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Biodiversidad en América Latina y El Caribe

Autor |  Ivonne M. Rincón Moreno  | Idioma | Español | Pais | Venezuela | Publicado | 8 junio 2006 12:23

Cada minuto se pierde una hectárea de bosque en Venezuela

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De acuerdo a las cifras de la ONG Vitalis, Venezuela posee una de las tasas de deforestación más altas de América Latina, debido a la expansión de la frontera agropecuaria, al crecimiento incontrolado de las zonas urbanas y la actividad minera y de aprovechamiento forestal que se realiza en muchas partes del país sin ningún tipo de control

Venezuela cuenta con grandes reservas de agua, fauna y flora que están seriamente amenazadas por la minería y el aprovechamiento forestal indiscriminado Hoy la meta en todo el mundo debe ser recordar que si no queremos vivir en un inmenso desierto, tenemos que preservar nuestros bosques.

Este año la celebración del Día Mundial del Ambiente tendrá como objetivo llamar la atención sobre los desiertos y el proceso de desertificación. El Día Mundial del Ambiente fue establecido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 1972, para marcar el inicio de la Conferencia de Estocolmo sobre el Ambiente y ese mismo día nació el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Pnuma.

Representantes de todos los países que forman parte de este organismo de la ONU se reunirán hoy en Argelia para discutir las políticas ambientales implementadas por sus respectivos gobiernos y evaluar las alternativas que deben ponerse en marcha para impedir que el planeta entero se convierta en un inmenso desierto.

Alerta general

De acuerdo a las cifras que maneja Vitalis, Venezuela posee una de las tasas de deforestación más altas de América Latina, debido principalmente a la expansión de la frontera agropecuaria, al crecimiento incontrolado de las zonas urbanas e incluso a la actividad minera y de aprovechamiento forestal que se realiza en muchas partes del país sin ningún tipo de control.

En el caso de la región Guayana, que es asiento de la Reserva Forestal Imataca, la Reserva del Caura y el Parque Nacional Canaima, la minería y el aprovechamiento forestal no controlado son dos amenazas que mantienen en vilo el futuro de estas masas de bosque y de toda la población de fauna y flora que está en esta zona del país, y en la que algunas especies aún no han sido identificadas.

De acuerdo a un análisis del ingeniero forestal, Julio César Centeno, basado en las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, durante la década de los años 70, Venezuela perdió alrededor de 245 mil hectáreas de bosques por año, cifra que se incrementó dramáticamente a un promedio de 600 mil hectáreas a mediados de los 80.

El más reciente estudio realizado por la FAO refleja que entre 1990 y 1995, los bosques venezolanos desaparecieron a un ritmo de 500 mil hectáreas cada año, lo que equivale aproximadamente a una hectárea cada minuto.

Si a esta realidad se añade que en los últimos cinco años se ha intensificado la intervención de las áreas protegidas y terrenos privados con invasiones, no sería de extrañar que esta cifra se haya incrementado, por lo que nuestro país estaría perdiendo su vegetación a una velocidad tal, que para mediados del presente siglo pudiéramos contar con menos del 10%.

En el resto del planeta la situación no es diferente, pues en un año se pierden más de 20 millones de hectáreas de bosques, sin incluir las grandes extensiones que son degradadas por prácticas forestales destructivas, el sobreaprovechamiento forestal, la contaminación, la sequía y minería, entre otros factores que están acelerando el proceso de desertificación.

De acuerdo a un material divulgado por Vitalis, "el planeta ha perdido alrededor del 33% de sus ecosistemas naturales en los últimos 30 años, al tiempo que la presión sobre la tierra se ha incrementado en más del 50% durante el mismo período de tiempo, debido al aumento en los patrones de consumo sobre los recursos naturales renovables y la contaminación".

"Estos indicadores aportados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente - Pnuma, el Fondo Mundial para la Naturaleza - WWF y el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación - Cmmc, resaltan que "tales presiones exceden la capacidad de regeneración que posee la biosfera de nuestro planeta para recuperarse, con lo cual estaríamos encaminándonos a una inminente debacle ambiental, de no lograrse un cambio sostenible en los patrones de consumo de los recursos naturales", señaló Diego Díaz Martín, presidente de Vitalis en un comunicado de prensa.

"De continuar tales amenazas, nuestro planeta perdería alrededor del 75% de sus ecosistemas naturales para el año 2050", puntualizó Díaz.

Según las proyecciones de Vitalis, cada segundo media hectárea de bosque es destruida y las emisiones globales de dióxido de carbono sumaron a fines de los 90 alrededor de 25 mil millones de toneladas, casi el doble de los registros de 1950.

Lo que perdemos

La biodiversidad se está perdiendo debido al deterioro y fragmentación de los hábitats, a la introducción de especies, la explotación excesiva de plantas, animales y peces, la contaminación, el cambio climático, la agricultura y repoblaciones forestales con monocultivos de rápido crecimiento.

Señala el informe de Vitalis que aproximadamente 11 mil 046 especies de plantas y animales están amenazadas, y enfrentan un alto riesgo de extinción en el futuro cercano como resultado de la actividad humana. Esto incluye 24% de las especies de mamíferos y el 12% de aves. El número total de especies amenazadas de animales se estima en al menos 5 mil 435.

Así que si usted decide poner un granito de arena a favor de la conservación de nuestros espacios no está demás que aproveche este día para sembrar un árbol o tomar conciencia sobre la necesidad de cuidar nuestros espacios.

Para tener en cuenta

Los bosques tropicales, que sólo cubren el 7 por ciento de las tierras, albergan entre 50% y 90% del total de las especies.

El promedio de extinción era de una especie de mamíferos cada 400 años y de una especie de aves cada 200 años, pero las extinciones documentadas en los últimos 400 años indican que han desaparecido 58 especies de mamíferos y 115 de aves.

El 90 por ciento de nuestra alimentación procede de 15 especies de plantas y 8 especies de animales.

En los últimos 500 años la actividad humana ha llevado a 816 especies a la extinción en vida silvestre.

Solamente en manglares Venezuela es el quinto país en el mundo en mayor cobertura de estas especies.

Correo del Caroní, Venezuela, 5-6-06


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