educativa, inconformidades de comunidades indígenas y preocupación por posibles restricciones al derecho a manifestarse. Imagen: RRSS

Primer paro nacional desafía a De la Espriella tras dos meses de gobierno y moviliza a sindicatos, estudiantes y comunidades indígenas

MILPA denuncia destrucción de cerro para sacar tierra para terraceo en proyecto Biarritz

MILPA denuncia destrucción de cerro para sacar tierra para terraceo en proyecto Biarritz

Comentarios