Toronto, corazón del imperio minero

Dentro de la organización de esta industria, las juniors sirven para despejar el terreno, no solamente en sentido propio, sino también en el plano político y económico. Verdaderos “peces-pilotos”, estas pequeñas empresas son las primeras en esquivar las resistencias que pueden provocar la presencia y la actividad de empresas mineras. De este modo, la legislación canadiense las protege de eventuales investigaciones. Pero también ofrece un remanso al sector de la explotación y a sus majors: les permite responder a la tendencia al gigantismo minero e ignorar impunemente las pesadas consecuencias socioambientales y sanitarias que este gigantismo implica.

Lejos de la imagen apacible que Canadá construye de sí misma, en Toronto, una de las principales ciudades del país, se concentran los más turbios negocios de la minería mundial. Mientras que el gobierno brinda seguridad jurídica y diplomática para resguardar a las empresas, el mercado especulativo aporta las herramientas financieras para su desarrollo.

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Temas: Minería

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