Siguen muriendo en México activistas ambientales (peleando una lucha que es de todos)

Idioma Español
País México

Los recursos del medioambiente no son los únicos en riesgo. En lo que va del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, se han asesinado alrededor de 12 activistas, entre ellos ambientales, en estados como Michoacán, Puebla, Oaxaca, Chihuahua, Chiapas, Guanajuato, etcétera.

Diariamente estas personas se enfrentan a amenazas, ataques y agresiones por su labor ambiental. La ola de violencia está inclinada hacia las comunidades indígenas, ya que son estas las que habitan y protegen el 50% del territorio mexicano y sus recursos, de acuerdo con Global Witness.

Es esta conexión profunda y basada en el respeto y cooperación mutua, los indígenas defienden su conexión con la naturaleza. Vivir en constante relación con los recursos naturales otorga un sentido distinto sobre la forma en la que podemos actuar en beneficio de ambos. Para los indígenas, la naturaleza forma parte de su supervivencia y, en realidad, debemos darnos cuenta que es parte de la supervivencia de todos.

Activistas ambientales en defensa del medioambiente

La pérdida de los activistas ambientales revela el aumento en la explotación de las áreas verdesmás importantes del país y el gran vacío de seguridad que necesitan las comunidades indígenas de las montañas.

En consecuencia, la vida de muchos se ha perdido. Para todos los que reconocemos el irreemplazable valor de la naturaleza y los seres que en ella habitan, la muerte de sus defensores es un recuento triste que no deberíamos hacer. En el último año, México perdió a:

  • Samir Flores Soberantes:defensor del territorio ante la construcción de una termoeléctrica en Cuautla, Morelos
  • Isaías Cantú Carrasco: defensor del territorio ante la explotación minera e imposición de una reserva en Guerrero.
  • Julián Carrillo Martínez: defensor del bosque de Coloradas de la Virgen en Chihuahua.
  • Cruz Soto Caraveo: activista desplazado de sus tierras por grupos delictivos en Chihuahua.
  • Nora López: activista ambiental que trabajaba por el proyecto de conservación y reproducción de la guacamaya roja en Palenque, Chiapas.
  • José Luis Álvarez: ambientalista de la región de Tabasco y Chiapas que denunció la extracción ilegal de arena en el río Usumacinta.
  • Homero Gónzalez Gómez:activista defensor de la mariposa monarca en Michoacán que denunciaba la tala clandestina en el territorio.

Todos estos representantes del medioambiente comprendían la importancia de defender la tierra y sus recursos. El trabajo que realizaron dentro de sus comunidades no está perdido al 100%, pero debemos entender que proteger la tierra no es responsabilidad de unos cuantos.

Proteger la naturaleza es trabajo de todos 

Lo que pasa hoy en día en los bosques, ríos, selvas y otros lugares del país nos afectará tarde o temprano a todos. Las autoridades tienen un gran desafío por delante: salvaguardar la seguridad de los bosques, sus recursos y sus habitantes. El resto, está en nuestras manos. El colapso de nuestra especie por la falta de condiciones para sobrevivir, por el hecho de que hemos provocado una explotación insostenible de sus recursos, es nuestra completa responsabilidad.

Es momento de determinar lo que es importante para el futuro. Si la protección del territorio no ha sido suficiente, exijamos más. Garanticemos la regeneración de nuestros valores naturales y defendamos la vida de la madre tierra.

Fuente:  Conciencia Ambiental México 

Temas: Criminalización de la protesta social / Derechos humanos

Notas relacionadas:

Informe coloca a El Salvador en la categoría de “violaciones sistemáticas”

Informe coloca a El Salvador en la categoría de “violaciones sistemáticas”

© UNRWA Palestinos desplazados en Gaza.

ONU Derechos Humanos condena los repetidos ataques israelíes contra el personal policial en Gaza

Saad Hussein, herido en una distribución de alimentos de la GHF en 2025, es atendido en el centro de salud de Al Mawasi, Jan Yunis, en mayo de 2026. © Nour Alsaqqa/MSF

Gaza: la violencia y las muertes en los puntos de distribución de alimentos dejan consecuencias duraderas en los supervivientes, un año después

Comentarios