Desata el cambio climático males nuevos y desastres naturales

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Sarukhán habla de los problemas de salud y ambientales

La aparición de enfermedades virales que se consideraban erradicadas e incluso nuevas, como la influenza aviar, es consecuencia de la alteración de los ecosistemas, advierte José Sarukhán Kermez, coordinador nacional de la Comisión Nacional de para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio).

En conferencia de prensa, el especialista detalló que también el aumento en la temperatura que ocasiona el cambio climático será factor de males; como ejemplo mencionó el caso de "la enfermedad conocida como mal de Chagas, que se transmite por la chinche hocicona y que es común en América del Sur, pero el ámbito en que se desarrollaba ha crecido y ya se encuentra en el país".

Abundó en que cuerpos de agua que antes no eran adecuados para la incubación de mosquitos -transmisores de diversas enfermedades- ahora lo son por las modificaciones que se han hecho a los ecosistemas. "Los controles biológicos que se daban se han perdido y los organismos que no constituían un problema ahora lo son", precisó.

Agregó: "la modificación profunda de los ecosistemas es disparador de enfermedades virales", aspecto que se suma a la migración humana que se da en forma cotidiana.

Sarukhán Kermez anunció que éste es uno de los temas que se abordarán en la primera conferencia mundial sobre biodiversidad organizada por Diversitas, agrupación internacional de las Ciencias de la Biodiversidad, con sede en el Consejo Mundial de la Ciencia de París, que contará con el apoyo de instituciones nacionales. El tema de salud pública y enfermedades ambientales será uno de los aspectos que tratarán alrededor de 700 científicos de 60 países que se reunirán a partir del miércoles en Oaxaca.

El científico precisó que esta temática es el reto más grande de este siglo, ya que se trata de problemas que crecerán en gran medida y los gobiernos tendrán que poner atención en ello.

En relación con los desastres naturales, aseveró que "cuando hacía el doctorado se desarrollaba Cancún, y mis colegas decían que era un gran error ubicar ciertas partes del desarrollo turístico donde se estaban haciendo, porque eran zonas en extremo vulnerables, muy frágiles, y ya vemos lo que pasa".

Ahora, tras los fenómenos meteorológicos extremos hay que reponer playas, hay daños serios en la infraestructura, pero acotó que "estamos aprendiendo en todo el mundo, no podemos ni debemos tomar decisiones en total ignorancia y hay que tomar la información en serio". Resaltó que las agencias de seguros en varios países empiezan a cobrar primas más altas en ciudades donde no hay buenas seguridades ambientales, donde hay probabilidades de inundaciones, "porque todas las montañas de alrededor están deforestadas, y cuando hay tormentas el agua baja a raudales y genera severos daños, se pagan cantidades tan grandes que están pensando dar premios o bonos a situaciones que reduzcan las probabilidades de daños catastróficos".

Sostuvo que entre los focos rojos que existen en el país están la falta de control ante la tala ilegal y la pérdida de sistemas naturales.

La Jornada, México, 8-11-05

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