Acuerdo sobre la protección de los recursos genéticos

Por FAO

Las personas congregadas para la lucha contra el hambre se alternaron entre la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, celebrada en la Sede de la FAO, y el acto colateral del Foro Social para la Soberanía Alimentaria, organizado por grupos de agricultores y otras organizaciones no gubernamentales. Uno de los temas que suscitó amplio acuerdo y al mismo tiempo una acalorada discusión fue la forma de salvaguardar los recursos genéticos del mundo.

La cooperación beneficia el tratado internacional

Todos los participantes destacaron como un logro la aprobación, el año pasado, del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, resultado de varios años de trabajo y de mucha determinación. "El apoyo de las ONG fue muy importante en la negociación del Tratado", afirmó David Cooper, del Servicio de Semillas y Recursos Fitogenéticos de la FAO.

Aunque manifestaron su beneplácito por el Tratado, las ONG, también expresaron algunas reservas. Por ejemplo, una serie de importantes cultivos -entre los cuales la soya, los tomates y los cacahuetes- no quedaron contenidos en la lista de cultivos comprendidos en el Tratado. Las ONG también insistieron en la necesidad de que los derechos de los agricultores deben proteger a los pequeños campesinos y que no sólo las grandes empresas se beneficien de la diversidad genética.

"Hubiéramos querido que fuera de otra forma, pero es el mejor instrumento disponible y alentamos a todos los países a suscribirlo y ratificarlo" dijo Luca Colombo, coordinador de las Oficinas de Greenpeace en Italia. El Tratado entrará en vigor cuando lo hayan ratificado 40 países y estos primeros formarán un órgano rector que decida la ejecución del Tratado. A la fecha, 56 países han firmado el Tratado y 7 lo han ratificado.

Ampliar la protección al ganado y a los peces

Según las ONG, también está naciendo la idea de crear otro tratado parecido para los peces y el ganado y se subrayó la vigorosa participación de los pescadores y pastores para apoyar y proteger estos recursos genéticos.

Peligros para la diversidad genética

Las críticas más fuertes, en el Foro de las ONG, fueron contra los organismos modificados genéticamente u OMG. Cathleen Kneen, agricultora orgánica de la Columbia Británica del Canadá, manifestó su preocupación por la "contaminación con cultivos modificados genéticamente, tanto a través del suelo como del cruzamiento de plantas". Las ONG alegaron que existe el peligro de que los cultivos comunes se contaminen con los OMG, y que esa contaminación ya se ha dado en muchos casos. "Pedimos la prohibición total de los OMG", afirmó Colombo.

Existen varias y buenas variedades de plantas que se producen con métodos tradicionales, afirmó Vandana Shiva, de Research Foundations for Science, Technology and Ecology, de la India. " ¿Entonces para qué gastar miles de millones de dólares en ingeniería genética?"

Las organizaciones de la sociedad civil también se oponen a la privatización cada vez mayor de las semillas. "La diversidad se ha creado a través de miles de años, gracias al libre intercambio de estos recursos genéticos entre las personas y los continentes", afirmó Patrick Mulvany, asesor político de Intermediate Technology Development Group, organización británica que defiende la utilización de pequeñas tecnologías para reducir la pobreza en los países en desarrollo. "Pero cuando la Organización Mundial del Comercio impone los derechos de propiedad intelectual a las variedades de plantas, le quita al campesino el poder sobre sus propias semillas".

Conservar las semillas según la usanza tradicional

La campesina Bowon Adulsi Notimu de la provincia de Chiangmai, Tailandia, resplandecía al hablar de la importancia de las semillas. "Las semillas son nuestra cultura, nuestra vida -aseguraba-. Son el legado de nuestros antepasados". Pero su entusiasmo desapareció al hablar de las semillas modificadas genéticamente. Afirmó no aceptar que las empresas transnacionales decidan cuáles semillas puede producir. "No entienden cómo vivo".

Además, ella tiene su propia forma de conservar los recursos genéticos. Utiliza un sistema de rotación de cultivos para sembrar más de 30 variedades de hortalizas, arroz y hierbas. "Me están presionando para producir un cultivo único y permanente, pero entonces no tendría estas otras plantas para intercambiarlas con las personas de mi aldea", explicó.

Asegurar un mercado para las variedades tradicionales

Algunas variedades tradicionales corren peligro de desaparecer debido a las fuerzas del mercado. Una ONG de Brasil identificó 112 variedades de frijoles negros entre los cultivos de los pequeños campesinos, pero la lucha para protegerlos fue larga y compleja. Para que los campesinos los vendiesen a los grandes supermercados, los frijoles necesitaban tener determinada medida y aspecto. "Así que se nos ocurrió hacer como con el whiskey de mezcla, juntar frijoles aproximadamente del mismo tamaño y tiempo necesario de cocción y venderlos con el nombre de Eco-Brasil", relató Jean Marc von Der Weid, de la ONG Asesoría y Servicios para Programas de Fomento Agroecológico.

"La seguridad alimentaria se ha garantizado gracias a la diversificación de miles de variedades vegetales y animales a través del tiempo -afirmó Patrick Mulvany-. Queremos un uso vigoroso, sano y vibrante de los recursos genéticos, ahora y en el futuro".

 

Fuente: FAO

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