“Menos acceso a la propiedad de la tierra y crédito es una cruda realidad” señala ANAMURI
"Más que nunca, en esta nueva conmemoración debemos fortalecer nuestra conciencia, nuestras instancias de formación, debate y reflexión, nuestra organización para impedir cualquier retroceso en derechos que tantas luchas, y vidas ha costado conquistar".
8 de marzo de 2026 conmemoramos un nuevo aniversario del Día Internacional de la Mujer que simboliza las luchas que desde siglos han dado las mujeres para lograr una inserción justa, equitativa, sin violencia, sin exclusiones, y digna en la sociedad.
Esta fecha nos recuerda que cada uno de los derechos que las mujeres han ido logrando, a lo largo de la historia de la humanidad, ha sido posible gracias a un gran nivel de conciencia, organización, movilización, luchas y costos muy altos en vidas producto de la feroz represión de los poderosos que desean mantener esos niveles de explotación y exclusión.
Esta fecha es un recordatorio que cada uno de los derechos que las mujeres han conquistado, a lo largo de la historia, como el derecho a voto, se han alcanzado a través de las luchas de las mujeres organizadas.
Sin embargo, a pesar de más de un siglo de lucha, aún debemos continuar luchando por lograr: condiciones laborales y salarios equitativos, por terminar con la discriminación y la violencia física y psicológica contra la mujer, por acceso igualitario a la educación, por tener derecho igualitario sobre los bienes inmuebles y la propiedad en general, porque los quehaceres domésticos sean asumidos como deberes que involucran a hombres y mujeres.
Actualmente, en Chile aproximadamente entre el 47% y 48% de los hogares de Chile está liderado por una mujer, es decir, casi la mitad de los hogares chilenos es sostenido por una mujer. Y de este porcentaje de hogares casi el 74% es monoparental (madre sin pareja y con hijos) A pesar de ello, la brecha salarias entre hombres continúa existiendo. Las mujeres ganan, en promedio, entre un 11% y 27% menos que los hombres, y la brecha llega a un 33% en empleos de alta calificación. Es decir, a medida, que la mujer tiene mayor calificación, mayores niveles de estudios el sistema laboral más la castiga, es decir, ganan mucho menos que los hombres, en mismos cargos y funciones.
El sistema cultural y de dominación patriarcal continúa sometiendo a la mujer a una doble y, en ocasiones, a una triple jornada por la existencia de salarios miserables que la obliga a trabajar en más de un trabajo para enfrentar el alto índice de precios de insumos como la alimentación y movilización entre otros. Pero lo más grave, es que, a pesar de trabajar fuera del hogar, continúa asumiendo la mayoría de las tareas domésticas, aseo, cuidado de lxs hijxs, alimentación, sin que los hombres asuman en igualdad de condiciones. Esto significa un desgaste físico y mental grave.
La gran mayoría de las mujeres viven estos desafíos cotidianos, sin embargo, esto resulta mucho más duro en el mundo rural y del mar, en donde el acceso limitado a servicios básicos, salud y educación, una mayor carga de trabajo doméstico y de cuidados, con mayor informalidad laboral, menos acceso a la propiedad de la tierra y crédito es una cruda realidad.
Hoy enfrentamos una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer, en un contexto mundial y nacional muy oscuro, de guerras, violencia y de mucha incertidumbre. Los representantes de extrema derecha, lamentablemente, han sido electos en muchos países en el mundo incluido el nuestro. Producto de muchos factores, que debemos descifrar, los pueblos se han despolitizado, han perdido su identidad y su conciencia de clase y han terminado eligiendo a aquellos que los oprimen y explotan.
La ideología de la extrema derecha es tremendamente peligrosa para la sobrevivencia de la humanidad y de la biodiversidad. El crecimiento económico y el individualismo son valores fundamentales en esta ideología, por lo que rechazan el Estado protector y defensor de los derechos sociales, económicos, de género y civiles y solo privilegian la creación de ganancias para las grandes transnacionales.
Por ello, más que nunca, en esta nueva conmemoración debemos fortalecer nuestra conciencia, nuestras instancias de formación, debate y reflexión, nuestra organización para impedir cualquier retroceso en derechos que tantas luchas, y vidas ha costado conquistar.
Un gran saludo fraterno para todas nuestras compañeras de ANAMURI de todas las regiones de nuestro país y de nuestras redes amigas. Y a continuar movilizándonos, aprendiendo y fortaleciendo nuestra organización para alcanzar un mundo más justo, equitativo y con dignidad para todxs.
¡Sin miedo, con convicción y esperanza convertimos nuestros sueños en acción y lucha!
Fuente: La Vía Campesina
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