Gloria Muñoz Ramírez y Carolina Bedoya Monsalve

Con la destrucción del bosque otomí, el gobierno destruye también la vida de la comunidad de Xochicuautla

La dignidad, la rabia y la alegría se encuentran bajo los techos improvisados del campamento instalado sobre el paraje Pon Di Shi, en la comunidad de Xochicuautla, Estado de México, como símbolo de hartazgo de las políticas de despojo del gobierno, que pretende a toda costa llevar a cabo el proyecto carretero Toluca-Naucalpan. Los trabajos para la autopista se intensificaron el 23 de junio, cuando maquinaria pesada destruyó cientos de metros de cultivos.

Con la destrucción del bosque otomí, el gobierno destruye también la vida de la comunidad de Xochicuautla

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“Ellos están confiando en que ya ganaron, pero también sabemos que le temen a los pueblos que se organizan y de esa manera vamos a ganar esta lucha. Jamás les daremos el gusto de poner su cochino aeropuerto en nuestras tierras”, sentencia por su parte María de Lourdes, campesina de San Miguel de Tocuila.

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