Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina 2025

Idioma Español
País Argentina

La Red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria de universidades públicas de Argentina y colectivos afines (Red CALISAS) viene realizando un esfuerzo sostenido, coordinado y solidario para evaluar los avances y retrocesos en términos de Soberanía Alimentaria en Argentina. La Red presentó y publicó informes anuales de la situación de la Soberanía Alimentaria en 2022, 2023 y 2024 que han abordado aspectos teóricos-metodológicos en torno al origen, diferenciación, ámbitos de aplicación y actores vinculados con los conceptos de seguridad alimentaria, el Derecho Humano a la alimentación y la Soberanía Alimentaria.

También se ha ocupado de dar cuenta de los retrocesos en materia de Soberanía en términos generales -pérdida de Derechos Humanos, de derecho al acceso a los recursos y bienes naturales, embates hacia el modelo productivo de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI), consecuencias ambientales, concentración económica de las circuitos productivos, etc.-, como han sabido reflejar la diversidad y heterogeneidad de respuestas, resistencias y propuestas alternativas que emergen desde los territorios y sus comunidades organizadas (a través del relevamiento y análisis de experiencias regionales, provinciales y locales que se orientaron al desarrollo de la agroecología, la economía social, popular y solidaria, y la agricultura familiar campesina e indígena), destacando ese ejercicio de la soberanía popular.

Ya en esos primeros informes, existía la inquietud de generar indicadores sintéticos de dimensiones y variables que permitieran reflejar rápida, eficaz y sucinta “la situación de la Soberanía Alimentaria”.

En estos años, desde el colectivo se advierte cada vez con mayor énfasis la necesidad de amplificar el mensaje hacia sectores más amplios de la sociedad a través de una estrategia de comunicación de mayor impacto (con mensajes cortos y claros, con información precisa y elocuente, apelando a distintos medios y redes de comunicación, etc.). En 2024 se toma la decisión de enfocarse en Indicadores, ya que su utilización se legitima como una herramienta adecuada y a la vez complementaria de otros análisis de mayor profundidad.

Existen Indicadores Internacionales de Seguridad Alimentaria, como los realizados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) desde 1999, o informes mundiales orientados a aspectos nutricionales realizados por distintos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), entre otros; en aquellos la cuestión alimentaria aparece ceñida a la perspectiva de la Seguridad Alimentaria o Nutricional.

Del mismo modo, a nivel nacional, la medición de la seguridad alimentaria frecuentemente está directamente relacionada con los niveles de pobreza e indigencia, medidos tradicionalmente desde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), como una problemática de acceso mercantil a alimentos de una canasta básica. En esa línea, también desde otros ámbitos públicos y privados se vienen realizando relevamientos e indicadores propios, como los realizados desde el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) en sus informes de inseguridad alimentaria basados en la Escala Latinoamericana y Caribeña de Seguridad Alimentaria (ELCSA-FAO). No obstante, el enfoque tradicional de Seguridad Alimentaria en que se basan estos indicadores no contempla cuestiones cruciales de autonomía alimentaria como un derecho complejo, colectivo y fundamental de los pueblos.

Frente a ello, los informes y particularmente los Indicadores de Soberanía Alimentaria tienen como finalidad aportar herramientas diagnósticas y posibilitar la toma de decisiones sobre la problemática alimentaria contemplando el derecho de los pueblos a decidir sobre la organización de su sistema alimentario. Es decir, Indicadores que pueden contribuir a definir y analizar escenarios diagnósticos y su evolución en el tiempo, tanto para la recomendación de Políticas Públicas como para la detección de oportunidades estratégicas y condiciones de vulnerabilidad crítica para la toma de decisiones de organizaciones y movimientos sociales vinculados a la agricultura familiar, campesina e indígena, a la agroecología, a la economía social y al cuidado de los bienes comunes.

En esa clave, el objetivo general del Informe de Indicadores es evaluar avances y retrocesos de la Soberanía Alimentaria en Argentina entre 2024 y 2025. El objetivo específico es construir un sistema de Indicadores cuali-cuantitativos de escala nacional para analizar integralmente las diferentes dimensiones de la Soberanía Alimentaria, que nos permitan comparar el estado de situación en nuestro país a lo largo del tiempo.

Creación colaborativa de la Red de Cátedras de Soberanía Alimentaria de universidades públicas de Argentina y colectivos afines (Red CALISAS)

- Para descargar el informe completo (PDF), haga clic en el siguiente enlace:

Fuente: Red CALISAs

Temas: Soberanía alimentaria

Notas relacionadas:

Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina 2025

Informe Anual de la Situación de la Soberanía Alimentaria en Argentina 2025

Mujeres campesinas de Caaguazú en proceso de construir Soberanía Alimentaria

Mujeres campesinas de Caaguazú en proceso de construir Soberanía Alimentaria

Ciudad de Quezón, Filipinas. 28 de julio de 2018. Niños y niñas haciendo cola durante un acto de servicio comunitario del programa de alimentación. Alamy

La compra pública de alimentos puede ser una herramienta poderosa para la soberanía alimentaria

De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), en 1993 –año previo a la entrada en vigor del tratado– México compró a estadunidenses 286 mil 874 toneladas de maíz, mientras en 2025 se ubicaron en 26 millones 112 mil 845 toneladas. Foto Roberto García López / Archivo

El T-MEC provoca declive del campo mexicano

Comentarios