Hantavirus: la salud humana depende de la salud del planeta…y de políticas públicas

" Si bien este virus y los males que provoca son conocidos desde hace mucho tiempo, también es cierto que factores ambientales como el cambio climático, están exacerbando los contagios".

Acción Ecologica Opina

Una nueva enfermedad, producida por un virus transmitido por roedores, ha vuelto a captar la atención internacional luego de varios casos confirmados en el lujoso buque de expedición MV Hondius, que viajaba de Ushuaia en Argentina al Atlántico Sur y África occidental. Este tipo de noticias nos recuerda de inmediato la pandemia de COVID-19 que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) habría causado mas de 22 millones de muertos [1] . 

Estudios de la OMS corroboran que roedores de regiones templadas, en este caso el ratón de cola larga del sur de Argentina y Chile, actúan como reservorios para diversas enfermedades. Si bien este virus y los males que provoca son conocidos desde hace mucho tiempo, también es cierto que factores ambientales como el cambio climático, están exacerbando los contagios

La OMS señala que enfermedades transmitidas por ratas y ratones “están asociadas con inundaciones, incluyendo leptospirosis, tularemia y enfermedades hemorrágicas virales”. Otras enfermedades asociadas con roedores y garrapatas, muestran asociaciones con los cambios en el clima e incluyen la enfermedad de Lyme, un tipo de encefalitis, y el síndrome pulmonar del hantavirus”.

Se han identificado muchas especies de hantavirus pero solo algunas de ellas enferman al ser humano con el Síndrome Cardio Pulmonar por Hantavirus (SCPH) cuya letalidad puede ser entre el 40% y 50%. Por lo general, el contagio es por contacto con saliva, heces y orina de estos roedores. Sin embargo, la variedad de Hantavirus de los Andes (ANDV) es la única que puede transmitirse de persona a persona. Los hantavirus son virus zoonóticos, es decir que pasan de animales vertebrados a seres humanos. 

En la actualidad, alrededor del 75% de las principales enfermedades víricas que están en aumento provienen de virus que saltan de animales a humanos. Entre estos está el coronavirus, que tendría como transmisor a una especie de murciélago o al pangolín. Por su parte, el ébola usa a otra especie de murciélago y la gripe aviar o porcina a aves y cerdos, respectivamente. Las aves y cerdos hacinados en las plantas industriales de cría provocan que los virus que poseen estos animales salten a los humanos. Hay muchas otras enfermedades zoonóticas, que incluyen a la peste bubónica. 

Precisamente en Chile y Argentina, según la OPS, desde hace algunos años se registra un aumento acelerado de hantavirus, especialmente en este segundo país. Expertos lo atribuyen al calentamiento global [2] que está alterando los ecosistemas donde vive el ratón colilargo. Cambios en el patrón de lluvias y las altas temperaturas favorecen la proliferación de ratones portadores del virus. Al haber mayor población hay más excretas que pueden entrar en contacto con los humanos en las zonas rurales. La destrucción de su hábitat, y el avance de la urbanización, la agricultura y el turismo, también hacen que los ratones se acerquen más a las poblaciones humanas. Se cree que lo mismo ocurrió en China con el COVID-19.

El hantavirus también está presente en Brasil con focos en los estados de São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso. Bolivia, Paraguay y Uruguay también registran casos.

El hacinamiento por razones de pobreza, condiciones de transporte marítimo de pasajeros y mercancías o de campamentos mineros o agrícolas, exacerba esta situación de riesgo y vulnerabilidad ante el hantavirus y otros. 

En Ecuador otra cepa de hantavirus sí está presente. Ha sido reportado en zonas que coinciden con actividades agrícolas y minería informal y la presencia de ratones silvestres que son reservorios o portadores de este virus. Aunque, según el MSP, no hay indicios de que la variante de los Andes (ANDV) que se trasnmite entre personas haya ingresado al país. [3]   Es muy importante que haya una vigilancia epidemiológica del hantavirus en Ecuador, porque los síntomas iniciales se pueden confundir con dengue, influenza o leptospirosis,  pero también porque hay un creciente empobrecimiento y deterioro de las condiciones de vida, una destrucción del sistema público de salud y presión sobre los ecosistemas naturales. Se deben fortalecer los sistemas de alerta temprana, mejorar la capacidad de diagnóstico para enfermedades zoonóticas, capacitar al personal médico en zonas de riesgo sobre el hantavirus, y aplicar programas sistemáticos de control de roedores.

Como medidas estructurales, nuestro país requiere políticas serias para enfrentar el cambio climático ya que, además de las catástrofes climáticas, sequías, inundaciones, pérdida de cultivos, escasez de agua, migración forzada, también la salud está siendo afectada. 

Según la OPS, el cambio climático puede afectar a la salud humana de forma directa (por los efectos del estrés térmico o las muertes y lesiones provocadas por inundaciones) e indirecta (por cambios en la disponibilidad y calidad del agua y del aire, la falta alimentos, el aumento de enfermedades como malaria, cólera, fiebre amarilla o dengue, o por enfermedades infecciosas como E.coli, giardia, shigella, fiebre tifoidea y virus como la hepatitis A -que con el aumento de la desnutrición en el país pueden convertirse en una bomba de tiempo-). 

Porque los efectos reales del cambio climático sobre la salud están directamente relacionados con la situación socioeconómica, las políticas públicas en salud, o las medidas de instituciones estatales para enfrentar las crisis. Se necesitan recursos económicos para la adaptación y la prevención, el desarrollo de tecnologías soberanas o basadas en intercambios Sur-Sur, programas de educación y de comunicación e información, inversión en investigación científica en las universidades sobre cambio climático, salud pública y epidemiología, fortalecimiento de las instituciones encargadas de medio ambiente -no desaparecerlas o debilitarlas, como ha hecho este gobierno-, mejorar la gestión de riesgos, poner en el centro de las políticas el cuidado de la salud. Todas las decisiones deben ser participativas en el marco de un Estado plurinacional, porque los pueblos desde los territorios urbanos y rurales, tenemos mucho que aportar.

REFERENCIAS:

OMS: 
https://www.who.int/es/
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hantavirus
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/climate-change-and-health

OPS: 
https://www.paho.org/en/climate-change-and-human-health-questions-and-answers

https://www.primicias.ec/revistagestion/analisis/hantavirus-cambio-climatico-alerta-global-viajes-crucero-122564/

[1] OMS. https://data.who.int/dashboards/covid19/summary

[2] IPCC. Informe de síntesis, tercer informe de evaluación. Prensa de la Universidad de Cambridge, 2001.

[3] https://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador/hantavirus-ecuador-casos-alerta-epidemiologica-activa/

Fuente: Acción Ecológica 

Temas: Crisis climática, Salud

Notas relacionadas:

El clima extremo concentra las lluvias y agota los suelos

El clima extremo concentra las lluvias y agota los suelos

Brasil: área desmatada da Floresta Amazônica - Foto: REUTERS/Ueslei Marcelino

O Brasil partido em sete milhões de pedaços

Respirar en Vaca Muerta: la contaminación del aire en el corazón del petróleo y el gas

Respirar en Vaca Muerta: la contaminación del aire en el corazón del petróleo y el gas

Comentarios