Ecuador: Intag, zona minera sitiada

Por Plan V
Idioma Español
País Ecuador

La resistencia antiminera recibe toda la aplastante ofensiva del Estado ecuatoriano. El proyecto Llurimagua, en Intag, Imbabura, está concesionado a las estatales Codelco (de Chile) y Enami (Ecuador). Mientras tanto, el estado de sitio en la zona sigue, hay un dirigente preso acusado de rebelión, otro en la clandestinidad. ¿La nueva matriz productiva se hace a las patadas?

Siete ecuatorianos, habitantes y dirigentes de la zona de Intag, llegaron a Chile para denunciar las actividades de la empresa estatal Codelco. La estatal minera chilena, junto con la Empresa Minera ecuatoriana, Enami, llevan adelante un proyecto conjunto, Llurimagua, en Imbabura. Las comunidades se han opuesto radicalmente a la explotación minera. Uno de sus dirigentes, Jaime Ramírez, está detenido acusado de “terrorismo” y su hermano Víctor Hugo está en la clandestinidad. En Intag hay un estado de sitio “extraoficial”. Los dos dirigentes fueron denunciados por una agresión a dos funcionarios de la estatal minera, en el contexto de la resistencia en contra del Estado.

En la delegación que llegó a Santiago estuvieron el alcalde de Cotacachi, el Jefe de Comunicaciones del Municipio, una dirigente de la comunidad afectada por el proyecto, la madre de Jaime Ramírez, el vicepresidente de la comunidad y una dirigente de Acción Ecológica de Ecuador.

La agenda incluyó reuniones con trabajadores de Codelco, parlamentarios, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, Comunidades impactadas por la megaminería en el Valle de Aconcagua, foros públicos y otras actividades, como la entrega de una carta con 100 000 firmas a las oficinas de Codelco, luego de que la minera se negara a recibir a la delegación.

El martes 4 de noviembre, la delegación mantuvo una reunión en el Instituto Nacional de Derechos Humanos, donde los inteños denunciaron la violación a los derechos humanos “cometidos por la minera estatal chilena”. Además, con la Federación de Trabajadores del Cobre (trabajadores de Codelco) y con la Confederación de Trabajadores del Cobre (trabajadores contratistas) donde se contextualizó la relación que se ha tenido con la empresa.

La delegación también se reunió con diputados chilenos, los cuales resolvieron enviar una carta a las autoridades ecuatorianas y chilenas sobre lo que está pasando en la comunidad de Intag.

Este fue el último de los cabildeos de los dirigentes de la comunidad, como un acto de resistencia frente a la intervención, no consultada aseguran ellos, de las dos empresas estatales en su territorio.

Una historia de resistencia

La zona de Intag, Imbabura, tiene una lucha histórica contra el extractivismo. Intag es una zona megadiversa de la provincia de Imbabura presionada por la minería metálica desde 1995. Cuenta con unas 72 comunidades divididas en siete parroquias, una del cantón Otavalo y siete del cantón Cotacachi; está catalogada entre los 36 hotspot ecológicos en el mundo (territorio donde hay especial concentración de biodiversidad) y tiene en sus entrañas las más importantes fuentes de agua de la región. La resistencia del pueblo de Intag contra la minería no es improvisada, "ha sido producto de la toma de conciencia de su gente en la defensa de su patrimonio natural y la conservación de su modo de vida, que desde hace mucho antes se fundó en el Sumak Kawsay", señalan sus dirigentes. Una Intag asediada por las empresas transnacionales mineras y militarizada por el mismo Estado es el escenario de las historias que cuentan sus habitantes, pero lo férreo de su organización ha hecho que muchas veces sean catalogados como territorio impenetrable. Eso hoy está en juego.

Después de haber vencido a la gigante BishiMetals, en 1997, y a Ascendant Copper en el 2008 y lograr la retirada de sus proyectos para la extracción de cobre en la zona, hoy nuevamente enfrentan al propio Estado, a través de Enami-Codelco (esta última empresa estatal chilena). La población sigue alerta ante esta “nueva amenaza extractivista”.

Fuente: Plan V

Temas: Extractivismo, Minería, Tierra, territorio y bienes comunes

Comentarios

10/02/2015
Intag-Ecuador, por Carlina Cevallos de Haslinger
Acá en Europa, la gente no está deacuerdo con que se destruya la naturaleza para satisfacer la avaricia de unos pocos. Todos amamos la naturaleza y es justo que para nuestros hijos dejemos esas riquezas naturales así como están. Nos agradecerán las generaciones venideras- PONGAMOS UN ALTO A LOS AMBICIOSOS.