Los pesticidas matan: únete a nosotrxs contra Syngenta el 3 de octubre

Iniciativa de la Confédération Paysanne, Cancer Colère, el CSVPO (Colectivo de Apoyo a las Víctimas de los Pesticidas de Occidente) y Les Soulèvements de la Terre de Francia.

Somos campesinxs, trabajadorxs agrícolas, personas enfermadas por los pesticidas, habitantes de territorios envenenados, y te invitamos a unirte a nosotrxs.

Los pesticidas matan, cada vez más, desde hace demasiado tiempo. El 3 de octubre de 2026 saldremos a las calles en Francia, Suiza, Kenia, Pakistán y en todos los países que quieran sumarse a nuestro llamado. Estamos organizando una gran movilización para denunciar los daños causados por la industria agroquímica y poner fin a la impunidad de las multinacionales que nos están envenenando.

¡Pesticidas, Syngenta, ni aquí ni en ningún otro lugar!

Syngenta es un gigante agroquímico suizo que fue adquirido en 2017 por el conglomerado estatal chino ChemChina. Es el principal vendedor mundial de pesticidas y el tercer mayor vendedor de semillas comerciales, con una cartera de patentes que supera las 10.000. La empresa genera más de 33 mil millones de dólares al año en ingresos – casi el 40 % de ellos provenientes de pesticidas cancerígenos o dañinos para las abejas, muchos de los cuales ya están prohibidos en Europa.

En 2020, el Grupo Syngenta también adquirió una empresa israelí de pesticidas genéricos, cuyos productos han sido utilizados y desarrollados en asentamientos israelíes ilegales y pulverizados a lo largo del muro fronterizo para destruir la vegetación, afectando campos palestinos y fuentes de agua.

Conocemos sus nombres: paraquat, tiametoxam, clorotalonil, atrazina, diquat: venenos nacidos en los laboratorios de Syngenta. Estas sustancias y otras menos conocidas están matando seres vivos en más de 90 países donde Syngenta ha extendido su presencia.

Llevamos años luchando

Los pesticidas matan, cada vez más, desde hace demasiado tiempo, pero sobre todo matan a lxs trabajadorxs agrícolas. Las pocas multinacionales que se benefician de ello continúan envenenando la tierra y a las personas que viven en ella. Durante años hemos recopilado pruebas, dado la voz de alarma y llevado adelante nuestra lucha: presentando demandas para el reconocimiento de enfermedades profesionales, recursos legales, investigaciones en terreno, vigilias en puntos de captación de agua contaminados, manifestaciones y apoyo a las personas afectadas por la contaminación. Y, sin embargo, no somos escuchadxs. Mientras se multiplican los escándalos sanitarios, las autoridades públicas y las instituciones europeas siguen favoreciendo un modelo agrícola dependiente de los pesticidas y legislando en consecuencia. De esta manera, están instalando una inseguridad química en toda la población.

Por eso, en Francia, varios colectivos de campesinxs y víctimas de pesticidas han lanzado una campaña de acción para desarmar las infraestructuras de producción de pesticidas en nuestros territorios y promover otro tipo de agricultura. Nuestras acciones adoptan diversas formas: cierre de sitios de producción, irrupciones, bloqueos, ocupaciones. El pasado mes de noviembre, 500 personas entre campesinxs, trabajadorxs agrícolas y personas afectadas por los agrotóxicos bloqueamos un sitio de producción de BASF para denunciar el colonialismo químico. Este sitio produce fipronil, una sustancia prohibida para uso agrícola en Europa pero exportada masivamente a Brasil.

¿Por qué vamos a Saint-Pierre-la-Garenne?

Como parte de esta campaña, y para ampliar las posibilidades de participación, estamos organizando una gran acción masiva contra un sitio de producción de Syngenta en el norte de Francia.

Este sitio es un símbolo de todo aquello contra lo que luchamos. Desde hace décadas, Syngenta produce allí pesticidas peligrosos, en Saint-Pierre-la-Garenne, en el departamento de Eure. El resultado: las aguas subterráneas cercanas al sitio están gravemente contaminadas. Las enfermedades en la zona alrededor del sitio están aumentando y, desde hace años, no se han concedido permisos de construcción en el vecindario. Lxs trabajadorxs tienen procesos judiciales en curso contra el sitio. En el corazón de la planta también existe un centro experimental de semillas, donde grandes volúmenes de semillas patentadas son tratadas químicamente antes de ser distribuidas.

Queremos ser clarxs: la producción industrial de pesticidas está inseparablemente ligada al control de las semillas, y ambas están vinculadas a la pérdida de autonomía de lxs campesinxs. Nos negamos a permitir que estas empresas patenten y modifiquen genéticamente las semillas, mientras durante generaciones hemos seleccionado nuestras propias semillas para preservar la biodiversidad cultivada esencial para la soberanía alimentaria.

¿Quién está realmente detrás de todo esto?

Syngenta, junto con BASF, Bayer-Monsanto y Corteva, domina un sector organizado como un oligopolio. Desde su compra en 2017 por ChemChina, la empresa ocupa una posición central en el mercado mundial de pesticidas y semillas. Este poder económico se basa en una fuerte concentración industrial: mientras Syngenta está controlada por el conglomerado estatal chino ChemChina, los otros tres gigantes del sector – BASF, Bayer-Monsanto y Corteva – cotizan en bolsa, con grandes accionistas entre los que se encuentran fondos como BlackRock, Vanguard, State Street, Capital Group y Fidelity. Este sistema debilita la agricultura campesina y mantiene una dependencia estructural de los insumos químicos, a costa de enfermar a las poblaciones y provocar la desaparición progresiva de lxs campesinxs.

Sobre el chantaje del empleo: cuando planteamos estas cuestiones, las empresas suelen agitar el fantasma de la pérdida de empleos y la deslocalización. Nuestra respuesta es clara. Apoyamos reconversiones industriales útiles tanto para lxs trabajadorxs como para lxs campesinxs, pero no queremos este tipo de producción, ni aquí ni en ningún otro lugar. Las movilizaciones previstas en otros países el 3 de octubre llevarán la misma exigencia y la misma solidaridad internacional.

Lo que exigimos

Solo existe un camino posible: transformar el modelo agrícola. Queremos cultivar, alimentarnos y vivir de nuestro trabajo sin envenenarnos. Nos negamos a que nuestras tierras sean acaparadas y su fertilidad destruida por las multinacionales del agronegocio. Nos oponemos a la patentización de las semillas campesinas y a la reducción de la biodiversidad cultivada a una mercancía. Las alternativas agroecológicas a los pesticidas ya existen; lo que falta es voluntad política para eliminar los obstáculos económicos que mantienen la dependencia de los agroquímicos. Debemos liberarnos de un sistema liberal que reduce los precios y obliga a la mayoría de lxs campesinxs a utilizar pesticidas masivamente como medio de supervivencia a corto plazo en el mercado internacional.

Cambiar las cosas mediante la acción colectiva. Unidas, nuestras rabias son poderosas.

El 3 de octubre de 2026 estaremos presentes, en Francia y en todos los demás territorios que quieran sumarse a nuestra lucha, para poner fin a la impunidad de la industria de los pesticidas. Para acabar con la inseguridad química, la expresión de la rabia colectiva es esencial. Exigimos que se establezcan responsabilidades por la contaminación del agua, los suelos y los cuerpos; que cesen las producciones más tóxicas; que lxs trabajadorxs sean justamente compensadxs y acompañadxs en la reconversión de estos sectores. El silencio, al igual que los crímenes de Syngenta, debe terminar.

¡Una lucha global, y te necesitamos!

A través de esta acción, queremos visibilizar, a escala mundial, el impacto destructivo del imperio Syngenta. Creemos que la lucha contra los productos agroquímicos debe estar liderada, ante todo, por lxs campesinxs, y debe tener un alcance internacional.

Ya estamos en contacto con movimientos de todo el mundo y estamos tendiendo puentes con otros. Cada colectivo es libre de organizarse como considere adecuado; lo importante es actuar juntxs, el mismo día, contra el mismo enemigo.

Si eres campesinx, trabajadorx, una persona que ha enfermado o simplemente alguien que rechaza este sistema, organízate allí donde estés o ven a Saint-Pierre-la-Garenne con nosotrxs.

Contacto: ten.puesir@tco3sedicitsep-pots

Por iniciativa de la Confédération paysanne, Cancer Colère, el CSVPO (Colectivo de Apoyo a las Víctimas de los Pesticidas de Occidente) y Les Soulèvements de la Terre.

Con el apoyo de organizaciones sindicales, campesinas, descoloniales, ecologistas y culturales.

Más información: https://lessoulevementsdelaterre.org/blog/stop-pesticides-mobilisation-internationale-le-3-octobre-2026

Esta entrada está disponible también en Français.

Fuente: La Vía Campesina

Temas: Agrotóxicos, Corporaciones, Movimientos campesinos, Salud

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