Cosecha amarga

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TREINTA AÑOS DE TRANSGÉNICOS Y RESISTENCIA ANTE LAS FALSAS PROMESAS

Por Silvia Ribeiro

Tres décadas han pasado desde que se inició la siembra de cultivos transgénicos a nivel comercial en América Latina. El resultado es una lista de promesas fallidas y un reguero de contaminación de suelos, agua y aire con glifosato y otros agrotóxicos, que invadió los cuerpos de agricultores, vecinos y millones de consumidores, dejando residuos químicos en sangre, orina y leche materna, con mayor gravedad en los países del Cono Sur que son los que más superficie han sembrado con transgénicos. 

Las transnacionales de transgénicos prometieron mayores rendimientos y menor uso de agrotóxicos. También cultivos con más nutrientes como el “arroz dorado” con vitamina A y otros supuestos beneficios. Nada se cumplió.

Hace 30 años eran sólo seis empresas, ahora luego de fusiones y ventas, son apenas 4 empresas las que controlan los cultivos transgénicos sembrados a nivel mundial: Bayer (dueña de Monsanto), Corteva (fusión de DuPont-Pioneer y Dow), Syngenta (propiedad de Sinochem Holding) y Basf. Juntas controlan también la mitad del mercado mundial de semillas comerciales y dos terceras partes del de agrotóxicos.

La propaganda de esas empresas, a través de diversas asociaciones con las que pretenden ocultarse (como Chilebio, Argenbio, Agrobio México) quiere dar la imagen de que los transgénicos están en todo el mundo.

La realidad, según sus propios datos, es que el área sembrada globalmente con transgénicos no llega al 13 por ciento de la tierra arable del planeta, y solo diez países siembran el 98 por ciento de esa superficie. Apenas tres países ocupan el 80 por ciento del área sembrada: Estados Unidos, Argentina y Brasil. Siguen Canadá, India, Paraguay, China, Sudáfrica, Pakistán y Bolivia.

Estados Unidos fue el primero en sembrar soja transgénica tolerante a glifosato, seguido por Argentina en 1996. Actualmente hay 32 países que aprueban la siembra comercial de uno o más cultivos transgénicos, pero solamente una decena de países tienen áreas significativas. En contraste, más de 150 países no permiten su siembra y al 2025, 38 países tienen restricciones o prohibición de siembra de uno o más cultivos transgénicos, entre ellos México, Ecuador, Perú, Belice, Venezuela.

Cuatro cultivos ocupan casi la totalidad del área sembrada y todos son commodities (mercancías de comercio internacional): soya, maíz, algodón, canola. Decían que los transgénicos iban a aliviar el hambre en el mundo, pero los cultivos transgénicos no se destinaron a la alimentación humana sino a la industria. La mayoría va para forraje de animales en confinamiento, cerca de una tercera parte a combustibles y otros usos industriales.

En resumen: 4 trasnacionales controlan todos los cultivos transgénicos, solo 10 países tienen el 98% del área sembrada, 4 cultivos ocupan el 99,4 por ciento de esa área (soya, maíz, algodón canola) y solo hay 2 tipos de transgénicos: más de 90 por ciento tolerantes a agrotóxicos y el resto “insecticidas” con la toxina Bt, que en muchos casos tienen genes apilados para ser también tolerantes a agrotóxicos.

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Alianza Biodiversidad-
Temas: Nuevas tecnologías, Transgénicos

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