ONU afirma que 30% de las muertes en Gaza son niños; se usan drones y francotiradores
En un informe producido por la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, destaca que entre el 7 de octubre de 2023 y octubre de 2025, al menos 20 mil 179 niños han sido asesinados y, al menos, 44 mil 143 han resultado heridos en los ataques israelís hacia Gaza. Estas cifras representan el 30% de todas las muertes y el 26% de todos los heridos en este período.
En ese contexto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha catalogado la zona de Gaza como "el lugar más peligroso del mundo para ser un niño" debido al aumento de del asesinato de infancias desarmadas.
Por otra parte, el informe señala que 58 mil 554 infantes no tienen quien vele por ellos, pues han perdido a uno o ambos padres. La historia de Ibrahim, un niño de 12 años de la ciudad de Rafah, ilustra la dimensión humana de la tragedia. En diciembre de 2023, su hogar fue bombardeado, y él se convirtió en el único sobreviviente de una familia de cinco miembros. Quedó a cargo de su abuela, sufriendo trastorno de estrés postraumático y aislamiento.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) advierte que miles de huérfanos siguen necesitando apoyo urgente. Más del 40% de las familias de Gaza están cuidando a niños que no son biológicos, en medio de condiciones infrahumanas que dificulta cubrir necesidades básicas. A ello se agrega que más de 5 mil niños se encuentran desaparecidos bajo los escombros.
Las estrategias de guerra implementadas por Israel para asesinar a estos niños se han logrado gracias a la precisión del uso de francotiradores y drones, según el informe, tan es así que se identifica un patrón de niños caídos por disparos precisos en la cabeza o el torso. “Se ha confirmado el uso de rifles de francotirador y cuadricópteros con cámaras de alta resolución que permiten a los operadores identificar claramente a los objetivos antes de disparar”, reza el documento.
Personal de la ONU inspecciona un coche que resultó alcanzado por un ataque israelí.
Incluso, se ha documentado el uso de munición de perdigones -proyectiles de dardos metálicos conocidos como flechettes- por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza. Estos proyectiles, al impactar, actúan como "municiones en racimo" dentro del cuerpo, causando daños internos masivos y sufrimiento severo. Al estallar la carga principal, provocan una onda expansiva que impacta de forma homogénea e indiscriminada como una nube de perdigones a alta velocidad en un radio de unos 20 metros.
Médicos reportan que estos microproyectiles penetran la piel dejando heridas milimétricas casi invisibles por fuera, pero debido a la densidad del tungsteno (metal extremadamente denso), destruyen por completo los órganos internos, vasos sanguíneos y huesos, causando tasas altísimas de amputación y mortalidad en niños.
El informe señala que 44 mil 143 niños resultaron heridos entre el 7 de octubre de 2023 y el 7 de octubre de 2025. De estos, un número importante corresponde a heridas de bala, siendo los disparos en la cabeza y el torso los más documentados.
Ni Israel ni Estados Unidos son firmantes de la Convención sobre Municiones en Racimo. Si bien los proyectiles de perdigones, balines y flechettes no entran en la prohibición explícita de este tratado (el cual regula submuniciones que explotan de forma secundaria), su utilización podría constituir un “crimen de guerra”, según el informe de la Comisión de Investigación de la ONU (A/HRC/62/CRP.2).
Infancias, víctimas de crímenes de guerra
El documento que lleva por nombre: “Se ha destruido la esencia de la infancia: los ataques deliberados de Israel contra niños palestinos en el Territorio Palestino Ocupado desde el 7 de octubre de 2023”, pone como ejemplo el caso de Hind Rajab, una niña de tan solo cinco años de edad, quien fue asesinada junto a seis familiares y dos paramédicos el 29 de enero de 2024.
Hind, herida, estuvo al teléfono pidiendo ayuda durante horas mientras los soldados israelíes disparaban. “El ejército negó su presencia, pero imágenes satelitales desmintieron la versión oficial”, puntualiza el documento.
Lo mismo sucedió con distintos niños que fueron alcanzados por un proyectil disparado por un francotirador del ejército israelí, mientras ondeaban un paño blanco, porque la familia había recibido órdenes del ejército israelí de evacuar la zona de Al-Amal, al oeste de Jan Yunis, y dirigirse a la "zona humanitaria" de Al-Mawasi, más al sur.
El 29 de noviembre de 2025, momento que se había establecido un alto al fuego, dos hermanos de 9 y 10 años fueron asesinados por un dron israelí mientras recogían leña. El ejército los calificó de "sospechosos" a pesar de estar a más de 300 metros de distancia y no representar amenaza alguna, señala la denuncia de la ONU.
A esto se suma la tortura y violaciones sexuales hacia los menores de edad, no como un incidente aislado, sino como una práctica sistemática. Se documentaron casos de violación y amenazas de violación contra menores en centros de detención. Resaltan casos de varones de Gaza y Cisjordania quienes han sido forzados a desnudarse en público, vendados y esposados durante largos períodos, y sometidos a golpizas. Se documentaron casos de niños que sufrieron descargas eléctricas.
“Es inevitable concluir que Israel ha utilizado la violencia sexual y de género contra los palestinos para intimidarlos y perpetuar un sistema de opresión que socava su derecho a la autodeterminación”, indicó Navi Pillay destacada jurista sudafricana de derechos humanos de origen indio que actualmente ejerce como presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel.
El informe concluye que la violencia sexual y de género, que ha aumentado en frecuencia e intensidad, se está perpetrando en todo el territorio palestino ocupado "como una estrategia de guerra de Israel para controlar y destruir al pueblo palestino".
Además, se registran muertes bajo Custodia, como es el caso de un joven de 17 años, quien falleció en la prisión de Megiddo el 22 de marzo de 2025. La autopsia reveló que murió por “inanición y deshidratación” severas, en el documento se responsabiliza directamente en las autoridades penitenciarias israelíes.
También los sistemas de salud en Gaza han agudizado el atendimiento de heridos, los tres principales hospitales pediátricos de Gaza (Al-Nasr, Al-Durra y Al-Rantisi) fueron forzados a cerrar en los dos primeros meses de los ataques israelís. En noviembre de 2023, se encontraron cuerpos de cuatro bebés en descomposición en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Al-Nasr tras un ataque que cortó la electricidad.
Al menos 15 recién nacidos murieron por hipotermia entre diciembre de 2024 y febrero de 2025 debido a la falta de refugio y suministros, según el informe de la ONU, porque ese fue el período de invierno más crudo y mortífero para los recién nacidos durante el conflicto.
La tasa de abortos espontáneos se ha triplicado. Las mujeres tienen tres veces más probabilidades de morir en el parto. Se ha registrado un aumento alarmante de bebés con malformaciones congénitas (cardíacas, espina bífida) por la desnutrición materna.
El documento de la ONU detalla que antes de octubre de 2023, las tasas de abortos espontáneos en Gaza se situaban entre el siete y el nueve por ciento del total de embarazos. Desde octubre de 2023, estas tasas han aumentado hasta un 300 por ciento, basados en los últimos datos registrados hasta julio de 2024.
Este aumento del 300 % en los abortos espontáneos y las complicaciones durante el parto, también ha sido reportado por Human Rights Watch (HRW) en su informe "Five Babies in One Incubator" y por la Relatora Especial de la ONU Reem Alsalem.
El informe cita declaraciones aberrantes de altos funcionarios israelíes, como el diputado Nissim Vaturi quien advirtió que, "cada niño que nace allí ya es un terrorista" y el ministro Itamar Ben-Gvir que dijo, "cualquiera que se acerque a la valla debe ser fusilado", declaraciones que han contribuido a crear una justificación de la impunidad.
Este informe sobre el ataque a niños palestinos es producido por la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel. Presentado en junio de 2026, concluye que se han cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad contra la infancia de Palestina.
Se afirma que los ataques contra los niños no son incidentales, sino parte de una estrategia deliberada para destruir la continuidad biológica y social del pueblo palestino, catalogado como “exterminio, asesinato, persecución, tortura y desaparición forzada”.
Fuente: Avispa Midia
Notas relacionadas:
ONU afirma que 30% de las muertes en Gaza son niños; se usan drones y francotiradores
La Unión Europea aprobó la creación de sus Guantánamo
Iglesia de los Pobres advierte sobre la crisis de paz en Colombia