Argentina: II Encuentro de Comunidades Indígenas Tierra y pertenencia... (nota II)

Idioma Español
País Argentina

El tema de la propiedad de la tierra es central en las luchas de las comunidades. Fallos favorables recientes en Argentina son antecedentes importantes, pero aun hay falta concientizar con palabra y con hechos

La reforma constitucional de 1994 estableció la necesidad de garantizar a los indígenas del territorio argentino la posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupaban y la entrega de otras en algunos casos. Pero argucias y arbitrariedades hacen que no siempre los derechos de la s comunidades son respetados.

Por otro lado el marco legal siempre es la otra del conflicto que sostiene muchas arbitrariedades, Chacho Liempe comenta al respecto: “Las legislaciones vigentes no dan respuestas pero en los últimos 10 y 20 años avanzó bastante por parte del Estado ya que reconocen nuestros derechos pero en la práctica no, eso nos lleva a pensar en estrategias para que los Estados reconozcan de hecho nuestra existencia y después nuestros derechos que se reconocen en los papeles. Nosotros hemos llevado adelante una lucha judicial y la sentencia fue favorable en la recuperación de territorio, son 150.000 hectáreas recuperadas de hecho, en lo judicial estamos amparados pero no hay voluntad política por parte del Estado provincial para entregarnos nuestro territorio en forma colectiva”.

Un antecedente importante que respalda estos derechos están contemplados en el último fallo de la justicia de Río Negro, donde un Tribunal ordenó a la Dirección General de Tierras y Colonias suspender un desalojo en contra de la comunidad mapuche Pedraza-Melivillo del paraje Carrilaufken Grande, invocando la reciente Ley Nacional de Emergencia de la Propiedad Comunitaria Indígena. Un precedente importante que reconoce el derecho de la comunidad como preexistente al Estado.

Concientizar con la palabra y los hechos sobre una realidad tan olvidada que justamente habla de nuestros orígenes históricos y nuestro presente vapuleado fue un objetivo inconsciente del Encuentro, el dinamismo y el desarrollo de las discusiones generaron conocimiento, construyeron propuestas.

Participaron familias enteras como la de Encarnación, un hombre grande y curtido, atento a cada testimonio, que junto a su esposa e hija no dejaron de asistir ningún día porque piensa “que tiene mucho que aprender todavía”. El rol de los jóvenes y las mujeres fue otro punto importante que no pudo evitarse. Los jóvenes de El Tabacal cuentan con proyectos productivos como la enseñanza de la educación bilingüe como muchos dijeron: “para recuperar la lengua, para que parta de nuestra cultura y tradiciones no se pierda, para que nuestros hijos hablen y mantengan nuestras raíces” inevitablemente como una necesidad.

Pero no sólo las etnias tuvieron participación, hubo muchos invitados y amigos que trabajaron y colaboró con las distintas comunidades, como representantes de Universidad de las Madres, abogados, docentes, vecinos etc. La organización Latido Americano fue una de ellas, compuesta por profesionales y colaboradores de distintos puntos del país con sede en Buenos Aires, dedicada a trabajar sobre distintos aspectos según la región, como relevamientos sanitarios para mostrar el problema de salud en Misiones o cuestiones legales en casos de denuncias logrando el contacto con los abogados y asesoramiento técnico en el caso de los proyectos productivos o ante la simple necesidad de transmitir información.

Rubén Ifrán es fundador de Latido Americano: “en la construcción de todo esto es necesario un cambio es necesario saber quienes son los culpables, (de los despojos, de las miserias) que son aquellos que manejan el poder, ser concientes de poder generar el cambio, que es posible, aunque todavía no estemos preparados, como sucede en Bolivia o como intenta serlo Venezuela.

Entonces debemos construir entre todos, aunque sea en base a las diferencias para contar y cambiar lo que hoy nos pasa”.

En tanto, Lorena Riposati realizadora del documental Yaipota Nande Igüi- Queremos nuestra Tierra, (estrenado a fines del año pasado) testimonio que muestra la lucha de la comunidad de El Tabacal ante el desalojo de La Loma , también se hizo presente, como signo de solidaridad y apoyo ante los nuevos desafíos.

La identidad y el origen se encontraban tan firmes como inevitables a pesar de que se planteara como una “necesidad que debe mantenerse”. Porque cada rasgo, cada gesto y cada palabra estaban contenidos de pura esencia ancestral. Pablo Quival aymará de Jujuy pero que vive en Quilmes provincia de Buenos Aires, pertenece a la Comunidad Originaria de Quilmes, planteo: “la necesidad de mantener nuestra existencia con nuestra identidad, nuestras tierras, porque indio sin tierra es indio muerto”. A su vez Pablo integra la Mesa de Trabajo de Pueblos Originarios, que colabora y trabaja desde Buenos Aires junto con las comunidades de El Tabacal. Además lleva adelante en conjunto con los sindicatos de CTERA y SUTEBA cursos de formación y perfeccionamiento docente sobre la temática de los pueblos originarios porque la educación es la herramienta del cambio que se debe construir.

La lucha por la recuperación de las tierras de la comunidad ava guaraní, de Salta es un símbolo de muchas luchas a lo largo de todo el territorio argentino, los atropellos policiales y judiciales que sufrieron las familias son reflejo de muchas situaciones que se repiten en distintas provincias donde el autoritarismo policial tiene la impunidad de perseguir y hostigar a los mas jóvenes de la comunidad, creando el miedo y la amenaza constante.

Entre el despojo y la fuerza de que es posible el cambio Mónica Romero cuenta: ”hasta el momento hay hermanos que están viviendo a orillas de una cancha, de un asentamiento, al otro extremo en una casa precaria, es una lástima que no tengamos un lugar donde estar, hay hermanos que están en peores condiciones que otros y la necesidad es urgente, tener una tierra”.

En el año 2003 Alicia Kirchner recibió a varios representantes y se comprometió hacer la expropiación de la tierra, promesa que jamás cumplió como tampoco los volvió a recibir.

Las necesidades y las urgencias hacen que las soluciones lleguen a la orden y altura de los conflictos, muchos casos solo quedan como denuncias acumuladas en el tiempo porque las soluciones estructurales están en manos de decisiones políticas, que tan poco hacen para dar respuestas a las necesidades básicas del ser humano.

“Encontrar el apoyo y la solidaridad de las organizaciones, de los hermanos dirigentes, de la comunidad, de la gente internacional, de los amigos que a pesar de que están lejos están con nosotros, nos hace estar agradecidos, por la fuerza que nos dan sabiendo que ellos están, al pie de la lucha, al lado nuestro”, fueron las palabras de agradecimiento de la dirigente guaraní sencilla y de gran temple.

El encuentro emitió un documento que refleja el eje central de tanta problemática: “el Estado está realizando políticas de cooptación para culminar el proceso de apropiación de nuestros territorios y recursos(...) desde el Estado la educación sirve para disciplinar y formar personas útiles al sistema; del intento de convencer que somos usurpadores; (...) y que este sistema prioriza la competitividad y la confrontación social, decidimos avanzar desde la fuerza que nos da nuestra identidad, elemento esencial que nos permite llegar a la unidad para seguir en el camino que nos lleve a la recuperación de nuestro territorio, base natural que nos permite seguir siendo Pueblo”.

ra.moc.rusocremasnerp@zeuqirnez

APM, Internet, 12-2-07

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