Centrales sindicales fortalecen una agenda de justicia de género para transformar y ampliar el poder sindical
Fortalecer el poder sindical, ampliar la democracia y construir organizaciones capaces de enfrentar las desigualdades estructurales que atraviesan el mundo del trabajo son algunos de los principales objetivos del Taller Nacional sobre Justicia de Género en la Agenda Sindical, que se desarrolla del 19 al 21 de agosto en Quito, Ecuador.
La actividad reúne a las centrales sindicales ecuatorianas afiliadas a la Confederación Sindical de trabajadores y trabajadoras de las Américas (CSA), CEDOCUT y CEOSL, en un proceso de formación sociopolítica, intercambio de experiencias y construcción colectiva de prioridades para la acción sindical nacional, en diálogo con las estrategias regionales de la CSA.
El taller se realiza en el marco del proyecto “Derechos Laborales e Integración Regional”, con el apoyo de DTDA de Dinamarca, y busca fortalecer las capacidades de las organizaciones sindicales para incorporar la perspectiva de género e interseccional como un eje transversal de la organización, la negociación colectiva, la defensa de los derechos laborales y la acción sociopolítica.
Justicia de género, democracia y poder sindical
Durante la apertura, Edwin Bedoya, presidente de CEDOCUT, destacó que no es posible hablar de justicia de género sin abordar también la libertad sindical, la democracia y la defensa de los derechos fundamentales de los sectores más discriminados.
“Si no existe libertad sindical, no podemos hablar de justicia social”, planteó, señalando los desafíos que enfrentan mujeres, juventudes, pueblos indígenas y trabajadores y trabajadoras de la economía informal y de cuidados.
Bedoya también llamó a fortalecer la solidaridad internacional frente a los procesos de persecución, judicialización y debilitamiento de las organizaciones sindicales en distintos países de la región. En ese sentido, sostuvo que las acciones de solidaridad deben avanzar hacia mecanismos más efectivos de incidencia internacional y anunció que estas propuestas serán llevadas al debate de la CSA y la Confederación Sindical Internacional (CSI).
Entre las iniciativas planteadas, destacó la posibilidad de activar mecanismos vinculados a los acuerdos comerciales con la Unión Europea para exigir el respeto de los derechos laborales, así como fortalecer los protocolos internacionales de solidaridad.
Por su parte, Marcela Arellano, presidenta de CEOSL, subrayó que el objetivo del encuentro debe ir más allá de la reflexión y contribuir a la reconstrucción del poder sindical.
“Estamos viviendo una guerra en contra del trabajo digno”, afirmó, señalando que los ataques a los derechos laborales y a las conquistas del movimiento de mujeres forman parte de dinámicas que trascienden las fronteras nacionales.
Arellano destacó asimismo que el movimiento sindical debe actuar en los ámbitos local, nacional y global, y valoró el trabajo desarrollado por el Comité de Mujeres Trabajadoras de la CSA (CMTA) en la formación y en la construcción de estrategias para fortalecer el poder de las organizaciones sindicales. En representación del CMTA, participó del taller su vicepresidenta, Dory C. Capera, de la CUT Colombia.
Una agenda feminista sindical y de clas
En un mensaje proyectado durante la apertura, Kaira Reece, secretaria de Desarrollo Sustentable de la CSA, reafirmó el compromiso de la Confederación con la transversalización de la perspectiva de género.
“¿Qué sindicalismo necesitamos construir para enfrentar las desigualdades de nuestro tiempo?”, planteó Reece, destacando que la CSA reafirmó en su 5.º Congreso la necesidad de avanzar hacia un sindicalismo que incorpore la perspectiva de género desde una mirada feminista sindical y de clase.
La secretaria de Desarrollo Sustentable recordó que la división sexual y racial del trabajo, la sobrecarga de los cuidados, la precarización laboral, las brechas salariales y las situaciones de violencia y acoso no son problemáticas secundarias, sino expresiones de estructuras que reproducen desigualdades.
En línea con las definiciones adoptadas en la 3.ª Conferencia de Mujeres de la CSA, Reece destacó la necesidad de construir un sindicalismo político feminista de clase que contribuya a defender el trabajo decente, disputar la organización social de los cuidados, erradicar todas las formas de violencia y ampliar la participación efectiva de mujeres, diversidades y juventudes en los espacios de decisión.
“La justicia de género no es una agenda exclusiva de las mujeres: es una estrategia para fortalecer a todo el movimiento sindical”, señaló.
Cooperación y articulación regional
La apertura también contó con la participación de Diana Botero Morales, Oficial de Programa de DTDA, quien destacó la relación estratégica de más de 15 años entre la organización sindical danesa y la CSA.
Botero resaltó la importancia de acompañar procesos regionales que permitan fortalecer el movimiento sindical en países como Ecuador y promover espacios de discusión, intercambio de experiencias y construcción de herramientas para avanzar en justicia de género.
En este sentido, valoró el taller como una oportunidad para fortalecer un trabajo cohesionado entre las organizaciones sindicales ecuatorianas y aumentar su capacidad de incidencia, en articulación con las prioridades regionales del movimiento sindical.
Formación, organización y construcción de propuestas
A lo largo de tres jornadas, el taller aborda dimensiones centrales de la agenda sindical desde una perspectiva de género e interseccional.
Entre los temas de trabajo se encuentran la división sexual y racial del trabajo, las desigualdades y discriminaciones en el mundo laboral y sindical, la prevención y erradicación de la violencia y el acoso, el Convenio 190 de la OIT, el trabajo decente, la economía de los cuidados, la participación de las mujeres en los espacios de decisión y la construcción de un sujeto político feminista de clase.
El programa también incorpora el análisis de las políticas de DTDA, la transversalidad de género en los ciclos de memorias de la OIT y el debate sobre las prioridades para la acción sindical nacional durante 2026-2027 y los años siguientes.
Las jornadas incluyen además dinámicas grupales destinadas a identificar desafíos comunes, fortalecer alianzas internacionalistas y construir una agenda sindical nacional desde una perspectiva de género e interseccional.
El viernes 21 de agosto, los trabajos colectivos de CEDOCUT y CEOSL estarán orientados a definir acciones locales, nacionales, regionales e internacionales conjuntas, así como prioridades comunes para futuras acciones y campañas.
El cierre del taller estará a cargo de Edwin Bedoya, presidente de CEDOCUT; Marcela Arellano Villa, presidenta de CEOSL; Diana Botero Morales, Oficial de Programa de DTDA; y Dory C. Capera, vicepresidenta de la CMTA-CSA.
Una agenda común para fortalecer al sindicalismo ecuatoriano
El proceso busca que la formación se traduzca en organización y acción, fortaleciendo la articulación entre las centrales sindicales ecuatorianas y las prioridades regionales de la CSA.
La apuesta parte de una premisa política: no es posible construir mayor poder para la clase trabajadora sin transformar las relaciones de desigualdad que atraviesan el mundo del trabajo y las propias organizaciones sindicales.
Incorporar la justicia de género de manera transversal implica, por tanto, fortalecer sindicatos más democráticos, representativos, inclusivos y capaces de organizar y movilizar a toda la clase trabajadora.
Desde Ecuador, CEDOCUT y CEOSL avanzan así en la construcción de una agenda común que vincula justicia de género, trabajo decente, cuidados, democracia sindical, participación y solidaridad internacional, como parte de una estrategia más amplia de transformación sindical en las Américas.
Fuente: Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA)
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