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Autor EcoPortal Idioma Español Pais América Latina y El Caribe Publicado 16 agosto 2017 11:06

Latinoamérica desperdicia cada día 348 mil toneladas de alimentos

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"Aunque a nivel consumidor los latinoamericanos son responsables del 28% de la comida malograda, el 72% remanente se pierde en el resto de eslabones de la cadena alimentaria: 28% a nivel de producción, 17% en mercado y distribución, 22% durante el manejo y almacenamiento y 6% a nivel de procesamiento".

Latinoamérica desperdicia cada día 348 mil toneladas de alimentos. Estos son los 4 peores países:

"Lo que se pierde y desperdicia en los alimentos solamente a nivel de venta es más de lo que se necesita para alimentar a todas las personas que padecen hambre en la región”. Dijo la representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura –FAO– en Chile, Eve Crowley. Se calcula que cada latinoamericano malgasta 223 kilos de frutas, verduras, carne, pescado y productos lácteos al año. Principalmente en países como Argentina, Brasil, México y Colombia.

En América Latina se desperdician alrededor de 348 000 toneladas de alimentos cada día, la cual es una cantidad suficiente para alimentar a los habitantes de Perú. Esto quiere decir que es en total 127 millones de toneladas de alimentos que se pierden al año; o visto de otra manera, alrededor del 15 por ciento de los alimentos disponibles –muy a pesar de que hay 47 millones de habitantes en condición de hambruna.

Los argentinos no consumen el 12,5% de lo que producen. O lo que es lo mismo, 16 millones de toneladas al año se desaprovechan en el país. La mayoría de esta cantidad -14,5 millones- se pierde antes de llegar a los consumidores.

En el caso de Brasil, la cifra asciende a 14,6 millones de toneladas anuales, suficientes para alimentar a 19 millones de brasileños, según la FAO.

El siguiente es México que, con 10,4 millones de toneladas, es uno de los países que más desperdicia en términos relativos ya que estos alimentos corresponden al 37% de los que el país produce.

Cierra el grupo Colombia, con 9,7 millones de toneladas.

La mala gestión de la comida:

Aunque a nivel consumidor los latinoamericanos son responsables del 28% de la comida malograda, el 72% remanente se pierde en el resto de eslabones de la cadena alimentaria: 28% a nivel de producción, 17% en mercado y distribución, 22% durante el manejo y almacenamiento y 6% a nivel de procesamiento.

Mientras que las razones de que los consumidores tiren comida suelen estar relacionadas con la mala planificación a la hora de comprar y los errores que se cometen en el momento de conservar los alimentos, a nivel profesional las causas son menos obvias.

En el proceso de producción, por ejemplo, se descartan muchas frutas, verduras o pescados que, por razones estéticas o de tamaño, no cumplen los estándares que muchas compañías exigen a los agricultores y pescadores.

En los siguientes dos niveles, distribución y almacenamiento, los alimentos se pierden principalmente por culpa de las malas prácticas durante los procesos de manipulación y refrigerado.

Despilfarro:

El Pograma Mundial de Alimentos de la ONU asegura que “hay suficiente alimentos para que todos los habitantes del planeta tengan lo necesario para vivir una vida sana y productiva”; sin embargo, en el planeta se desechan 1,300 millones de toneladas anuales, impidiendo la alimentación de 2 000 millones de personas. En palabras del autor de Despilfarro: el escándalo global de la comida –Just Eat It–, Tristram Stuart, “Estamos destrozando nuestro planeta para cultivar alimentos que nadie come”, teniendo en cuenta que de los alimentos que se producen, terminan en la basura:

  • el 55% de las frutas y hortalizas
  • el 40% de las raíces y los tubérculos
  • el 33% de los pescados y mariscos
  • el 25% de los cereales y el 20% de las oleaginosas y legumbres, productos lácteos, y carnes.

Estos desperdicios provocan una serie consecuencias, tales como la reducción de disponibilidad de alimentos, el impacto negativo en los ingresos de los productores, el aumento en los precios para los consumidores, entre otros. Por esta razón, la FAO anima a ser más eficiente, sostenible y justa en la manera en que produce y distribuye alimentos: “Frenar el desperdicio de alimentos es fundamental para avanzar en la lucha contra el hambre y debe convertirse en una prioridad para los gobiernos de América Latina y el Caribe.” Pues de lo contrario, “la utilización no sostenible de los recursos naturales afecta negativamente al medio ambiente.”

Fuente e imágenes: Ecoportal


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