Llaman ONG a impedir la privatización del maíz

Idioma Español
País México

Las amenazas de privatización de las semillas nativas por empresas trasnacionales continúa, ya que tan sólo en el Congreso hay una iniciativa de reforma a la Ley de Variedades Vegetales que busca despojar de ellas a las comunidades campesinas. Es el caso del maíz, mejorado con prácticas tradicionales durante decenas de generaciones, y “no debemos dejar que estas reformas prosperen”, sostuvo Miguel Concha, del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria.

En el contexto de la jornada de la celebración del Día Nacional e Internacional del Maíz (29 de septiembre), en la mesa Pensando el maíz, convocada por la campaña Sin Maíz no Hay País, Concha recordó que este grano ha sido parte de las espiritualidades, una forma de concebir la vida de diferentes pueblos.

En el país “y la región mesoamericana no podemos ignorar su importancia, valor y la urgente necesidad de defender, proteger y de actuar para que los maíces nativos sigan en manos de campesinos, de los pueblos indígenas y de productores de pequeñas y mediana escala”. Agregó que hay una lucha por un maíz nutritivo y nativo, “sin la participación de las trasnacionales, que buscan su modificación genética; sin agrotóxicos y sin el despojo”.

“Elemento de vida e identidad”

Confió en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación próximamente resuelva en favor de la moratoria en el cultivo de transgénico, “proponemos pensar el maíz como un elemento de vida e identidad”.

René Sánchez Galindo, abogado de la Colectividad del Maíz, que presentó la acción contra del cultivo de maíz transgénico, recordó que en 2013 las trasnacionales buscaban cultivar este producto hasta en 500 mil hectáreas, luego de que el gobierno de Felipe Calderón dio hasta 200 permisos para siembras experimentales. Esto se detuvo con la demanda, indicó. Recordó que Syngenta, por sembrar un desarrollo de maíz prohibido en China, hizo que ese país bloqueara la entrada del grano proveniente de Estados Unidos a su territorio.

Armando Bartra, académico de la UAM, dijo que la especialización e intensificación que demanda el mercado capitalista, se enmarca primero en la vida campesina, impulsado por las trasnacionales, “es ahí donde se fuerza la progresiva sustitución de la milpa por el monocultivo y los agrotóxicos”. Es el campesino, agregó, “responsable de la viabilidad económica del hogar, el que asume paulatinamente esas tóxicas prácticas”, mientras la mujer sigue haciendo milpa.

Fuente: La Jornada

Temas: Biodiversidad, Derechos de propiedad intelectual, Semillas

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