Argentina: De Remate

Idioma Español
País Argentina

El Poder Ejecutivo elevó al Congreso un proyecto de ley para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros. La iniciativa no contempla cambios sobre los derechos ya adquiridos.

En la actualidad un 10 por ciento del territorio nacional y zonas cercanas a reservas de agua pertenece a personas de otros países. La iniciativa oficial busca poner un tope del 20 por ciento del total a las tierras rurales susceptibles de enajenación extranjera.

Así, el proyecto de ley refuerza la idea de la tierra como un recurso estratégico no renovable pasible de ser regulado por el Estado.

La presentación del ejecutivo fue acompañada por miembros de pueblos originarios que reclaman la devolución de su territorio, tal como lo exige el artículo 75 de la Constitución Nacional donde se reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas y la propiedad comunitaria de las tierras en las que habitan. Incluso la Federación Agraria Argentina (FAA) que no se ha caracterizado por compartir demasiadas cuestiones con el partido gobernante, se mostró de acuerdo con la legislación.

"No conocemos en detalle el proyecto del Gobierno, pero estamos de acuerdo en que hay que regular la propiedad y sobre todo la concentración de la tierra en manos extranjeras, que es uno de nuestros objetivos históricos”, dijo Omar Príncipe, presidente de la Comisión de Tierras de FAA.

En caso de aprobarse la ley, no afectará a quienes ya sean poseedores de tierras. Entre los que no serían alcanzados por la medida se destacan Joe Lewis, también conocido como “el tío Joe”, propietario del sitio turístico Lago Escondido y su socio, Nicolás Van Ditmar, presidente y accionista de Bahía Dorada S.A. y Hidden Lake S.A.

También Ted Turner, fundador de la CNN; el millonario Douglas Tompkins y los hermanos italianos Benetton. Todos ellos poseen miles de hectáreas en el país.

Si bien la jefa de Estado argumentó que “no se pueden cambiar las reglas de juego y perjudicar a aquellos que adquirieron propiedades de buena fe con reglas que había vigentes en ese momento”, hay varios indicadores que hacen dudar de las buenas intenciones de los ya propietarios.

En efecto, durante los últimos 10 años, los hermanos Benetton han adquirido 900 mil hectáreas de tierra en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Luego de cercar sus territorios procedieron a expulsar a sus históricos habitantes, comunidades mapuches que habitaban la tierra avaladas por el artículo 75 de la Constitución Nacional.

En un enfrentamiento, jurídico los Benetton consiguieron los títulos de propiedad de las tierras indígenas con el objeto de dar paso a la crianza de ovinos y satisfacer así la demanda de lana que necesita para su industria textil; destinaron una pequeña parcela de tierra llamada Reserva de la Compañía para alojar allí a las familias que fueron desalojadas y utilizarlos como mano de obra.

Por su parte, Lewis y Van Dirmar poseen una pista de aterrizaje en Sierra Grande, Río Negro, supuestamente creada para conectar las propiedades de ambos y ahorrarse diez horas de viaje por tierra.

Sin embargo, el aeropuerto privado ocupa un espacio estratégico, es similar en tamaño al Aeroparque metropolitano Jorge Newbery de Buenos Aires, y desde él se han realizado vuelos a las Islas Malvinas.

Que ingleses posean una gran extensión de tierra, con un perfecto acceso a un recurso tan codiciado como el agua, y con una pista de aterrizaje de por medio, que además realiza viajes a las islas por las cuales ambos países estuvieron en guerra, no es un dato menor.

Si bien las tierras fueron adquiridas en un marco legal que permitía una importante concentración, no se puede pasar por alto la situación que eso desencadenó.

Durante el acto en que se anunció la iniciativa, la presidenta Cristina Fernández reconoció que la norma es “perfectible” y consideró que “cualquier proyecto que ingrese posibilitará la discusión, y las iniciativas ya presentadas pueden aportar a este debate”. De ese debate la mandataria espera que surjan nuevas propuestas relacionadas con su marco regulatorio y con la posición a adoptar frente a situaciones consumadas.

La ley también intenta reparar los errores históricamente cometidos en materia de desregulación y privatización de áreas estratégicas como petróleo, acero y comunicaciones. En particular el proceso de enajenación de la tierra -que se inició a comienzos del siglo XIX- que permitió la formación y consolidación de grandes elites terratenientes nacionales, a quienes se agregaron los terratenientes extranjeros a partir de la década de 1990.

Fuente: Agencia Perdiodística de América del Sur

Temas: Tierra, territorio y bienes comunes

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