La importancia de la realización del Encuentro por la Biodiversidad contra el Modelo Sojero en América Latina

Idioma Español
País Argentina

Enfrentados a los retos de continuar accionando la capacidad crítica sobre nuestra realidad social y política inmediata, el Encuentro por la Biodiversidad contra el Modelo Sojero en América Latina se constituye en un evento meritorio y “particular” tanto por su iniciativa organizativa como por su repercusión simbólica

Emma Goldman (10/07/2006) - Corresponsal Internacional. Entre el 27 y 30 de junio del presente año, se realizó en el Centro Cultural “La Toma” (Rosario-Argentina) el Encuentro por la Biodiversidad contra el Modelo Sojero en América Latina. Este “particular” Encuentro incluyó la organización de una conferencia de prensa, la realización de asambleas, talleres y exposiciones de investigaciones científicas por parte de especialistas en el tema, la coordinación de actividades lúdicas y callejeras y la venta tanto de alimentos producidos por movimientos en resistencia, como de libros, textos, diarios, entre otro material escrito. Asistieron personas y organizaciones de ciudades tales como Santa Fe, Buenos Aires, Santiago del Estero, Córdoba y, claro está, Rosario, además de algunos asistentes de Brasil, México, Colombia y Perú.

Pero ¿Qué importancia pudo haber tenido la realización de este Evento? ¿Qué circunstancias podemos exaltar como propias en su coordinación? ¿Es posible reconocer algún aporte o alguna característica de cambio por la organización del mismo? ¿Llevarlo a cabo dejó alguna huella que permita resaltar la importancia de este tipo de espacios? En otras palabras ¿para qué sirvió el Encuentro?

Para intentar descifrar algunas respuestas, quisiera explicar un poco más por qué he denotado este Encuentro como algo “particular”.

En primer lugar, resulta interesante que en una ciudad como Rosario -ubicada en una de las principales regiones sojeras del país- emerjan personas y espacios críticos que intenten ver el tema del modelo sojero más allá de lo registrado en los diarios. La sospecha de los hechos y de los acontecimientos -en este caso- motiva una posición analítica y reflexiva, no sólo sobre las ventajas y oportunidades que trae consigo el monocultivo de soja, sino también –y especialmente- sobre los impactos, amenazas y riesgos provocados.

Alguien preguntará: Pero ¿cuales riesgos e impactos? ¿A quiénes está afectando el modelo sojero si lo único que se habla es de los beneficios que éste trae? Existen muchos informes, ensayos, libros y artículos que han develado los múltiples impactos generados por el actual modelo agroexportador sobre las poblaciones (humanas y de ecosistemas), por lo tanto, acá no se pretende entrar en estos detalles. Pero sí es de resaltar el tipo de enfoque propuesto en este Encuentro por la Biodiversidad: la necesidad de pensar “las ventajas” de cualquier modelo productivo de la forma más amplia posible, no sólo buscando el beneficio para cierto sector productivo o económico -y muchos menos para una economía que se ensimisma en un mundo cuantificable y numérico- sino ampliando la mirada sobre el grosso de la población: la salud de las personas (todas las personas), la calidad de los alimentos producidos (consumidos por todas las personas), la preservación de los ecosistemas (necesarios para todas las personas), entre otros. De igual forma, se intenta ir más allá de la proyección cortoplacista al considerar –también- las generaciones futuras (la de todas las personas). Así, en este Encuentro, no se pretendía encontrar estrategias de producción diferentes a la soja para beneficiar a algún otro sector minoritario, sino que se analizaba el riesgo (para todas las personas) que trae el actual.

En segundo lugar, no deja de ser “particular” el hecho que el Encuentro no fuera convocado por alguna gran organización ambientalista o por un reconocida ONG internacional o nacional, por el contrario, el Encuentro fue coordinado por personas “autoconvocadas”, es decir, por estudiantes, trabajadores, profesionales, activistas, entre otros, con el interés de conocer y presentar una visión crítica del modelo sojero. ¿Podemos pensar que si este grupo de “autoconvocados” no realizan este encuentro, alguna ONG lo hubiera hecho? Tal vez sí, tal vez no, pero lo cierto es que ninguna estaba interesada en hacerlo y –afortunadamente- no fue así, porque de esta forma se logró una mayor participación de diferentes sectores sociales y tanto la organización del Encuentro como los expositores y los participantes, no se encontraban con ningún subsidio condicional ni con ninguna presión de responder a los intereses de alguna organización en especial.

En tercer lugar, fue muy “particular” la forma como los medios masivos de comunicación tenían interés en este Encuentro. Si bien de forma paralela se realizaba el importante Congreso Mercosoja2006 en la Bolsa de Comercio, los principales diarios de la Ciudad cubrían también el Encuentro y exponían la situación del modelo sojero como algo “conflictivo”, como una estrategia que genera “debate” y frente a la cual es posible reconocer diversas versiones. Este punto fue sumamente importante ¿por qué? Porque si no se hubiera realizado el Encuentro seguramente el Mercosoja2006 hubiera sido registrado como un tema entre otros, como un asunto más, es decir, como algo cotidiano que leemos en el diario y frente a lo cual parece que no hubiera opinión crítica. Pero no! Esta vez esa opinión crítica se hizo visible y transformó un tema tratado a “puerta cerrada” por empresarios y otros sectores minoritarios, en un asunto de todos, polémico y diverso que exige una mayor participación y una profunda reflexión antes de seguir siendo promovido.

En cuarto lugar, se presentó otro hecho “particular”: Tanto el día martes como el día viernes se realizaron algunas acciones callejeras de tipo “político-artístico”, seguramente este hecho no tiene nada de singular por sí mismo, pero sirvió –paradójicamente- para informar a muchos de los transeúntes de la realización del Congreso Mercosoja2006. Es decir, un tema como lo es el modelo sojero en Argentina (ahora suramericano al promoverse la “soja suramericana”) con repercusiones sobre todos nosotros, es algo que se trata y que se define entre pocos. Así, las acciones callejeras lograron un doble efecto, por un lado, informar y evidenciar la realización del Mercosoja2006 en la ciudad de Rosario (algo totalmente desconocido para la ciudad hasta la misma semana de realización del evento) y por otro, exponer el grado de exclusividad y privacidad de este Congreso donde aparentemente se toman decisiones pensando en el “bienestar de toda la población” (seguramente para ellos es más cómodo decidir lo que es mejor para nosotros que consultarnos).

Por último, más allá de lo realizado en el propio Encuentro, hoy (una semana después de haber finalizado) es posible ver que la duda (además de los stencils) quedó impresa en la ciudad. Sin duda, el evento no pretendía encontrar respuestas en los 4 días de actividades, sino intentaba crear un espacio para la reflexión, para el intercambio de ideas, de propuestas, de opinión… despertando dudas, inquietudes y sospechas sobre la forma y el contenido del actual modelo económico. Así, enfrentados a los retos de continuar accionando la capacidad crítica sobre nuestra realidad social y política inmediata, el Encuentro por la Biodiversidad contra el Modelo Sojero en América Latina se constituye en un evento meritorio y “particular” tanto por su iniciativa organizativa como por su repercusión simbólica.

Enviado por GRR

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