Brasil: Todo en la vida está interconectado

Idioma Español
País Brasil

Nosotros, el Pueblo Indígena de Xingu, no queremos la presa Belo Monte. Nosotros, pueblo de Xingu, luchamos por nuestro pueblo, nuestra tierra, y también por el futuro del planeta. Siendo presidente, Lula dijo que estaba preocupado por los indios, que estaba preocupado por el Amazonas, pero que no quería que las ONG internacionales se opusieran a la presa.

No somos ONG internacionales. Nosotros, los 62 líderes indígenas de las aldeas de Bacajâ, Mrotidjam, Kararaô, Terra-Wanga, Boa Vista kilómetro 17, Tukamâ, Kapoto, Moikarako, Aykre, Kiketrum, Potikro, Tukai, Mentutire, Omekrankum y Pokaimone Cakamkubem, ya hemos sido objeto de muchas invasiones y enfrentado muchos peligros.

Cuando los portugueses llegaron a Brasil, nosotros los indios ya estábamos aquí y muchos murieron, muchos han perdido sus vastos territorios, la mayor parte de sus derechos, muchos han perdido parte de su cultura y otros han desaparecido completamente.

El bosque es nuestra tienda, el río nuestro mercado. No queremos que los ríos de Xingu sean invadidos, que nuestros pueblos y nuestros hijos, que serán criados de acuerdo con nuestras costumbres, estén en peligro. No queremos la represa hidroeléctrica de Belo Monte porque sabemos que solamente traerá destrucción. No pensamos sólo a nivel local, sino en todas las consecuencias destructivas de la presa: que atraerá más negocios, más explotaciones, promoverá la invasión de nuestras tierras, traerá conflictos e incluso la construcción de nuevas presas. Si el hombre blanco continúa así, todo será destruido muy rápidamente. Nos preguntamos: ¿Qué más quiere el gobierno? ¿De qué sirve tanta energía después de tanta destrucción?

Ya hemos organizado numerosas reuniones y hemos participado en grandes encuentros para oponernos al gran complejo de Belo Monte, como lo hicimos en 1989 y 2008 en Altamira, y en 2009 en el pueblo de Piaraçu donde muchos de nuestros líderes estaban presentes. Hablamos personalmente con el presidente Lula para convencerlo de que no queremos de la presa y nos prometió que no se nos impondría. También hablamos personalmente con Eletronorte y Eletrobras, con la FUNAI y el IBAMA. Ya hemos advertido al gobierno que si el proyecto de presa se lleva a cabo, se declarará la guerra y él tendrá la responsabilidad. El gobierno no ha entendido nuestro mensaje y, de nuevo se ha burlado de los pueblos indígenas, asegurándoles que construiría la represa a toda costa. Cuando el presidente Lula dijo esto, demostró que él no le hizo caso a la voz de los pueblos indígenas y que no reconoce nuestros derechos. Su falta de respeto lo llevó a planear la licitación de Belo Monte durante la Semana de los Pueblos Indígenas.

Debido a esto, nosotros, los indios de la región de Xingu, hemos invitado al cineasta James Cameron y su equipo, a los representantes del Movimiento Xingu para Sempre, el movimiento de mujeres, ISA, Amazon Watch, CIMI y otros. Queremos que nos ayuden a comunicar nuestro mensaje al mundo y a los propios brasileños que aún no saben lo que está sucediendo en el Xingu. Los invitamos porque sabemos que hay muchas personas en Brasil y en otros lugares que quieren ayudarnos a proteger nuestros derechos y territorios. Estos son los bienvenidos entre nosotros.

Luchamos por nuestro pueblo, nuestras tierras, nuestros bosques, nuestros ríos para nuestros hijos y la gloria de nuestros antepasados. También estamos luchando por el futuro del mundo porque sabemos que estos bosques son tan beneficiosos para los pueblos indígenas como para la sociedad brasileña y el mundo. También sabemos que sin estos bosques, muchas personas sufrirán mucho más que con toda la destrucción que ocurrió en el pasado. Todo en la vida está interconectado, como la sangre que une a las familias. El mundo debe saber lo que está sucediendo aquí, debe darse cuenta que la destrucción de los bosques e indígenas significa su propia destrucción. Por estas razones no queremos Belo Monte. La presa significa la destrucción de nuestro pueblo.

Estamos decididos, somos fuertes, estamos dispuestos a luchar y recordamos las palabras de una carta que un indio de Norteamérica envió una vez a la presidencia de Estados Unidos: “Sólo cuando el hombre blanco haya destruido todo el bosque, que haya matado los peces y los animales y que todos los ríos se hayan secado, se dará cuenta de que nadie puede comer dinero”.

Jefe Raoni

Fuente: Ojarasca

Temas: Megaproyectos, Pueblos indígenas

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