OMC en Ginebra: movilización ciudadana para vigilar y resistir

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Con una concurrida movilización de protesta campesina de fondo, la Organización Mundial del Comercio (OMC) inició en Ginebra este miércoles 27 de julio y por tres días la reunión de su Consejo General

Si oficialmente los organizadores tratan de bajarle el perfil a la importancia de esta cita y es presentada como una 'etapa preparatoria más' hacia la Cumbre ministerial de la OMC de diciembre próximo en Hong Kong, los adversarios de la OMC no bajan la guardia.

No olvidan que hace un año, en esta misma ciudad helvética, en 'otra reunión más', los representantes de las más grandes potencias comerciales del mundo relanzaron, sorpresivamente, el 'Ciclo de Doha', postergado después del profundo fracaso de la Cumbre de Cancún. Un golpe de mano un tanto amargo para la mayoría de los países del Sur y del movimiento alter mundialista en su conjunto. Un proceso casi 'clandestino' sin ninguna participación de la sociedad civil, como lo señala Alessandro Pelissari, secretario general de ATTAC Suiza.

Aunque parezca una cita técnica y formal, el Consejo Ministerial define como objetivo principal de este encuentro de 72 horas, precisar las modalidades y los criterios del acuerdo marco impuesto con vehemencia hace doce meses.

Tal como lo señala en entrevista con el periódico independiente suizo 'Le Courrier', el investigador filipino Joseph Purugganam lanza una advertencia clara: 'El acuerdo (de 2004) era ya muy desfavorable para los países en vías de desarrollo. Sus reivindicaciones se reflejaban sólo en forma muy vaga. Todo lo contrario de las exigencias de los Estados Unidos y Europa.'

El representante de 'Focus on Global South', uno de los promotores de la campaña que promueve el abandono del Ciclo de Doha, señala que mientras los países ricos insisten en continuar subsidiando sus agriculturas, países como Filipinas o Indonesia tratan que se protejan productos de base, como el arroz, del cual depende la sobrevivencia de millones de familias.

Movilización campesina

El tema agrícola está en el centro mismo del debate actual en el seno de la OMC. Y así lo entienden organizaciones campesinas de diferentes países que se convirtieron en las últimas horas en Ginebra en la punta de lanza de la protesta anti-OMC.

Un grupo de la Unión de Campesinos de Noruega, llegó este martes 26 a Ginebra luego de haber recorrido más de 2000 kilómetros en una marcha casi sin precedentes que comenzara 40 días antes.

Apoyados por sus pares helvéticos y delegaciones de Japón, Corea y otras nacionalidades, los agricultores noruegos entregaron este miércoles 27 una petición a los responsables de las negociaciones agrícolas en la sede misma de la OMC.

Por su parte, una coalición de más de 70 redes y organizaciones de todo tipo (ONG, sindicatos, organizaciones sociales, etc.) manifestaron en la puerta misma de la OMC para expresar no sólo la resistencia al contenido de las negociaciones sino también advertir a los negociadores que los movimientos sociales no bajan la guardia y siguen vigilando cada paso de ese organismo con extrema atención.

El Consejo de los Pueblos

Esta amplia red de organizaciones contestatarias convocó, en paralelo del Consejo Ministerial de la OMC, a un 'Consejo General de los Pueblos', que se reúne también en esta ciudad hasta el sábado 30. Dicha iniciativa se propone, en un ambiente distendido y 'festivo' - acorde al ritmo del verano europeo - convertirse en un 'Observatorio' que vigile las negociaciones y un 'espacio abierto' de debates y discusiones sobre las mismas.

Entre los principales promotores se encuentran Vía Campesina y la Coordinación Campesina Europea, el movimiento ATTAC de 13 países del continente, el Foro Social de la región Lemanique, diversas ONG y redes nacionales e internacionales (como OXFAM, Volontari nel Mondo, la Comunidad de trabajo Suiza, Amigos de la Tierra, la Declaración de Berna); el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo; sindicatos y organizaciones ecuménicas comprometidas.

Una serie de conferencias y talleres de intercambio sobre todos los aspectos de las negociaciones de la OMC (y sus 10 años de existencia), animan el programa de este Consejo popular, que sesiona en la sede del Consejo Mundial de Iglesias. Conciertos y actividades culturales diversas completan la convocatoria altermundialista.

Idea creativa llena de originalidad, el Consejo General de los Pueblos busca denunciar que las negociaciones que tendrán una significativa repercusión estratégica para miles de millones de personas en el planeta, se realicen casi en secreto y sin participación alguna de la sociedad civil internacionales. Una especie de 'impunidad' en el ejercicio del poder planetario inaceptable desde la perspectiva altermundialista.

Convocatoria única y unida que, sin embargo, deja abierta un segundo nivel de debate. ¿La reforma de la OMC o la abolición pura y simple de esta organización? Discusión no saldada frente a la cual se alzan una serie de posiciones y sensibilidades diferentes. Por el momento, lo esencial y aglutinador, es la lucha contra una OMC 'clandestina', contra los acuerdos 'secretos' y contra el consenso impositivo de los países enriquecidos.

ARGENPRESS, Internet, 27-7-05

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