Las venas que conectan pueblos en rebeldía
El pasado domingo 22 de marzo nuevamente los pueblos irrumpieron en el calendario desde las dignas geografías de Pueblos Unidos de la Región Cholulteca y del digno territorio del Concejo Autónomo de Santiago Mexquititlán
El pasado domingo 22 de marzo nuevamente los pueblos irrumpieron en el calendario desde las dignas geografías de Pueblos Unidos de la Región Cholulteca y del digno territorio del Concejo Autónomo de Santiago Mexquititlán, ambos pertenecientes al Congreso Nacional Indígena (CNI) y a la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida (ANAVI). En Puebla se celebraba la Caravana Rodante en Defensa del Agua y la Vida y en Querétaro el Encuentro de Resistencias y Rebeldías en defensa del agua, la vida y el territorio.
En paralelo y en horas simultáneas comenzaron los actos con rituales a la madre tierra para agradecerle, venerarla, hablarle y escucharla, estos dignos compañeros y compañeras no solo han parado el saqueo del agua, no solo han regenerado la tierra y la naturaleza, han conectado rebeldías y alzado ejemplos de autonomía que poco a poco florecen, hasta en donde parece que solo hay concreto y desesperanzas.
Como quien tapa una hemorragia, han evitado que las venas de la tierra se vacíen curándola. Le arrancaron a la empresa su agua, ”el agua lo envuelve todo y lo llena todo”, como dijo la sabia compañera que hizo el ritual frente a las ruinas de la empresa criminal Bonafont: “el agua es la misma, la misma que pasa por las venas de la tierra, la misma que tomamos todos” y me atrevería a decir la misma que conecta pueblos, rebeldías y luchas y que en ese momento en Santiago Mexquititlán veneraban en un espejo de sueños, rebeldías y solidaridades.
Estos pueblos curtidos de resistencia y razón han sacado en Puebla a Bonafont y en Santiago Mexquititlán a la Comisión Estatal de Aguas de Querétaro no sin dificultades, traiciones, represión y mentira de los poderosos. Mientras arriba están intensificando estrategias para legitimar el despojo y el saqueo mediante la Ley General de Aguas y mediante la imposición del Plan Nacional Hídrico con prácticas de colonización y ocupación de territorios al estilo de estas administraciones, abajo se organizan y fortalecen dignas resistencias y rebeldías.
Arriba legalizan el saqueo, el despojo y afilan los recursos para perpetuar la guerra contra los pueblos. Con el Plan Nacional Hídrico se busca aumentar el control estatal para gestionarlo con las empresas a su antojo por medio de la creación del Registro Nacional de Agua para el Bienestar que implica la imposición de mecanismos de control para dar a empresas y no a los pueblos el acceso y uso del agua. Visitas de inspección, es decir la vigilancia directa sobre la gestión del agua que hacen los pueblos porque no se puede pensar distinto después de ver los acuerdos generados en el Acuerdo Nacional por el derecho humano al agua, la creación del Programa Nacional de Tecnificación que consiste en la tecnificación de infraestructura que de la mano del mencionado acuerdo busca tecnificar la gestión del agua y de la tierra controlada por el Estado y las empresas criminales legales. Como han hecho con los planes de reordenamiento territorial que emulan un juego de Monopoly en el que deciden dónde quitar, poner, reubicar o borrar. Ahora con estas medidas de ordenamiento de las concesiones se despliegan lógicas de criminalización de los pueblos y no de las empresas saqueadoras porque con esas tienen acuerdos de compensación, me das te doy, la compensación al vil estilo de la mafia saca su rostro colonial mediante “la racionalización del uso del agua en la agricultura”. Es decir, la colonización mediante el agua buscando romper el tejido cultural, ecosistémico que une seres vivos, humanoas y entes de la naturaleza para en su lugar imponer el modo mercantilista/necrocapitalista de lucrar con el agua. Todo bajo el slogan de la eficiencia y claro, del bienestar y la sustentabilidad.
La ley General de Aguas y los cambios a la Ley de Aguas Nacionales cierran la pinza para que mediante la centralización y control absoluto del agua por parte del Estado éste la entregue y maneje con la empresas criminales legales a su antojo y discreción. A partir de esa centralización férrea (pretendida, pues falta lo que falta) la criminalización contra las prácticas comunitarias de manejo y gestión del agua será instrumentada con el catálogo de delitos hídricos que está enfocado en pequeños usuarios, propietarios, no en los monstruos que exprimen tanto las venas que provocan socavones como el que el domingo se visitó en la Caravana Rodante en Defensa del Agua y la Vida, no, no contra esos sino en el fortalecimiento de inspecciones y sanciones, lo que es resumen genera configura un régimen policiaco, vigilante del agua.
Esa es la legitimación del Ecocidio en contraposición con la práctica de pueblos como Pueblos Unidos de la Región Choluteca y el Concejo Autónomo de Santiago Mexquititlán (y muchos otros pueblos dignos que se entrelazan en la ANAVI y en el CNI) que con profunda dignidad luchan, defienden, cuidan, crean y recrean sus propios sistemas de gestión de agua resguardando “a la hermana agua”.
Mientras arriba controlan abajo dejan fluir, mientras arriba abusan abajo usan, cuidan, resguardan.
Como dijeron loas compas en estos 5 años de haberle arrancado el agua a la empresa criminal Bonafont Danone: “Celebramos el acto de justicia creado por los pueblos a través de nuestras asambleas, del consenso colectivo, del respeto a la palabra y a nuestros principios como comunidades.
Celebramos el no haber caído en la trampa histórica del mal gobierno que con sus leyes, mesas de diálogo, papeleos, sus tiempos y sus modos, mienten, traicionan y aletargan a las comunidades”.
Eso es digno de celebrarse para seguir dando muestras, pasos, lazos y brotes de vida en medio de la muerte.
Fuente: desinformemonos.org