Agua en riesgo: nitratos por encima del límite en media España
Greenpeace elaboró un mapa interactivo en el que muestra que en total el 51,17 % de los municipios analizados presenta una concentración de nitratos en el agua superior al límite recomendado para proteger eficazmente a las personas
Más de 300 municipios en España reportan altos niveles de contaminación por nitratos en las aguas de consumo humano. Un desafío ambiental y sanitario que se viene arrastrando en los últimos años y ha cobrado una relevancia crítica tras las denuncias de organizaciones ambientales e incluso, el seguimiento pormenorizado de las autoridades nacionales y de la Unión Europea.
A pesar de que existen más leyes y una mayor conciencia ambiental, la realidad técnica advierte que la situación es peor. Según informes de Greenpeace y el Ministerio para la Transición Ecológica, la contaminación media por nitratos en España aumentó un 51,5% entre 2016 y 2019. Los datos de 2024 y 2026 confirman que esta tendencia no se ha revertido en localidades y regiones críticas.
El gobierno ha tenido que declarar como ‘Zonas Vulnerables a Nitratos’ a casi el 25% del territorio nacional. Esto significa que uno de cada cuatro kilómetros cuadrados en España está en riesgo oficial de tener sus aguas contaminadas. Estudios recientes, como los del Instituto de Salud Global (ISGlobal), están vinculando el consumo continuo de agua con nitratos con enfermedades que antes no se sospechaban. Entre ellos, el cáncer colorrectal, el cáncer de próstata y disfunciones de la tiroides. Los nitratos pueden interferir en la absorción de yodo por parte de la glándula tiroides, provocando desequilibrios hormonales.
La normativa de la UE y la legislación española establecen un límite máximo de 50 miligramos de nitratos por litro para que el agua sea considerada apta para el consumo humano. Sin embargo, los datos recopilados por la Red Ciudadana de Vigilancia de la Calidad del Agua muestran que muchas localidades duplican o triplican esta cifra.
Altos índices de nitratos en las aguas de España
La contaminación del agua por nitratos está provocada esencialmente por el uso masivo de fertilizantes sintéticos utilizados en la agricultura intensiva y las ingentes deyecciones de los animales explotados por la ganadería intensiva y sus macrogranjas. A nivel europeo se considera que el 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene directa e indirectamente de la ganadería.
El consumo prolongado de agua con altos niveles de nitratos conlleva riesgos sanitarios severos. El más conocido es la metahemoglobinemia o ‘síndrome del bebé azul’, una afección que impide el transporte adecuado de oxígeno en la sangre y que es especialmente peligrosa para lactantes y mujeres embarazadas. Asimismo, estudios científicos recientes vinculan la ingesta crónica de nitratos con un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el colorrectal, debido a la formación de compuestos nitrosos en el aparato digestivo.
La corrupción por nitratos de las aguas subterráneas degrada los humedales mediante un proceso de eutrofización que consume el oxígeno y puede llegar a provocar la muerte masiva de peces, como ha sucedido en el Mar Menor y, en menor medida en el Parque Nacional Doñana. Los nitratos están afectando humedales protegidos de alto valor ambiental, como Las Tablas de Daimiel. Y, además, los ríos que se alimentan del acuífero de los Arenales en la cuenca media del Duero.
Todos estos sistemas se nutren de acuíferos sobreexigidos y contaminados, y cada día aumenta la presión por parte de la expansión de la agricultura y ganadería intensivas. A diferencia de un río, donde el agua fluye rápido, los acuíferos funcionan como una esponja. Una vez que el nitrato se filtra, puede tardar décadas o incluso siglos en limpiarse de forma natural.
¿Cómo está la calidad del agua en tu localidad?
Greenpeace publica un mapa interactivo que identificaa 332 municipios de España afectados por la contaminación de nitratos ha puesto sobre la mesa una realidad que, durante décadas, ha fluido de manera silenciosa bajo el suelo peninsular. Este informe es un ejercicio de transparencia cartográfica. También una radiografía de un modelo productivo que está colisionando frontalmente con el derecho humano al agua potable y la preservación de los ecosistemas.
En el Día Mundial de la Salud, la ONG difundió un informe en el que advierte que en total el 51,17 % de los municipios analizados presenta una concentración de nitratos en el agua superior al límite recomendado por la ciencia, que ya no es de 50 sino de 6 mg/l. Índice para proteger eficazmente a las personas ante las enfermedades que pueden ser generadas debido a la exposición a los nitratos. En particular el cáncer colorrectal, el de mayor incidencia en España.
Luís Ferreirim, responsable de ganadería en Greenpeace, asegura que “la contaminación del agua por nitratos es invisible. No se ve ni se huele. Acceder a los datos oficiales es realmente complicado y con el mapa que Greenpeace ha lanzado cualquier persona va a poder saber cómo está el agua que sale de su grifo y actuar frente al problema”.
Esta herramienta recoge “la última información consolidada (referente a 2024)” y publicada por el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad. Puede consultarse para conocer la calidad del agua relacionada con la concentración de nitratos de los municipios. Dice Greenpeace que el mapa interactivo permite indagar en la preocupante situación que se vive en España.
La España Vaciada, la más afectada
Ferreirim subraya que “no podemos seguir permitiendo que las macrogranjas envenenen el agua de todos para que los reyes de la carne se estén forrando”. Asegura que la inmensa mayoría de la carne de cerdo se exporta, mientras el agua queda contaminada.
A través de una escala de colores, el mapa muestra los municipios con menos de 6 mg/l de nitratos en el agua de consumo (en verde). Aquellos entre 6 y 30 mg/l (en naranja), los situados entre 30 y 50 mg/l (en rojo) -30 mg/l se considera en la legislación actual como un punto crítico. Así como los que superan los 50 mg/l (en negro), límite legal actual. También se pueden identificar (en azul claro) los 1.893 municipios -el 23% del total de municipios- donde no se miden los nitratos o no se han reportado los resultados al SINAC.
Paradójicamente, la contaminación afecta con mayor dureza a la llamada «España Vaciada». Pequeños municipios, con presupuestos limitados, se ven incapaces de costear infraestructuras de potabilización avanzadas, como plantas de ósmosis inversa, para limpiar el agua que sus vecinos han bebido siempre. Esto genera una brecha de desigualdad. Mientras las grandes urbes cuentan con sistemas de tratamiento robustos, los habitantes de las zonas rurales se ven obligados, en los casos más extremos, a depender de camiones cisterna o de la compra de agua embotellada. Lo que supone un ‘impuesto’ indirecto por vivir en el entorno rural.
Grandes y sostenibles cambios
La herramienta presentada por Greenpeace actúa como un catalizador para el debate público. Evidencia que las multas de la Unión Europea a España por el incumplimiento de la Directiva de Nitratos no son solo una cuestión administrativa, sino una emergencia ambiental. La solución no pasa únicamente por filtrar el agua al final del ciclo, sino para evitar la contaminación en origen.
Esto requiere una transformación profunda:
Transición hacia la agroecología. Reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos.
Moratoria a las macrogranja. Frenar la expansión de la ganadería industrial en zonas vulnerables.
Control estricto de los acuíferos. Aumentar la frecuencia de las mediciones y la transparencia de los datos públicos.
Fuente: www.cambio16.com