Portal de agronegocio revela cómo el capital agroindustrial brasileño opera y prevé ampliarse en suelo boliviano
El Foro Empresarial Brasil-Bolivia —celebrado esta semana en la sede de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (Fiesp) y que reunió a grandes productores y autoridades de Brasil y Bolivia— reveló una nueva oleada de capital agroindustrial brasileño que ya opera en suelo boliviano y tiene sus ojos puestos en Santa Cruz y Beni para su ampliación.
La información fue detallada por el portal especializado AgFeed, una plataforma de noticias centrada en el sector agroindustrial brasileño, que siguió de cerca el evento que contó con la participación de autoridades bolivianas como el gobernador Luis Fernando Camacho, el canciller Fernando Aramayo, los ministros de economía, Gabriel Espinoza, y de Desarrollo Productivo Rural y Agua, Oscar Justiniano, junto a más de 100 empresarios.
El evento tuvo su corolario con la reunión del presidente Rodrigo Paz con su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, donde la autoridad boliviana invitó a los empresarios brasileños invertir con la promesa de una "apertura absoluta".
El caso más revelador de inversión en Bolivia es el de Eraí Maggi Scheffer, propietario del Grupo Bom Futuro y uno de los mayores productores agrícolas del mundo. En el panel de agronegorios, Maggi habló durante unos 15 minutos y su discurso se concentró en una especie de “llamamiento” para que los empresarios y los gobiernos de Brasil y de Bolivia, se unieran para permitir el desarrollo de la región.
AgFeed determinó que Maggi intensificó la compra de tierras en Bolivia el año pasado y ya contaría con entre 30.000 y 40.000 hectáreas en la Chiquitanía, departamento de Santa Cruz, cerca de la frontera con Mato Grosso. En el foro, Maggi no dio detalles de su proyecto, pero sí confirmó su presencia. El Grupo Bom Futuro aclaró que las inversiones son de carácter personal de su accionista y no responden a estrategias de la empresa.
Por otro lado, está el caso de la familia Marchett, una de las primeras en llegar al agro boliviano hace 35 años, que ya opera 100.000 hectáreas en el país. Y el siguiente objetivo de la familia ya está definido: el departamento del Beni, en zonas próximas a la frontera con Rondonia, donde Marchett confirmó a AgFeed que tiene en marcha un proyecto de 60.000 hectáreas con campos experimentales de soya y caña de azúcar.
Marcelo Duarte, director de relaciones internacionales de la Asociación Brasileña de Productores de Algodón (Abrapa), presente en el foro, planteó ante AgFeed una estrategia de integración regional que fija a Bolivia como centro manufacturero textil de una cadena que va de la fibra al tejido, similar al modelo consolidado en Asia.
Duarte estima que Bolivia tiene el potencial de producir algodón en más de 200.000 hectáreas, frente a las escasas plantaciones actuales. Bolivia, recordó, tiene una larga tradición textil que ha sido "prácticamente desmantelada en los últimos años". Las primeras siembras de esta nueva oleada, sin embargo, se centrarán en la soya. El empresario Eraí Maggi, por su parte, mencionó en su discurso que ya trabaja para que los productos agrícolas bolivianos cuenten con "una regulación completa" que garantice el acceso a los mercados internacionales.
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Fuente: Fundación Tierra
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