Respuesta y propuesta de ECVC sobre la Estrategia de la Comisión Europea para el relevo generacional

Idioma Español
País Europa

La Coordinación Europea de la Vía Campesina (ECVC) acoge con satisfacción la estrategia de renovación generacional presentada por la Comisión Europea como una respuesta largamente esperada a la crisis demográfica que amenaza no solo al sector agrícola europeo, sino también a las zonas rurales y a la soberanía alimentaria en su conjunto.

Algunas de las principales reivindicaciones y recomendaciones defendidas por ECVC se han incorporado a la estrategia, gracias también al proceso de consulta a lxs jóvenes que condujo a su publicación. El diálogo entre el comisario Hansen y las organizaciones de jóvenes agricultorxs y de la juventud agraria debe continuar con regularidad, especialmente de cara a la próxima reforma de la PAC.

Al identificar las deficiencias del mercado, las rigideces legales y las lagunas institucionales, la estrategia aborda algunas de las causas estructurales que subyacen al relevo generacional. Por lo tanto, acogemos con satisfacción que algunas de las soluciones propuestas sean igualmente estructurales, como la creación de nuevas instituciones (por ejemplo, el Observatorio del Suelo); el refuerzo de los sistemas de seguridad social en las zonas agrarias; la integración del relevo generacional en el Semestre Europeo; y la petición de estrategias obligatorias de relevo generacional para impulsar el cambio a nivel nacional.

Acogemos con satisfacción el esfuerzo por emprender nuevas reformas, como la posibilidad de desvincular los pagos directos de la PAC de la edad de jubilación: de aplicarse, esto podría facilitar el acceso a la tierra y a los pagos para lxs jóvenes. Sin embargo, esta medida propuesta está prevista para 2032, lo que supone un plazo muy retrasado dada la urgencia de la crisis generacional en la explotación agrícola europea. Además, la medida debería ir acompañada de políticas y normativas sobre la transmisión de explotaciones agrícolas de las generaciones mayores a las más jóvenes, así como de medidas firmes de limitación, redistribución y degresividad para poner fin de una vez por todas al enriquecimiento de las explotaciones más grandes y ricas con dinero público.

La estrategia ofrece un buen análisis de los problemas que nos afectan a nosotrxs, a nuestro trabajo y a nuestra vida en las zonas agrarias; sin embargo, contiene zonas grises e incoherencias en la aplicación de determinados instrumentos y perpetúa la lógica capitalista y los mecanismos relacionados con ella, perjudiciales para el relevo generacional.

Al tratar la producción agropecuaria y los alimentos como mercancías en lugar de como un derecho humano, la estrategia legitima la aplicación de las reglas del libre mercado y sus inevitables abusos: prácticas comerciales desleales, condiciones de trabajo indignas, la carrera por la productividad a costa de la salud y de la agroecología. Instamos a que se retire la agricultura de la esfera del lucro, y la UE dispone de las herramientas legales para hacerlo. Si queremos más agricultorxs, las políticas de relevo generacional deben basarse en principios de justicia y no en la obtención de beneficios. Como jóvenes agricultorxs, queremos producir alimentos y contribuir a la soberanía alimentaria de las regiones en las que vivimos, amenazada por el dominio de los intereses corporativos y por una agenda neoliberal agresiva. Nos negamos a aceptar la misma lógica que ha provocado la crisis del relevo generacional en Europa, pues somos agricultorxs, no empresarixs. Trabajamos en solidaridad, no en competencia.

La estrategia ignora que la agroecología es un modelo de producción capaz de impulsar el relevo generacional y la transición agraria hacia un modelo de producción sostenible, autónomo y justo. La estrategia debe hacer mayor hincapié en el apoyo a las explotaciones agrícolas agroecológicas, que constituyen un modelo de resiliencia frente a las crisis externas, tanto medioambientales como económicas, y un sólido pilar para la protección de las zonas agrarias. Para cumplir los objetivos de la estrategia, la próxima reforma de la PAC debe facilitar la transición agroecológica de numerosas explotaciones agrícolas diversificadas. Si la Comisión pretende dar la bienvenida a 375 000 nuevos operadores al sector, tanto los pagos directos como las ayudas a la puesta en marcha deben orientarse mejor hacia la agroecología. El modelo industrial que la PAC ha venido apoyando ha provocado, de hecho, la desaparición de explotaciones agrícolas y de jóvenes agricultorxs.

La propuesta de aumentar al 6 % la parte del presupuesto de la PAC destinada a lxs jóvenes es más simbólica que una medida concreta: sin una hoja de ruta clara para garantizar el acceso a la tierra, precios justos y la agroecología para todos, corremos el riesgo de que esta parte del presupuesto europeo se centre en unos pocos proyectos liderados por conglomerados industriales o por herederos acaudalados. El acceso a la explotación agrícola es un derecho de todos lxs jóvenes que deseen trabajar en este sector. El objetivo de esta estrategia debe ser ayudar a los Estados miembros a hacer efectivo y proteger este derecho. En este sentido, nos preocupa mucho la transferencia de responsabilidades a los Estados miembros, que carecen de la capacidad y, a menudo, de la voluntad política para abordar de manera integral la cuestión del relevo generacional.

De hecho, resulta difícil imaginar que los Estados miembros modifiquen sus normas sobre sucesión o sus políticas en materia de tierras. Somos conscientes de que ámbitos políticos clave como la tierra, la fiscalidad, la educación y las pensiones son competencias principalmente nacionales; sin embargo, creemos que, dada la urgencia de la crisis generacional en la explotación agrícola europea, se necesita una herramienta más sólida, como una directiva sobre el relevo generacional, para abordar la cuestión y resolver las contradicciones entre las legislaciones nacionales y las políticas europeas.

Dicha Directiva debería basarse en los derechos consagrados en la UNDROP (Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales) y orientar una acción más coordinada a nivel de la UE, nacional y regional. Las políticas europeas en materia de relevo generacional deberían adoptar la forma de disposiciones que condicionen las políticas nacionales y establezcan instrumentos vinculantes que eliminen de manera efectiva los obstáculos. Estas políticas deberían inspirarse en aquellos ejemplos que han demostrado su eficacia en países con una mayor proporción de agricultorxs menores de 40 años, de mujeres agricultoras y de explotaciones colectivas.

A continuación exponemos nuestro análisis, nuestras preocupaciones y nuestras recomendaciones en relación con los principales temas de la estrategia: financiación, tierra, conocimientos y nuevas tecnologías, y vida en las zonas agrarias.

Fuente: La Vía Campesina 

Temas: Agricultura campesina y prácticas tradicionales, Agroecología, Movimientos campesinos

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