El dilema del agua en la minería de tierras raras que busca instalarse en Penco
La disputa por el agua vuelve a tensar el avance de la minería de tierras raras en Penco. Mientras Aclara Resources impulsa su proyecto extractivo en los cerros de la comuna, crece la preocupación por el control de derechos de aprovechamiento y los posibles impactos hídricos de un cuestionado proyecto que dice no usar aguas naturales, pero que mantiene propiedades sobre esteros clave del Gran Concepción sobre los cuales, aseguran, oficializarían prontamente una renuncia sobre sus derechos.
La minería de tierras raras busca adentrarse en la Región del Biobío desde hace más de una década con un proyecto que ha pasado de capital en capital. Hoy, esta intención está reservada para la transnacional canadiense Aclara Resources, la cual, asociada con Grupo CAP -dueños de Huachipato-, impulsa un proyecto minero en los cerros de Penco.
La comuna costera ha sido objeto de interés minero por diversos actores privados como también estatales, en un contexto de intereses transnacionales y nacionales para promover la extracción de tierras raras. Sin embargo, hay un recurso natural que es transversal a la actividad minera, y que hoy está en dilema: el agua.
La relación agua/minería es complementaria y necesaria entre sí; sin embargo, esta actividad extractiva ha tenido profundos impactos en el vital bien natural. En este contexto, la empresa Aclara ha planteado que no utilizaría el recurso, pero la población se mantiene en alerta ante los derechos que siguen manteniendo no solo en Penco, sino que también en otras comunas del Gran Concepción.
Los derechos de aprovechamiento
Antes que nada, es importante tener en cuenta que, en Chile, el agua es un bien común natural privatizado y mercantilizado. Esta situación permite que se transe como un bien de mercado pudiendo adquirirse o negociarse entre privados.
Así lo ha tenido, bajo su propiedad, la empresa REE UNO SpA, la cual puede llamarse como la empresa originaria del mercado de tierras raras en el Biobío. Es esta empresa quien ha pasado por diversas manos y capitales, los cuales han buscado en al menos seis ocasiones instalar el proyecto minero en la comuna costera.
Así, hoy en manos canadienses mediante Aclara y en manos del Grupo CAP, REE UNO SpA también ha sido una fuente no solo de miles de concesiones mineras, sino que también de diversos derechos de aprovechamiento de aguas relacionados al mercado minero.
Son tres las comunas donde la minera posee estos derechos de aprovechamiento, todas parte de la provincia de Concepción: Florida, Penco y Tomé, derechos que pueden sistematizarse de la siguiente forma:
Derechos de aguas REE UNO SPA
En simple, los derechos de aprovechamiento de la empresa minera consideran las fuentes del estero Bellavista en Tomé, el estero Penco y estero El Cabrito en Penco y el estero Poñen en Florida. Estos derechos de aprovechamiento cuentan con fecha de resolución entre el año 2015 y 2018, constituyéndose el primero en noviembre 2015 sobre el estero Poñen de Florida y el último en diciembre de 2018 en el estero Bellavista de Tomé.
Acorde a la documentación de la Dirección General de Aguas ( tabulado acá), todos los usos de los derechos de aprovechamiento de aguas tienen como finalidad el riego, siendo derechos consuntivos.
Proceso minero y agua
De parte de la empresa minera han declarado que no utilizarían el agua de los esteros en el proceso minero ni en faenas relacionadas a la extracción de tierras raras. Sin embargo, a la fecha, siguen siendo propietarios de los derechos de aprovechamiento. En conversación con RESUMEN, Aclara señaló que estarían efectuando la progresiva renuncia a estos derechos de aguas.
Esta situación ha sido emplazada por la comunidad local y organizaciones sociales, exigiendo a Aclara Resources la devolución de los derechos de aguas como acto que acredite los dichos de la empresa, además de plantear que estos no debieran ser gestionados por entidades privadas y debiera priorizarse su protección.
Y es que efectivamente, en el segundo semestre de 2024 se realizó una breve campaña de difusión relacionada a que posiblemente la empresa cedería los derechos de aprovechamiento. Incluso, medios regionales y nacionales hicieron eco de esta campaña, titulando noticias como si la entrega de los derechos de agua hubiese sido un hecho. Sin embargo, a mediados de agosto, Aclara transparentó a RESUMEN que "este desistimiento está proyectado para la fase de construcción, antes del inicio de las obras", por lo que esto sería un hecho solo en caso de que el proyecto se materializara.
En relación con el proceso minero, Aclara ha señalado que si bien su proyecto no haría uso del agua proveniente de los esteros, sí lo haría de aguas residuales. En el resumen ejecutivo del proyecto, la empresa explica que "el agua industrial será proporcionada por medio de camiones aljibes; el agua potable se realizará a través de la habilitación 1 estanque de almacenamiento de agua potable de 50 m3 cuyo abastecimiento se realizará mediante camiones aljibes y contarán con un sistema simple de cloración de agua". En esta línea, el proyecto plantea que “las soluciones obtenidas del proceso serán tratadas en un sistema de recuperación de agua para su posterior recirculación, logrando así un circuito totalmente cerrado sin generación de Residuos Industriales Líquidos (RILES)”.
Esto es parte de lo que han denominado “cosecha circular de minerales”, luego que, tras un programa de pruebas entre 2021 y 2022, se validaron "los requisitos de tratamiento de agua para el diagrama de flujo de concentración, satisfaciendo así el objetivo de minimizar los requisitos de agua dulce de la planta de proceso mediante la maximización del reciclaje de los líquidos de proceso dentro de la planta", señalan en su sitio oficial.
En conversación con RESUMEN, Fernando Illanes, gerente de Asuntos Corporativos de Aclara, señaló que “acá no desalinizamos agua, sino que trabajamos netamente con agua reciclada. Eso ha sido fruto, obviamente, de haber escuchado a la gente y de tomar en cuenta esto, o sea, al final estamos en el territorio y queremos trabajar acá en el territorio con la gente de Penco”.
En esta línea, Illanes enfatizó en que “esta minería no extrae agua de fuentes naturales, ni tampoco vierte sobre fuentes naturales”. En relación a los derechos de aprovechamiento, explicó que “tenemos un compromiso en el estudio de impacto ambiental de renunciar a estos derechos de agua. Ya iniciamos el proceso de renuncia del estero Poñen y los otros esteros”.
Respecto a plazos sobre esta medida, el gerente de Asuntos Corporativos planteó que iniciaron gestiones sobre el estero de Tomé y de Florida. Así, explicó que "se hace un proceso interno, que se hace la carta de renuncia y el resto del agua y los esteros ya está comprometida en nuestro estudio de impacto ambiental. Ya al comprometerse en el estudio de impacto ambiental, a nosotros se nos hace obligación terminar renunciando. Entonces es un proceso que ya inició el proceso de renuncia".
La población en alerta
Pese a los dichos de la empresa, la población y organizaciones sociales se ha mantenido crítica al abordaje sobre la relación agua-minería. Más allá de la entrega de los derechos de aprovechamiento, se ha cuestionado los posibles impactos del proceso minero y cómo se transparentará el estado del procedimiento.
De igual forma, se desconoce la gestión y origen de las aguas residuales en términos concretos, por lo que se han planteado alertas en esa dirección, que entra en un punto de alianzas empresariales.
En un reciente documento del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales - OLCA, que sistematiza parte de las observaciones ciudadanas al proyecto minero, donde la preocupación por el tema agua cumple un rol fundamental.
Abordándola como categoría "Hidrológico", el documento explica que es mencionado en un 15% del total de observaciones. En su contenido, señala, "Diferentes remitentes advierten sobre los diversos riesgos de la actividad minera sobre la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, tanto para consumo como para la producción agrícola, también sobre el aumento del riesgo de deslizamientos de material debido las lluvias, intervenciones en los cauces de agua e interferencia con proyectos en desarrollo como, los de relleno sanitario realizados por CEMARC".
Respecto a la utilización de agua en el proceso minero, las observaciones plantean una gran desconfianza en el modelo circular propuesto por la empresa, vinculada a la propuesta en sí misma -relacionada también con posibles filtraciones en el sistema de “disposición”-, el historial de manejo de aguas por el sector minero en Chile y también la crítica situación hídrica del país.
Así, el texto sintetiza que “el agua en Penco se defiende no únicamente bajo lógicas de protección ambiental, sino que también como símbolo de la justicia ambiental y climática, de las prácticas locales y las formas de vida que se han desarrollado históricamente en la región, las cuales hoy, con la implementación de este proyecto, se ven gravemente amenazadas. Desde la ciudadanía se busca repensar las lógicas del cuidado hídrico, alejarlas de las lógicas de mercado y acumulación”.
Este reportaje es parte del proyecto financiado con fondo FFMCS 2025
Fuente: Resumen Latinoamericano

