Andrés Actis

Hielo marino fracturado entre Islandia y Groenlandia en imagen de la misión satelital CryoSat para medir los cambios en el hielo terrestre. Foto: ESA–M. Davidson

Sin un horizonte político de eliminación de los combustibles fósiles y con un objetivo de +1,5ºC muerto, los científicos climáticos piden una adaptación social ya no sólo a los fenómenos extremos, sino también a los “puntos de inflexión”, la posible desestabilización de los grandes sistemas que regulan el clima global. Islandia ha dado el primer paso.

El caos climático ya está aquí: Irán plantea trasladar su capital e Islandia ve amenazada su existencia