Hacia un planeta de diseño

Idioma Español

Lleva la sociedad occidental camino de fabricar para la humanidad un planeta de diseño. Desaparecen a centenares de miles las especies de los lugares donde se reproducían, y ahora parece que sólo tienen esperanza de vida las recluidas en parques artificiales. Pronto dejaremos de degustar la miel

Al parecer en las colmenas sólo nacen zánganos: el mismo proceso extintivo que siguen las sociedades desarrolladas de Occidente. Acuden las obreras de otros países para trabajar a destajo por un plato de lentejas, mientras los autóctonos no dan ni golpe. Porque a reunirse a puerta cerrada y a comer un día y otro en restaurantes de superlujo, a cualquiera se le alcanza que no se le puede llamar a eso trabajar. Pues eso es lo que hacen los que viven opíparamente, no dar golpe... Y luego se quejarán de que la sociedad española, como antes otras de la Vieja Europa, lleva camino de caer en manos de foráneos principalmente islamistas.

El caso es que, por lo visto, van a repoblar con hipopótamos Castilla, o con camellos bactrianos que sustituyan al Camelops hesternus pampas aún por decidir. Los especialistas -siempre los especialistas- quieren plantear un cambio radical en la estrategia mundial de conservación, pasando del objetivo de limitar la extinción de las especies a la restauración activa de los procesos naturales... Y todo, para atraer turismo.

Bien, he aquí la inteligencia de los ricos y de los científicos a cuyos pechos cavilan: introducir procedimientos, experimentos, ensayos a tutiplén sin perder jamás de vista la inversión financiera que al final fracasa siempre con estrépito o está al borde del fracaso. Ahí están la Terra Mítica, los Disney World, pronto los Marina D’Or, y tantos y tantos parques zoológicos de cuyo nombre no quiero acordarme.

Así nos va. Todo lo que el homo sapiens toca, según él, para mejorar, está llamado a la extinción o a perdurar lo que dura la flor de un día. Ahí están las calzadas romanas aún, y el firme de una costosísima autopista no dura un año... ¿Cuántos proyectos científicos multimillonarios abandonan los estadounidenses porque sí, después de haber desembolsado millones y millones? Pues todo va en esa dirección.

La única manera de respetar la biodiversidad no es con ampulosos experimentos llamados al fracaso, sino concitándose el mundo, las sociedades llamadas libres y progresistas, para luchar enconadamente contra la ambición; situando a policías -que ahora protegen la cartera exigua del turista- en los montes para impedir incendios, para evitar a cazadores furtivos -empezando por los reyes como el español, el principal cazador furtivo de osos-, para evitar contaminar ríos y mares, para impedir la pesca salvaje... para limitar en fin con las máximas penas del infierno la cacareada libertad de estas sociedades en cuyo nombre y por cuya desgracia pronto se va a extinguir todo vestigio de vida humana y, lo que es más lamentable, no humana, sobre la Tierra.

Pero ved cómo todos los que se dan golpes de pecho, judíos o cristianos; todos los que tienen por bandera al Viejo como al Nuevo Testamento pero no los que tienen al Corán, ni al Dao De Jing del Tao, ni a Brahma, que dicen interpretar desde hace un siglo el Genésis 1.1, lo hacen perversa y torticeramente. Y allá donde dice: “Entonces dijo Dios “Creced y multiplicaos, poblad la tierra y sometedla; dominad en los peces del mar, en las aves del cielo y en todos los animales que se mueven por la tierra”... ellos no crecen pero vejan a la tierra, y el verbo dominar lo interpretan como humillar, torturar, maltratar y agotar. Malditos sean...

Kaos en la red, España, 5-09-07

 

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