México: Granos transgénicos, lejos de ser el progreso

Rubén Albarrán, vocalista de la banda mexicana Café Tacvba, se unió ayer a la campaña contra las semillas transgénicas –que encabeza el pintor Francisco Toledo mediante el Patronato para la Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca AC–, tras lo cual se realizó una pequeña protesta contra la trasnacional Monsanto.

Tanto en Oaxaca, como en Chiapas y Querétaro, las organizaciones que se oponen a la experimentación, la siembra y el consumo de las semillas genéticamente modificadas efectuaron acciones para reunir un millón de firmas y enviarlas al presidente Enrique Peña Nieto para demandarle información y respeto a la decisión de rechazar los transgénicos.

K’kame (como se hace llamar el cantante) estuvo en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca acompañado de Toledo. Allí solicitó a los partidos políticos –de los que afirmó no espera nada bueno– que cancelen todos los permisos para la utilización de maíces genéticamente modificados, principalmente los de la compañía Monsanto.

Añadió que uno de los problemas es que estas grandes empresas realizan una campaña en la que aseguran que estas semillas alteradas son el progreso, pero no, el progreso no existe cuando se contamina la tierra, cuando se contamina el agua, cuando se contamina el aire, cuando nos contamina a nosotros mismos.

Francisco Toledo indicó a La Jornada que hace ya un mes que fue entregada una misiva en la que solicitan al presidente Enrique Peña Nieto la cancelación de la siembra de maíces transgénicos, pero hasta hoy no han recibido respuesta o cita para entablar una reunión con el titular del Ejecutivo.

Toledo obsequió a Albarrán la mazorca transgénica diseñada por él mismo, la que representa todo el daño ocasionado por la modificación genética.

Jornada informativa

En la Plaza Catedral de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, integrantes de organizaciones y colectivos realizaron una jornada informativa para hacer conciencia acerca de las consecuencias de la política asesina de la empresa Monsanto y sus productos transgénicos, según informó Sofía Olhovich, del colectivo Viva la Milpa.

Durante tres horas, los manifestantes llamaron a la población –sobre todo a los indígenas y campesinos– a defender las semillas criollas y evitar la siembra y el consumo de transgénicos. En ese tiempo recolectaron alrededor de 300 firmas para sumarse a la campaña que Toledo encabeza.

Señaló que la jornada informativa fue coordinada por la Red en Defensa del Maíz, el movimiento Sin maíz no hay país y la Red Maíz Criollo Chiapas, entre otras.

En Querétaro, unas 60 personas se manifestaron contra la trasnacional, principal generadora en el mundo de semillas genéticamente modificadas. La gente partió del parque Alameda hacia Plaza de Armas, donde algunos realizaron un ritual ancestral sobre el campo.

Recordaron que en abril pasado el cabildo de Querétaro aprobó el ordenamiento ecológico en el cual se señala que se debe fomentar los cultivos tradicionales de frijol y maíz, con la finalidad de evitar que en el sector agrícola utilicen semillas transgénicas.

Fuente: La Jornada

Temas: Transgénicos

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