El libre comercio disparó la dependencia alimentaria de México, señalan expertos

Idioma Español
País México

En 15 años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se incrementó de 10 a 42 por ciento la dependencia alimentaria de México; se perdieron 2 millones de empleos agropecuarios; el valor de las importaciones de alimentos de nuestro país aumentó 5 mil millones a 23 mil millones de dólares anuales; emigraron un promedio de 300 mil campesinos cada año y 20 empresas trasnacionales monopolizaron el mercado de alimentos a nivel nacional

Tal fue el desastre económico provocado por este acuerdo, resumió la junta organizada por la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC).

En esta reunión, investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana e integrantes del Frente Auténtico del Trabajo advirtieron que México será el país más afectado del mundo por la recesión en Estados Unidos, no sólo porque no estableció ningún candado contra la especulación financiera, si no porque el motor de su economía está ligado a la marcha del mercado estadunidense.

Los especialistas advirtieron que frente a este panorama, el programa anunciado por Felipe Calderón es “incapaz” de sacar al país adelante dado que los apoyos directos se darán a los empresarios para que éstos, a su vez, indirectamente los trasladen a los trabajadores; sin embargo, los principales beneficiados serán empresas como ICA, Homex, Urbi, Alfa, Famsa, Soriana y otros.

Alberto Arroyo, investigador y catedrático de la UAM y especialista en el TLCAN, planteó que la política económica y la apertura indiscriminada que siguió México, generaron una enorme vulnerabilidad del país: acabó con gran parte de la industria productiva nacional y arrasó con el campo.

Según sostuvo, México se volcó totalmente a la economía de Estados Unidos y depende de ella, por lo que ahora será el país más afectado por la recesión en el mercado estadunidense, ya que por ejemplo, el 82 por ciento de sus exportaciones van al vecino país. Además, por el TLC liberó las licitaciones de sus compras gubernamentales a proveedores de Estados Unidos y Canadá, y no estableció candados para frenar la especulación monetaria ni la fuga de capitales.

A su vez, Jorge Robles, del Frente Auténtico del Trabajo (FAT), planteó que el Acuerdo Nacional anunciado por el presidente Calderón no apoyará la economía de las mayorías ya que primordialmente beneficiará a las empresas; se firmó de manera corporativa por las organizaciones oficiales del sindicalismo; no garantiza ni el bienestar ni la participación de los principales actores de nuestra economía; no hay un ejercicio real de la democracia y autonomía sindical ni se resarce el poder de compra que han perdido los salarios.

La Jornada, México, 9-1-09

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