Argentina: Facultad de Agronomía: premian a Grobocopatel, exportador de commodities

Idioma Español
País Argentina

Reflexiones sobre Gustavo Grobocopatel, Sarmiento, el Honorable Senado coimero, la enseñanza de la Agronomía, la burguesía nacional y la burguesía colonial

100 años de la Facultad de Agronomía de la UNBA. II.

Gustavo Grobocopatel, Presidente de la Fundación Facultad de Agronomía de la UBA fue premiado por el Honorable Senado de la Nación con la "Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento". Junto a Néstor Auza, decano de la Universidad Nacional del Centro, el destacado productor-empresario Grobocopatel recibió de manos del Vicepresidente Daniel Scioli el reconocimiento a su destacada labor en el sector agropecuario. El senador Antonio Cafiero, resaltó la importancia de la distinción y dijo: "Grobocopatel es, sin saberlo, el fundador de lo que ahora hemos comenzado a llamar como la nueva burguesía nacional, emprendedores arraigados en el ser nacional y competitivos a nivel global". (1)

Paradójicamente, contrariando instrucciones de Perón, Geldbard, por temor a ser tildado de gorila, y porque algunos de ellos eran sus amigos de muchos años, incluyó en su gabinete a tres peronistas históricos: Cafiero, Gómez Morales y Revestido. Pese a que en Madrid Perón le había dicho: -Usted forma su gabinete pero las únicas tres personas que no puede llamar son Cafiero, Gómez Morales y Revestido. Ellos dicen que saben economía pero son unos inútiles.(2)

La clase decente forma la democracia, ella gobierna y ella legisla.(..) Cuando decimos pueblo entendemos los notables, activos, inteligentes: clase gobernante. Somos gentes decentes. Patricios a cuya clase pertenecemos nosotros, pues, no ha de verse en nuestra Cámara, ni gauchos, ni negro, ni pobres. Somos la gente decente, es decir patriota.(..) las masas populares cuando llegan al poder establecen la igualdad por las patas, el cordel nivelador se pone a la altura de la plebe y ¡ay de las que lo excedan de una línea! El ejercicio de la soberanía popular traería como consecuencia la elevación de un caudillo, que representa en todos sus instintos la mayoría numérica en despecho de la minoría ilustrada.(..) Ud.,(a Mitre) ha de tener la gloria de establecer en toda la República el predominio de la clase culta, anulando el levantamiento de las masas(..) puede declarar el plan definitivo: asegurar los principales puntos de la República con batallones de línea, o lo que es lo mismo, apoyar a las clases cultas con soldados contra el levantamiento del paisanaje (Arch. Mitre T9) Domingo Faustino Sarmiento (3)

En la misma línea de pensamiento Gustavo Grobocopatel el rey de la soja saludaba como heróes a los autores del plan Soja solidaria -antes de ser prohibida como alimento para niños y lactantes por el Ministerio de Salud de la nación- y reclamaba en la vieja línea oligárquica rivadaviana, mitrista, martínezdehocista y cavallista que no había que insistir en el modelo de la sustitución de importaciones y si comprar a quien nos compra (10) Modelo que pese a la astucia de don Grobo era el que nos había arrojado al infierno del que habla el Presidente Kirchner y del cual se ha empezado a salir lentamente al solo impulso del tipo de cambio ya que el resto de las medidas activas para la reactivación brillan por su ausencia. (4)

Pero como me pide que apoye a Mitre. Sería como volverme brasileño.

Don Hipólito Yrigoyen (5)

La tienda de los milagros

La nueva Argentina neocolonial no deja de sorprendernos: no sólo el gobierno considera trabajadores con empleo a las decenas de miles de cartoneros que deben buscar su sustento en la basura para poder comer diariamente, así como a los casi dos millones de personas que cobran los miserables 150 pesos del plan Jefas y Jefes, achicando así las cifras de desempleo del ministro Lavagna, sino que ahora el senado nacional -tal vez junto a la policía el más corrupto de los poderes del Estado- el mismo que -todos sabemos- aprueba leyes cobrando comisiones que han transformado a los senadores en los miembros más ricos -y más despreciables- de la mafia política neocolonial que nos gobierna. Dicho esto pese a que ningún juez -el otro poder corrupto y venal hasta los tuétanos- se haya dignado decir que cobrar coimas para aprobar una ley constituye un delito. Pues bien ese Senado, presidido por el menemista Daniel Scioli, acaba de producir otro agravio a la devastada realidad del pueblo argentino. Ha premiado con la mención de honor Senador Domingo Faustino Sarmiento al Rey de la Soja Ing. Gustavo Grobocopatel. (Uno podría pensar que después de todo, un premio con tan terrorífico nombre estaría bien otorgado, pero se nos ocurre que no fue esa la intención del don Daniel)

De la misma manera la Facultad de Agronomía de la UNBA festejó sus cien años ignorando el hambre generalizado que acosa a nuestro pueblo -en un país que produce la mayor tasa de alimentos por persona del mundo- sentando en la mesa del festejo al inefable Ing. Felipe Solá, El mismo que aplicó a rajatabla el plan Cavallo para el campo: destrucción de la Junta nacional de Granos, de la Junta Nacional de Carnes, del INTA, del IFONA, del INV, entrega de los secretos estratégicos de nuestro germoplasma y nuestro ecosistema a las empresas extranjeras, destrucción de la Pesca nacional, desregulación total del agro argentino a favor de las multinacionales cerealeras, agroquímicas y de los grandes terratenientes de la SRA. El mismo Felipe, Secretario de Agricultura de la mayor parte del menemato y como tal tan Traidor a la Patria como sus dos preclaros jefes -hoy escondidos en Chile y Harvard respectivamente en previsión de molestas prisiones- que legalizó la soja transgénica RR de Monsanto en la Argentina, sin ningún estudio serio que lo permitiera y sin que siquiera Monsanto patentara la misma en nuestra generosa tierra. Para no desairar a los padres fundadores y recicladores del régimen latifundista en el mismo agasajo se encontraba el Ing. Héctor Monsanto Huergo, el Ing. Héctor Ordoñez -quien oportunamente fue ganador de uno de los concursos docentes más limpios e imparciales de la historia de la FAUNBA- el mentado Ing. Grobocopatel y los dirigentes de la SRA junto a representantes de las principales empresas del ramo, es decir los representantes de las multinacionales, hoy los verdaderos dueños de lo que se enseña e investiga en la Facultad de Agronomía de la UNBA. Una de las casas de estudios más afectadas por el modelo shuberofista de adecuación de la UNBA al modelo neoliberal del Banco Mundial y el FMI. Modelo que imposibilita o deforma el desarrollo de la ciencia y tecnología nacionales. Llevando a la investigación científica nacional al verdadero marasmo actual, que hiciera exclamar a un investigador: en la Argentina no hay ciencia, sólo hay diferencias significativas. Para evitar malos momentos a los verdaderos dueños de la FAUNBA, los estudiantes -esos imprevisibles- estuvieron ausentes del festejo. Para equilibrar se homenajeó a los miembros de la comunidad universitaria desaparecidos durante la dictadura, aun cuando la página de la FAUNBA cubra de infamias y mentiras la gestión universitaria de 1973-1974, causa de esas desapariciones.

La FAUNBA atrasa

En ese sentido -como casi siempre pasó- la FAUNBA atrasa: el pensamiento neoliberal -también radical- no se enteró de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre y de la opinión del pueblo argentino sobre el modelo de exclusión social y destrucción nacional llevado adelante en los noventa y garantizado por los sucesivos pactos de Olivos.

Un elemento distintivo y claramente poco científico, de la revolución monsantiana, del pensamiento único sojero es su similitud con la convertibilidad y el modelo neoliberal de Cavallo. Allí también la posibilidad de debatir era nula. Cavallo en pleno apogeo de su poder -antes de aparecer como lo que realmente es: un ladrón y un traidor a la Patria- también impedía todo debate. Se dio el lujo de mandar a los científicos sociales a lavar los platosante las críticas que Susana Torrado expresara sobre los costos sociales de su plan. Pronósticos que por supuesto se cumplieron con creces. De la misma manera en la FAUNBA o en Clarín Rural no hay pensamiento universitario, sino pensamiento único y miedo por parte de investigadores y docentes de expresar abiertamente lo que opinan en privado. No hay debate alguno sobre los más que evidentes costos sociales, ambientales y estratégicos de la sojización, la segunda revolución de las pampas y las relaciones carnales establecidas con Monsanto-Cargill. Relaciones que el gobierno de Kirchner se apresta a legitimar, luego de proferir algunos gritos como es su costumbre. Hoy es más que evidente -a la luz de las nuevos saberes genéticos desarrollados en los últimos veinte años, pero en particular gracias a que las investigaciones del genoma humano son de libre acceso y públicas- que el dogma central sobre el que se basa la transgenia y toda la tecnología de al construcción de nuevas variedades en base al agregado de genes extraños está cuestionada y se diría que superada. Ni que hablar respecto de los costos ambientales a futuro de tal tecnología. Si la FAUNBA se mantiene con los oídos cerrados a tal realidad que comienza a sonar fuerte en el mundo desarrollado deberá pagar las consecuencias. El debate en el mundo desarrollado, particularmente en la UE y Oriente es la razón por la cual las empresas trasnacionales, absolutas dueñas de este proceso, esta tecnología, sus resultados -y por ende de nuestro futuro sino cambiamos ya de orientación- se refugian en los países como el nuestro, donde con un puñado de dólares pueden comparar la voluntad de ministros, secretarios y seudoinvestigadores y académicos. Como ejemplo de lo que pasa en la FAUNBA en una reciente jornada sobre sustentabilidad del modelo agropecuario actual, la misma fue coordinada por el Ing. G. Grobocopatel. De la misma manera la FAUNBA se propone organizar un seminario sobre la vigencia de los derechos humanos y el trato humanitario a los detenidos a cargo del subcomisario Luis Patti.

Es imprescindible que el debate que está sonando en el mundo y comienza a darse en algunas partes de nuestro país llegue a la FAUNBA. También se puede hacer como Cavallo y esperar el 19 y 20 de diciembre.

Don Antonio....

Por su parte el inefable senador nacional don Antonio Cafiero -una reliquia (o relicto) de la política nacional- no deja de sorprendernos con sus reflexiones sobre la burguesía nacional y el ser nacional, mostrándonos que tal vez el anciano General no estuviera tan equivocado en su consejo a José Gelbard el último burgués nacional. Hace poco tiempo también Don Antonio nos explicaba que la traición es parte de la política, sorprendiendo a Fernando Pino Solanas cuando lo entrevistaba en su película memoria del saqueo. Claro si la traición es parte de la política es posible llamar a Grobocopatel un burgués nacional, pese a que éste haya expresado reiteradamente que no se debe volver al modelo industrial de protección estatal anterior -y de buenos salarios, condiciones dignas de trabajo, protección del empleo, buenas jubilaciones, cero desempleo, mercado interno desarrollado, protección de nuestra economía y plena inclusión social- y que hay que insistir en el modelo de comprar a quien nos compra. Es decir lo mismo que han proclamado Martïnez de Hoz, Cavallo, Alemannn, Alsogaray y La Nación. Pero también -y he aquí como todo se junta- era el lema de Rivadavia, el primer Alberdi, Sarmiento, Mitre, Roca y Juárez Celman. Es decir los padres de esa peculiar república conservadora -o unitaria- donde las mayorías no existían -y menos aun votaban- y como proclamara don Domingo Faustino al principio de estas líneas y realizara a sangre y fuego don Bartolo, fue el lema de la tan mentada República conservadora. Esa del modelo agroexportador granero del mundo, que exaltan Grobocopatel, Huergo, Solá, Scioli, la SRA, La Nación y por supuesto Monsanto-Cargill. Modelo que ha retornado por vía de la desindustrialización forzosa a la que fuimos sometidos, ya que hoy la Argentina -hasta 1975 el país con mayor PBIndustrial de América latina- exporta soja forrajera transgénica -en grano o aceite-, petróleo crudo, gas natural sin elaborar -para que Chile por ejemplo, dueño de varias de nuestras empresas energéticas elabore fertilizantes y derivados- y caramelos de Arcor. Es decir commodities sin valor agregado, materias primas de una factoría. Es decir una nueva forma del granero del mundo, ahora les engordamos los cerdos a la UE y a China. También le vendemos petróleo crudo y gas a los países que se apropiaron de nuestras riquezas energéticas para que ellos industrialicen los subproductos y luego -como hace Repsol- nos vendan el Gas Oil. Eso sí el gobierno de Kirchner grita, denuncia y nos hace ahorrar energía para que Repsol pueda seguir exportando y Chile elaborando derivados de nuestro gas. Así España tiene petróleo y Chile gas, cosa que sus territorios no les brindan. Claro tampoco se adelanta la hora para ahorrar hasta un 5 % de energía, no sea cuestión que las empresas disminuyan su facturación. Viveza criolla.

Burguesía nacional o Burguesía colonial. Patria o Colonia.

Reivindicar a Mitre a Roca o a Sarmiento en su concepción económica, no sólo demuestra un gran desconocimiento de la real historia de los argentinos -y no por la que nos dejó Mitre el vencedor- sino que desconoce o peor aun justifica el terrible costo social, económico y político que el pueblo y la nación han pagado por la derrota de 1976. Derrota similar -en sus consecuencias históricas, así como en sus ganadores y perdedores- a la de 1862 en Pavón. Y esto no es una afirmación gratuita. La República Conservadora -es decir el triunfo casi definitivo de los unitarios sobre los federales; de Buenos Aires sobre el Interior; de la gente decente sobre la chusma; de la civilización sobre la barbarie; del genocidio por sobre la inclusión; del modelo agroexportador de colonia británica por sobre el modelo de desarrollo nacional explicitado por Mariano Moreno (con Belgrano y Castelli) en el Plan Revolucionario; de Brasil por sobre la Confederación; de Rivadavia sobre San Martín y Bolívar. Es decir ser granero del mundo en lugar de ser una nación industrial, con poder económico y financiero propio como proponían Belgrano, Moreno, Castelli, Monteagudo y San Martin. Es decir ser colonia en lugar de ser una nación independiente. Aceptar el desmembramiento del inmenso territorio del Virreynato (recordemos: los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, las Misiones Orientales, el Estado de Río Grande do Sul y tal vez el propio Chile según el deseo de San Martín y O'Higgins), que Rosas se negó a aceptar y defendió con patriotismo ejemplar pese a las sucesivas invasiones de Inglaterra y Francia -con el descarado apoyo de los unitarios emigrados, la gusanería de entonces- hicieron contra nuestra Patria . Es decir aceptar que nuestros ríos internos fueran abiertos a la navegación británica, francesa y brasileña (sin esa navegación por el Paraná y el Uruguay, Brasil no podía acceder a sus territorios del norte, en permanente disputa con nuestros intereses de entonces y posibles de incorporarse a nuestro territorio, como pensaban Moreno, Castelli, Belgrano... y Rosas).

Es decir la destrucción de la Argentina nacional no completada entre 1810 y 1852 fue reemplazada por la argentina colonial -la Argentina es parte integrante del Imperio Britanico se ufanaría Julito Roca al firmar el pacto Roca- Runciman- de 1853 a 1945. Sólo fue posible realizar tan infame tarea, al costo de tres genocidios que la historia oficial oculta o deforma. Sin la matanza de las masas federales del interior que acomete Mitre a través de sus célebres degolladores orientales; Irarzábal, Sandes y Paunero. Quienes pasan a degüello entre 10.000 y 13.000 federales según la denuncia del senador Nicasio Oroño (equivalentes a unos 290.000 argentinos de 1976) Luego continuará con el genocidio del pueblo paraguayo-guaraní que acabó con la vida de 750.000 de ellos asesinados o llevados como esclavos a los cafetales brasileños. Allí también será exterminada el grueso de nuestra población afro-argentina. La instalación de la República burguesa conservadora -parte integrante del modelo imperialista colonial britanico- se completaría con la llamada conquista del desierto de Julio Roca y el genocidio del pueblo Mapuche. Roca era menos artero que sus actuales defensores, cuando comunicó al Congreso de entonces -Congreso no elegido por nadie- informó que se invadirían tierras que no pertenecían a la nación, sino a la Nación Tehuelche, pero que dicha invasión es necesaria para el progreso de la nación y que el progreso tiene sus costos. En este caso el de decenas de miles de hombres, mujeres y niños mapuches pasados a degüello, fusilados, violados, asesinados y esclavizados por los defensores del progreso y la libertad. (En un reciente debate en que perticipé sobre los efectos del monocultivo de la soja transgénica en la UNSE, uno de los defensores de este modelo, espantado por mis palabras, me atacó señalando que no importaba si el sistema SD sojaRR, glifosato provocaba hambre, desempleo y miseria, pues el progreso tiene sus costos.)

Sin estos tres genocidios que Alcira Argumedo denomina fundantes de la república burguesa colonial -el granero del mundo, ni Mitre, ni Sarmiento habrían dejado de ser lo que eran: representantes de intereses minoritarios, antinacionales y antipopulares. Es Sarmiento mismo quien señala en Facundo que Rosas era el gobernante más popular que había pisado el suelo argentino y eso mostraba la barbarie del pueblo criollo. Dichas estas palabras sin considerar los errores y autoritarismos del Restaurador. De la misma manera -con lo odiosas que son las comparaciones para algunos historiadores que se niegan luego de 1983 a pensar la historia como un proceso y que prefieren contarla como hechos aislados no comparables, a su vez fragmentados en todas las historias posibles para impedir una visión del conjunto- en 1976 fue necesario realizar el genocidio de 30.000 militantes sindicales, sociales, políticos y guerrilleros para instaurar un nuevo modelo que devolviera a la Argentina al estado colonial. El genocidio de esos 30.000 argentinos atrozmente asesinados en la tortura -instaurada como inquisición moderna para escarmiento de la clase obrera más combativa de América- fue continuado por el genocidio social llevado adelante a partir de 1976 y en especial a a partir de 1989. El mismo ya ha producido la muerte por hambre de mas de 400.000 argentinos; el 60% de ellos niños. Fue necesario este escarmiento, pues durante el gobierno de Alfonsín el nuevo mando burgués colonial -construido por Martínez de Hoz y el Grupo Perriaux, luego de la destrucción de la llamada burguesía nacional de Gelbard- comprobó que el escarmiento de la dictadura era insuficiente para someter al movimiento sindical y social y por lo tanto debía apelarse al mayor de los disciplinadores sociales que conoce el capiltalismo: el desempleo masivo y el hambre, llevando a la práctica la visión descarnadamente oligárquica expresada por el almirante Rojas en 1955: para que desaparezca el peronismo deben desaparecer las chimeneas.

Sin embargo los ganadores de 1976 y de 1989 no las tienen todas consigo. Como muy bien señaló Pedro Cazés Camarero: después de Pavón la historia la escribieron los genocidas vencedores Mitre y Sarmiento. Después de 1976 la historia la estamos escribiendo nosotros y los genocidas o están presos o no pueden andar por la calle. (6)

No es necesario insistir que Grobocopatel, Macri, Reutemann, Puerta, Nosiglia, Eunekian, Barrionuevo, Fortabat, Techint, Pérez Companc, Roggio, Pagani, Repsol, Telefónica y demás no constituyen en absoluto una nueva burguesía nacional, sino una burguesía colonial -o lumpen burguesía, como la denomina Jorge Beinstein- rémora bizarra de la anterior oligarquía terrateniente, que tiene su razón de existir en la destrucción del Estado nacional pergeñado por el trío Martínez de Hoz-Carlos Saúl I-Cavallo y en el hambre y la represión del pueblo. No está en su interés el desarrollo de un fuerte mercado interno, con una fuerte clase obrera bien paga para consolidarse, sino todo lo contrario. Su razón de ser estructural es la exportación, el mercado externo, la exportación de commodities y la manutención del pueblo en bajísimos niveles de consumo para no afectar sus exportaciones (desindustrializar y destruir los FFCC para poder exportar petróleo crudo y gas). También la especulación financiera internacional. Ellos son los que tienen fuera del país más de 120 mil millones dólares: plusvalía extraída o renta capitalista acumulada que sería imprescindible invertir en la nación. Esto si fueran nacionales como imagina Cafiero, pero como son coloniales sus dineros están a buen resguardo en las off shore y sus empresas en Brasil Su modelo no es la democracia profunda, sino la dictadura, el genocidio y la exclusión de la mayoría. Es decir picana, vuelos nocturnos, gatillo fácil y hambre. De ninguna manera de ellos surgirá una nueva nación sino más colonia, más hambre, más esclavitud para nuestro pueblo. Acabar con estos nuevos dueños de la Argentina y recuperar un Estado nacional potente, propietario de nuestros recursos fundamentales, independiente, libre y soberano es fundamental para volver a ver un pueblo digno, libre y feliz.

Tienen que preguntarse sí, después de la caída de Rosas, no había llegado la hora de la clase mercantil urbana, y sin presión extranjera, esa clase no hubiera podido construir en las orillas del Río de la Plata una comunidad como la que construyeron los norteamericanos en los Estados Unidos después de la Guerra Civil: una potencia industrial y financiera en expansión no trabada por poderosos intereses rurales" (palabras del historiador británico H. Ferns, autor de Gran Bretaña y Argentina en el siglo XIX. AJL) "¿Qué sería de ese progreso que tanto los envanece si en lugar de habernos adscriptos como los norteamericanos del Sur a la política de Gran Bretaña cumpliendo el sólo objetivo de construir la granja dependiente, se hubiese realizado la hipótesis que plantea Ferns paralela a la de los norteamericanos del Norte: "Argentina potencia industrial y financiera en expansión no trabada por poderosos intereses rurales", por naturaleza, dependientes. ¿Qué sería por comparación ese progreso de que se jactan frente al del país potente que pudimos ser? Arturo Jauretche

Notas

(1) Cominicación electrónica del Deparatamento de Graduados de la FAUBA 10-04

(2) Kronos Tomo II, La Esperanza Rota. Alberto Lapolla- La cita es de El Burgués Maldito, María Seoane, Planeta Espejo de la Argentina 1998. (pg251)

(3) Carlos Paz: Poder, Negocios y Corrupción en la Época de Rivadavia, pag. 71. De Alejandría, 2000

(4) Alberto Lapolla, Reflexiones sobre el monocultivo de soja, los alquimistas, el progreso y los empleados de Monsanto. 2-01-04 Rebelion.org

(5) Frase de Yrigoyen a uno de sus colaboradores que le proponía una alianza con Mitre, en una de las tantas revoluciones radicales contra la República conservadora. Chumbita Hugo. Hijos del Pueblo. Emecé BA. 2004

(6) Palabras de Pedro Cazés Camarero en la presentación del Libros Kronos Tomo I. Legislatura de la CABA- Agosto 2004

(10) Gustavo Grobocopatel -Clarín Rural 23-03-02

El autor es Ingeniero Agrónomo genetista, ex docente de la UNBA. (ra.moc.oohay@allopalorga).

Comentarios

04/09/2005
muy interesante, por ari
graicas por la informacion...