Cultivar un futuro mejor. Justicia alimentaria en un mundo con recursos limitados
A inicios de 2011 había 925 millones de personas hambrientas en todo el mundo. Cuando el año termine, el clima extremo y el alza en el precio de los alimentos pueden llevarnos de vuelta a la cifra de mil millones. ¿Por qué, en un mundo que produce alimentos más que suficientes para todos, hay tanta gente -uno de cada siete de nosotros- que pasa hambre?
El hambre, junto con la obesidad, el desperdicio obsceno y la degradación ambiental atroz, es el subproducto de nuestro sistema alimentario descompuesto. Un sistema construido por y a favor de una pequeña minoría, cuyo principal propósito es producirle beneficios. Los insaciables grupos de presión agrícolas de los países ricos, enganchados a dádivas que inclinan los términos comerciales contra los agricultores del mundo en desarrollo y obligan a los consumidores en los países ricos a pagar más impuestos y alimentos más caros.
Élites egoístas que amasan recursos a costa de las poblaciones rurales empobrecidas. Inversores que toman los mercados de materias primas por un casino, para quienes los alimentos son simplemente un activo financiero más -como las acciones, los bonos o los títulos hipotecarios. Enormes empresas del sector agrícola ocultas al público, que funcionan como oligopolios globales, controlando las cadenas de valor, imponiendo las reglas en los mercados, sin dar cuentas a nadie. La lista continúa.
Campaña CRECE: Alimentos. Justicia. Planeta.
La campaña CRECE aboga por un mundo donde todo el mundo tenga suficiente para comer hoy y siempre. Pondrá al descubierto aquellos gobiernos cuyas políticas equivocadas están sosteniendo este sistema alimentario roto y también pondrá al descubierto el poderoso y pequeño grupo, entre 300 y 500 compañías, que se benefician de la situación y hacen presión política para mantener el status quo. Por ejemplo:
Comercializadores: Cuatro compañías controlan la comercialización de la mayoría de los alimentos en el mundo. Tres de estas compañías, Archer Daniels Midland, Bunge y Cargill, controlan aproximadamente el 90 por ciento del comercio mundial de grano. Sus actividades contribuyen a la volatilidad de los precios de los alimentos y eso los beneficia. Durante el primer trimestre del 2008, en el apogeo de una crisis global de precios de alimentos, las ganancias de Cargill aumentaron en un 86 por ciento y la compañía va ahora camino de conseguir su año más rentable en base a las futuras interrupciones en el suministro mundial de alimentos.
Pueden encontrar toda la información en www.oxfam.org/crece
Para bajar el Informe de OXFAM "Cultivar un futuro mejor. Justicia alimentaria en un mundo con recursos limitados" haga clic en el enlace a continuación y descargue el archivo (PDF):
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