Carta abierta desde Nepal: subvenciones, no préstamos, para la recuperación tras las catástrofes climáticas
Las devastadoras inundaciones que azotaron Nepal en agosto de 2026 han vuelto a poner sobre la mesa la cuestión de quién paga por los desastres climáticos.
El 23 de septiembre, el Banco Mundial anunció que había hasta 170 millones de dólares estadounidenses disponibles en financiación de emergencia para apoyar la respuesta inmediata de Nepal y la recuperación de infraestructuras y servicios esenciales. Al día siguiente, el primer ministro de Nepal, Balendra Shah, pidió apoyo internacional en forma de subvenciones, argumentando que los países vulnerables al cambio climático no deberían verse obligados a endeudarse aún más para recuperarse de desastres a los que han contribuido muy poco.
En el centro de este debate se encuentra la distinción entre la financiación de emergencia y las subvenciones. La carta abierta que figura a continuación cuestiona específicamente el mecanismo del Banco Mundial denominado Catastrophe Deferred Drawdown Option (Cat DDO), una línea de crédito contingente que permite a los países acceder a fondos después de un desastre, pero que deben devolver. Aunque este tipo de financiación puede proporcionar acceso rápido a liquidez, no es una subvención. La carta pide que la financiación propuesta para responder a las inundaciones en Nepal y apoyar la recuperación se convierta en subvenciones, para que la reconstrucción no aumente la carga de la deuda del país.
CARTA ABIERTA
EXIGENCIA AL BANCO MUNDIAL: SUBVENCIONES PARA NEPAL, NO PRÉSTAMOS CLIMÁTICOS
Fecha: 31 de agosto de 2026
A la atención de:
La presidenta y los directores ejecutivos
Grupo del Banco Mundial
Copia a:
El primer ministro de Nepal
Ministerio de Finanzas del Gobierno de Nepal
Oficina del Banco Mundial en Nepal
Estimada presidenta y estimados directores ejecutivos:
Nosotros, el pueblo de Nepal, expresamos nuestra profunda preocupación ante la reciente propuesta de financiación concesional del Banco Mundial para Nepal, destinada a las labores de socorro y recuperación tras las devastadoras inundaciones catastróficas y los deslizamientos de lodo que afectaron a toda la cuenca de los ríos Bhotekoshi y Trishuli el 26 de agosto de 2026. No se trata de un desastre natural ordinario; se trata claramente de la carga de la crisis climática a la que Nepal se enfrenta cada vez con mayor frecuencia, año tras año, destruyendo nuestras comunidades, nuestras vidas y nuestros medios de subsistencia. Cada año tenemos que afrontar pérdidas económicas de miles de millones de dólares y pérdidas no económicas insoportables y, aun así, las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, responden aumentando la carga de la deuda de Nepal. Esto constituye claramente un crimen contra la humanidad.
Rechazamos la lógica de pedir a Nepal que se endeude para salir de una catástrofe climática. El Banco Mundial ha indicado que podrían movilizarse alrededor de 25.000 millones de rupias nepalesas para la respuesta de emergencia de Nepal a través de sus mecanismos de financiación para desastres. Sin embargo, el mecanismo del Banco Mundial denominado Catastrophe Deferred Drawdown Option (Cat DDO) es financiación concesional, no una subvención. La deuda concesional sigue siendo deuda, y la deuda no es justicia climática. Por lo tanto, el apoyo destinado a abordar las pérdidas y los daños en el marco del nuevo fondo y de los mecanismos de financiación debería evitar agravar la carga de la deuda de los países en desarrollo de maneras que limiten aún más sus esfuerzos de desarrollo (Comité de Transición, FRLD).
No deberíamos vernos obligados a pagar los intereses de una catástrofe climática de la que no somos responsables en absoluto. Somos uno de los países que menos contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero y, sin embargo, estamos entre los países más vulnerables del mundo. Las pruebas son evidentes y claras ante cada una de las catástrofes en cascada que estamos afrontando. Por lo tanto, es profundamente injusto obligarnos a devolver préstamos para recuperarnos de la crisis climática, y exigimos al Banco Mundial que convierta en subvención el préstamo propuesto para responder a las inundaciones y apoyar la recuperación. La recuperación tras los desastres climáticos no debe agravar la carga de la deuda de los países vulnerables al cambio climático. Un desastre no debe convertirse en otra fuente de deuda soberana.
Por lo tanto, pedimos al Banco Mundial que convierta inmediatamente en una subvención la financiación propuesta para la respuesta a las inundaciones y la recuperación de Nepal, prevista como préstamo o crédito; que garantice que toda la ayuda destinada a la respuesta inmediata y a la recuperación no aumente la deuda soberana; que apoye a Nepal para acceder al Fondo para Pérdidas y Daños; y que garantice la plena transparencia sobre la financiación propuesta.
Nosotros, el pueblo de Nepal, hacemos un llamamiento al Gobierno de Nepal para que se mantenga firme a nuestro lado, rechace claramente la nueva propuesta de endeudamiento del Banco Mundial y no cometa un crimen contra la humanidad, contra las tumbas de nuestras comunidades. Nepal debería exigir al Banco Mundial y a las demás instituciones financieras internacionales que proporcionen subvenciones, no préstamos, para la respuesta ante los desastres, la recuperación y la reconstrucción.
Necesitamos solidaridad, no más deuda climática.
Necesitamos subvenciones, no préstamos climáticos.
En solidaridad,
El pueblo de Nepal
Fuente: La Vía Campesina
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