Chile: organización de consumidores renuncia a comité consultivo del reglamento sanitario de alimentos
Con esta medida ODECU manifestó su protesta al nuevo reglamento que liberó la utilización de alimentos transgénicos en la formulación de alimentos infantiles
La Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (ODECU) anunció hoy su renuncia al Comité de Revisión Permanente del Reglamento Sanitario de los Alimentos, del Departamento de Salud del Ambiente del Ministerio de Salud, como señal de protesta a la modificación del Reglamento Sanitario de Alimentos que liberó la utilización de alimentos transgénicos en la formulación de alimentos infantiles.
ODECU integraba dicha instancia consultiva hace dos años, cuando fue invitada por la repartición pública en representación de los consumidores
"Esta decisión se mantendrá mientras las condiciones de su funcionamiento sean de parcialidad, falta de transparencia y seriedad, pues no estamos dispuestos a avalar cambios en los cuales no hemos tenido participación real, y que además no reflejan el interés de los consumidores", argumentó Stefan Larenas presidente de ODECU.
Para la organización de consumidores resulta de extrema gravedad la modificación del al artículo 492 que eliminó del primer inciso la frase: "Estos productos y sus componentes no deberán haber sido tratados con radiaciones ionizantes, ni haber sido modificados por medio de la biotecnología".
"Nos resulta particularmente grave que la autoridad de salud actúe de manera tan negligente al abrir la puerta para que la industria de alimentos utilice transgénicos en la formulación de alimentos para menores de 2 años", declaró la Ingeniero en Alimentos Patricia Araos, encargada del Programa de Seguridad Alimentaria de ODECU.
Estas modificaciones representan un enorme retroceso para la salud pública del país; afectan gravemente los intereses de los consumidores y no representan cabalmente las discusiones efectuadas en la comisión, más bien son el resultado de las presiones y fuerte lobby realizado por otros sectores, argumentó ODECU para renunciar a la instancia consultiva
La parcialidad quedó en evidencia con la estrecha vinculación de los profesionales a cargo de conducir este proceso, con las empresas que impulsaron muchas de las modificaciones, en perjuicio de los intereses de todos los consumidores.
Prueba de ello es que en noviembre del 2002 una empresa de capacitación convocó a un curso de especialización en el Reglamento Sanitario de los Alimentos. Según participantes del curso consultados por Odecunoticias, la funcionaria pública y coordinadora del comité Luisa Kipreos expuso la Nueva Normativa de Alimentos Transgénicos, la que recién fue publicada el 25 de noviembre del año 2003.
"No es transparente que un funcionario de gobierno publicite normativas que aún no han sido publicadas en el Diario Oficial. Cabe señalar que la profesional también habló de la normativa para alimentos y bebidas para deportistas que fue publicada en el diario oficial con posterioridad al seminario" denunció la organización de consumidores.
Asimismo, ODECU denunció que el comité funcionó de manera irregular, e incluso jamás se les entregó copia de la normativa del ministerio de salud que dio lugar a la conformación de dicho comité, ni se les informó acerca de objetivos y metodologías de trabajo.
Existe seria evidencia científica a nivel internacional de que los transgénicos pueden generar impactos en la salud humana, como la resistencia a antibióticos, alergias, y generación y propagación de agentes patógenos. Preocupación que fue manifestada en todas las instancias posibles por las organizaciones ciudadanas chilenas, pero las autoridades de nuestro país hicieron oídos sordos a las demandas de importantes sectores de la comunidad científica internacional y de la sociedad civil chilena.
El reglamento atenta contra el derecho a la información
El nuevo artículo (107) del Reglamento Sanitario de Alimentos establece el etiquetado de alimentos transgénicos sólo en caso "que presenten características nutricionales distintas a las del alimento y/o materia prima convencional". Lo que constituye un fuerte golpe al derecho los consumidores a informarse antes de elegir, derechos consignados en las Directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor, de 1985.
"La mayor parte de los alimentos transgénicos no tienen modificación nutricional que los distinga de la materia prima convencional, por lo tanto la demanda de contar con información a través del etiquetado obligatorio de transgénicos ha sido desechada arbitrariamente a través de la modificación al reglamento sanitario", explicó Patricia Araos.
ODECU recordó que participó en la Sub-Comisión de Marco Regulatorio de la Comisión Presidencial de Biotecnología, dicha comisión sólo se reunió en dos oportunidades (octubre 2002 y enero de 2003) desconoció las apreciaciones manifestadas por la organización de consumidores en relación a la firme posición de los consumidores en favor del etiquetado obligatorio.
Asimismo, ODECU fue convocada a participar en la Sub-Comisión de Bioética, entidad dependiente de la misma comisión, la que jamás citó al representante de la organización.
Según estudios de la oficina regional de la FAO y la U. de Chile este es uno de los países de América Latina donde es mayor la percepción negativa de los consumidores con relación a los alimentos transgénicos.
Los alimentos son diferentes de cualquier otro producto de consumo. Son necesarios diariamente para el crecimiento y la vida, además de estar firmemente ligado a la cultura y las tradiciones de cada consumidor. Ante ello los consumidores, tienen derecho a saber que están comiendo productos seguros.
La mayoría de países han establecido marcos regulatorios de etiquetado obligatorio como los 15 integrantes de la Unión Europea, Japón, Australia, Nueva Zelandia, Corea, Tailandia, Brasil, China, Hong Kong, Indonesia, Noruega, Arabia Saudita, Suiza y Taiwan, entre otros.
Más información:
José Luis Hernández M.
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